Seguridad ciudadana, CIDH y derechos humanos

A pesar de que todas las encuestas, públicas y privadas, coinciden que la inseguridad es el principal problema para los venezolanos y venezolanas, tanto las autoridades como la propia ciudadanía no parecen motivadas a enfrentar el problema con toda la seriedad que amerita, o a desarrollar mecanismos de exigibilidad y presión para revertir dicha situación. Las posibles razones son múltiples, como la polarización que ha electoralizado de manera permanente las agendas de discusión, pero la causa que deseamos destacar ahora es la falta de un discurso responsable que intente comprender su complejidad y que genere propuestas que trasciendan el mero aspecto represivo y restrictivo de derechos.
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Un cassette que torció -aun más- el camino

En el año 1991 andaba en una búsqueda personal en la que, sin embargo, ya creía tener algunos derroteros. En un Barquisimeto de mentalidad y espíritu provinciano, con algunas tradiciones cooperativas y de izquierda, consumía toda la literatura y música irreverente que encontraba a mi paso. En pleno apogeo del llamado “Rock en tu idioma”, bandas como Caifanes, Los Prisioneros, Fito Paez, Charly García y, especialmente, Soda Stereo, constituían lo que creía era mi banda sonora personal: la gente que cantaba en el idioma que entendía y que interpretaba algunos de mis sentimientos.

Todo esto cambió en el año 1991. Ese año, como parte de su viaje a Venezuela, un zaragozano de nombre Santic Ric anduvo unos días por Barquisimeto. Anarquista, cantante de una banda punk llamada “Drogas Guais” y colaborador de diversas experiencias autónomas de su país como casas ocupadas, radios libres, fanzines y distribuidoras alternativas. Por este tiempo algunos guaros y guaras intentábamos crear nuestra propia movida en base a publicaciones independientes, un oasis a nuestra imagen en medio de aquella tierra de sisales y cujíes. En esas conversas andábamos cuando coincidimos con Santi, quien en su mochila de viaje cargaba copias de un recopilatorio que habia coordinado desde España, con bandas punk de toda América latina, y que habia llamado “Rock subterráneo contra el V Centenario”. Nos contó un montón de historias de la “península”, nos dió ánimos y, a mí, me regaló una copia de aquel cassette.

Aquel diminuto dispositivo fue todo un descubrimiento. 27 bandas de 10 países diferentes de la región se reunían, apretada y toscamente, en aquella grabación que, valga el lugar común, cambió mi vida. Cada agrupación, de nombres disímiles y diferente calidad en sus grabaciones, aporreaba enérgicamente sus instrumentos para cantar, mejor dicho escupir y gritar, una serie de situaciones, deseos y exigencias que se me pusieron ante mí como una revelación religiosa. Como un Mahoma llegando a la Meca después de años de peregrinación, eso era lo que sentía cuando volteaba, dos, tres, decenas, cientos de veces, aquel cassette en todos los reproductores de “tapes” a mi alcance.  Aquellas dispares sonoridades ponían música a la bronca que sentía entre las costillas, el punk latinoamericano se había creado para que yo lo escuchara. Pase de pedir que me despertaran cuando pasara el temblor a que lo hicieran cuando expulsarán todos los imperialistas, gobiernos, policías y curas de la región.

En “Rock subterráneo” escuché por primera vez a nombres como Los Violadores, Atoxxxico, G-3, QEPD Carreño, Ira, Sham Pain que en los próximos años protagonizarían mi fonoteca personal. La cinta tenía una portada desplegable impresa a dos colores, en donde la parte posterior tenía los contactos de los grupos para contactarse. Le escribí a cinco o séis, deseando que mi carta tuviera suerte entre la pila de correspondencia que juraba cada uno recibía. La única que me contestó fueron los argentinos de Todos Tus Muertos, cuando aún cultivaban un furioso punk-hardcore. Cuando recibí el sobre y torpemente intentaba disimular mi emoción, mi pecho prefiguró la velocidad del powerviolence.

Aquella cinta, maltrecha y descolorida por el uso, se extravió en alguna de mis mudanzas. Cuando comenzó a popularizarse los servidores gratuitos y los blogs para intercambiar música, y recuperar cosas descatalogadas, secretamente ansiaba que aquella grabación fuera posteada en alguno de los sitios que visitaba. Después de meses de invocación, hace pocos días la conseguí en http://hxccrew.zonalibre.org y con impaciencia adolescente la descargué, la quemé en un cd y la escucho hasta ahora cuando tecleo la historia recordando aquello.

Escuchándo aquella recopilación nuevamente reitero que es una producción memorable. Ningun otro compilado, desde esa fecha hasta estos días, ha podido reunir un mosaico tan representativo de eso llamado “punk latinoamericano”, su reinterpretación de la movide londinense y newyorquina, e incluso su reflejo de sus angustias y del contexto en el que le toco sobrevivir, en su mejor momento. Porque a riesgo de parecer un carca, creo y sostengo que los viejos tiempos fueron mejores: Lo siento chamines, Greenday ha jodido todo. No hay punk más auténtico que el de los ochentas.

De la selección no quitaría a los uruguayos de Alvacast, prestados del heavy metal; ni siquiera a los chilenos de Emociones Clandestinas, cuya inclusión algunos la califican como un accidente. Tampoco a los criollos Odio qué y Holocausto, cuyos temas en vivo son difícilmente conseguibles incluso aca dentro del país. La única banda que despacharía, y cuyo exilio pienso que haria ganar al recopilatorio sería a Desorden Público, no sólo porque era la única (ademas de Emociones) que grababa para una trasnacional, sino por su dispar y contradictoria carrera en donde le han cantado desde teléfonos celulares, bebidas gaseosas  hasta a un gobierno militar y autoritario como el que actualmente tenemos en Venezuela, lo cual por decir lo menos, es bastante “pavo” y poco punk.

Para compartir “Rock subterráneo contra el V Centenario”, he subido una copia que puedes descargar aqui

Golpismo y derechos sociales

Durante 51 años del siglo XX Venezuela fue gobernada por eso que la sociología en nuestro continente denomina “caudillos”, hombres autoritarios y carismáticos con una amplia red de relaciones, tanto civiles como militares. Otra característica gruesa de nuestra cultura sociopolítica es que la vía expresa preferida por la mayoría de estos caudillos para el acceso al poder fue el golpe de Estado. Lo fue tanto para Castro y Gómez, como para el primer Betancourt y Pérez Jiménez. La izquierda estadocéntrica criolla, pasado el “Porteñazo” y el “Carupanazo”, desarrolló durante años la tesis de la alianza “cívico-militar” y la hipótesis de la insurrección de los sectores “nacionalistas” de las Fuerzas Armadas. Recientemente el 4 de febrero y el 11 de abril no hicieron sino reactualizar una de las –tristemente- matrices de nuestra débil cultura democrática. Actualmente, cada vez que se celebra el llamado “Día de la dignidad”, el gobierno relegitima simbólicamente la cultura conspirativa basada en el músculo castrense. Al respecto Samuel Huntington ha escrito que “las causas del golpe de estado más importantes no son militares sino políticas y reflejan no las características sociales y de organización del establecimiento militar, sino la estructura política e institucional de la sociedad”.
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Leo y difundo: Carta al PPT (Mariella Rosso)

El diputado José Albornoz fue destituido ