Audiencia CIDH: “Derechos Humanos en el contexto del proyecto Arco Minero del Orinoco”

Celebrada en Ciudad de Panamá, el viernes 2 de diciembre de 2016.

Transcripción de la intervención de Vladimir Aguilar y Rafael Uzcátegui:

Gracias señor Presidente…

Queremos iniciar saludando a los miembros de la Comisión de Derechos Humanos por concedernos esta Audiencia y al representante del Estado venezolano.

1. Descripción introductoria que es el Arco Minero del Orinoco (AMO) y cuáles son los principales problemas a exponer.

El 24 de febrero de 2016 apareció publicado, en la Gaceta Oficial 40.855, el Decreto Número 2.248 mediante el cual se crea la llamada “Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco (AMO)”. A través de esta normativa el Ejecutivo Nacional entrega en concesión para la explotación minera una extensión de 111.843 km2, lo que comprende el 12,2% del territorio nacional. De esta manera el AMO no sólo incumple requisitos establecidos en la Carta Magna para promover proyectos extractivos de tal envergadura, sino que además contraviene los estándares y pactos internacionales de derechos humanos suscritos por la República, violando así diferentes garantías constitucionales.


Según el Decreto, el AMO busca la extracción y comercialización por parte del capital nacional, trasnacional o mixto, de los minerales de Bauxita, Coltán, Diamantes, Oro, Hierro, Cobre, Caolín y Dolomita en toda la margen sur del río Orinoco. El AMO tiene su fundamento en el denominado Plan de la Patria que, en su primer objetivo, establece la ampliación de la frontera extractiva minera del país y la profundización del modelo extractivo de desarrollo. Asimismo, el Decreto 1.425 sobre la “Ley de Regionalización Integral para el Desarrollo Socioproductivo de la Patria”, plantea la creación de las llamadas “Zonas Económicas Especiales” cuyo objetivo es la atracción de capitales extranjeros mediante la creación de las llamadas “ventajas comparativas”, como exenciones tributarias y flexibilización de la normativa laboral en estas extensiones territoriales.

Seguir leyendo “Audiencia CIDH: “Derechos Humanos en el contexto del proyecto Arco Minero del Orinoco””

desobediencia-960x623

Contestación ciudadana

Rafael Uzcátegui

Para explicar la génesis y característica de una dictadura del Siglo XXI, como la que ahora azota Venezuela, tenemos como referencia el Perú de Alberto Fujimori. Un gobierno que llegó al poder por elecciones, ganándolas 3 veces seguidas, pero torciendo los mecanismos de la democracia para asfixiarla, y mantenerse indefinidamente en el poder. No sólo ha sido útil para entender el proceso de descomposición de un modelo de dominación, sino también para conocer cómo reaccionaron los diferentes sectores de la sociedad. La experiencia andina, entre otras cosas, nos enseña que un gobierno se transforma en dictadura, del siglo XXI, por la debilidad de los partidos políticos. Siendo esto así, como bien ellos entendieron, es una responsabilidad de las organizaciones sociales y populares crear un tejido que haga peso en la tarea de retornar a la democracia, y posteriormente, profundizarla.

Tras década y media de intervención estatal, las iniciativas de la sociedad civil lucen agotadas, fragmentadas, cooptadas y neutralizadas. La crisis de representación política ha erosionado, también, las vocerías de los movimientos sociales y populares. Activistas valiosos no pueden sentarse a la misma mesa, para acordar estrategias por temas comunes, debido a las heridas abiertas por la polarización. El último esfuerzo de movilización ciudadana, el ocurrido durante el 2014, se agotó por la ausencia de sentido y articulaciones, pero también por la represión y los esfuerzos de los partidos políticos de revertir el desbordamiento de las multitudes.

No obstante las mismas enseñanzas que el 6 de diciembre de 2015 dieron a los partidos políticos opositores valen para la propia indignación ciudadana. Todo lo bueno y malo que se hizo fue promovido por un movimiento de resistencia que, hasta esa fecha, era minoría cuantificable respecto a los que apoyaban al gobierno bolivariano. Porque guste o no, las elecciones dan un dato cuantitativo incontrovertible. Y ese día los que no apoyaron la fórmula oficial fueron dos millones de votos más que los partidarios del PSUV. A partir del 6 de diciembre la estrategia, por parte de un movimiento que es mayoritario, debe ser otra, teniendo esos que llaman las “condiciones objetivas”, para promover un cambio en el país.

Las organizaciones sociales no deben ser más apéndices de los partidos. La agenda de los ciudadanos, construida en base a sus propias necesidades y deseos, no debe ser hipotecada nunca más. Las iniciativas populares deben organizarse como bien entiendan, prefigurando en su modo de trabajar la sociedad que anhelan. Autónomos, democráticos y beligerantes, reivindicando la diversidad como un valor. Alérgicos a los chantajes unitarios y la uniformización del pensamiento.

Disfrute lo mejor que pueda las fiestas de fin de año. Pero como ciudadano de a pie tiene una responsabilidad que asumir desde el mes de enero de 2017. Toda dictadura necesita de ausencia de contestación para consolidarse. @fanzinero (Publicado en Tal Cual)

derechos-humanos-680x365

La mística de los DDHH

Rafael Uzcátegui

Se acerca otro 10 de diciembre, fecha en la cual se conmemora el Día Internacional de los Derechos Humanos, un tema que como consecuencia del impulso y mística de muchos activistas anónimos del mundo entero, se ha convertido en un tema políticamente correcto en la opinión pública.

Sobre la vocación que los anima a muchos de ellos David Fernández, miembro del Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP) de Colombia, ha escrito un texto que merece ser citado en extenso, lo cual haremos a continuación, titulado “El origen y la mística de los derechos humanos”. Colombia, en su larga travesía hacia la paz, conoce en carne propia la entrega de muchas personas que, en medio del conflicto, entregaron su propia vida para labrar la dignidad en la vida de los demás:

“En los orígenes de la vocación por la defensa de derechos ajenos se encuentra una experiencia humana concreta, generalmente un rostro. La vocación de los defensores de derechos humanos se inicia como la vida: en un grito sentido en carne propia. Porque la opción por los derechos humanos, por la justicia, por combatir la violencia y el dolor, no puede nacer simplemente de la academia, ni de Declaraciones Universales, ni siquiera de convicciones ideológicas por más hondas que estas sean, sino de un quejido, de un grito, de un ¡ay! sentido como propio. Por supuesto que la academia, las destrezas, las Convenciones Internacionales, son necesarias, pero esas vienen después de aquella experiencia fundante y fundamental del dolor del Otro.

La vocación del defensor es profundamente erótica, con todo y que sea terrible. Es erótica porque las víctimas le atraen, lo conmueven, y suscitan el pathos, la simpatía, la identificación.

Seguir leyendo “La mística de los DDHH”

lava-la-bandera

Resistencia civil a la dictadura

Rafael Uzcátegui

Desde que han sido suspendidos indefinidamente los procesos electorales en Venezuela, y desde Provea hemos calificado al gobierno de Nicolás Maduro como una “dictadura”, en diferentes sitios nos han repetido la pregunta: ¿Cómo se enfrenta un gobierno dictatorial? Nuestra respuesta ha sido referirnos a cómo la sociedad peruana enfrentó al gobierno de Alberto Fujimori, quien gobernó al país andino entre los años 1990 y 2000 ganando, siempre hay que recordarlo, tres elecciones seguidas. Como hemos insistido, las dictaduras modernas llegan al poder mediante las elecciones, pero luego utilizan los mecanismos de la democracia para extinguirla y perpetuarse indefinidamente en el poder.

El libro de Victor Vich “Desobediencia simbólica. Performance, participación y política al final de la dictadura fujimorista”, cuyo PDF se encuentra disponible en internet, realiza una interesante sistematización de las estrategias de movilización de la sociedad peruana en esos años, que contribuyeron al debilitamiento del fujimorismo.

“Estas performances –concluye el autor- apuntaron a la construcción de un ciudadano diferente y quisieron, en el lugar de la calle, construir un nuevo sentido de nación y de la memoria”

Seguir leyendo “Resistencia civil a la dictadura”

talcual

Abstencionista defendiendo elecciones

Rafael Uzcátegui

Estamos a punto de morder el mes de diciembre, tiempo en que según la Constitución deben realizarse elecciones a gobernadores en los 23 estados del país y el Distrito Federal. Sin embargo, de manera ilegal, las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) han anunciado su aplazamiento, sin razones válidas, sugiriendo que pudieran generar las condiciones para que se realicen al final del primer semestre del 2017, lo cual no es un cronograma válido sino una promesa de buenas intenciones.

El gobierno de Nicolás Maduro ha suspendido de manera indefinida cualquier proceso electoral hasta que no pueda obtener resultados favorables. Y no estamos hablando sólo de regionales o Referendo Revocatorio, sino de todo proceso de participación electoral a cualquier nivel, por medio de la injerencia de los tribunales o del propio CNE. Ejemplos sobran, como las elecciones para los principales sindicatos de empresas públicas o las autoridades de la Universidad Central de Venezuela. Como ya hemos razonado antes, las dictaduras del Siglo XXI, en cuyo top ten se encuentra la administración Maduro, utilizan los mecanismos de la democracia para acabar con ella.

Estando claros en lo anterior, no obstante lo realmente noticioso, debido a su extravagancia, es que la mayoría de los voceros y partidos políticos de la oposición, salvo alguna excepción que confirma la regla, no haya ni opinado ni rechazado la ilegal postergación de las elecciones regionales. Los sufragios a gobernadores, al parecer, ni tienen dolientes ni tienen quien le escriba. ¿Cuáles son las razones que justifican el silencio? Tengo varias semanas preguntando en vano, sin atinar a pescar en el aire alguna respuesta convincente. Objetivamente, las encuestas que en algún momento midieron la intención de voto pronosticaban una mayoría de gobernaciones para el bando no oficialista, en sintonía con los resultados del 6-D. Ante los datos la perplejidad aumenta. Algunos me han asegurado que siendo la estrategia opositora no pagar los costos políticos de gobernar con crisis económica, los mandatarios regionales tampoco desean gestionar los conflictos con las arcas vacías. Otros que la elección de las candidaturas dinamitaría la de por sí frágil unidad de la “Unidad”. Los menos, superados por la realidad, me describían que las regionales eran preocupaciones menores ante la inminencia del proceso Revocatorio, que debía canalizar todas las energías. Lo que hasta ahora es seguro es que la Constitución es un traje cortado a la medida de los actores políticos, invocada según convenga.

Y todo esto lo escribe quien hasta ahora, por su crítica a la representatividad, no ha participado en ningún proceso electoral. Pero hasta el pasado 20 de octubre la abstención era una opción libre y personal, no la impostura de quien ha decidido volarse de un plumazo, y sin resistencia además, cualquier acto comicial, pasando así a los terrenos de la dictadura. @fanzinero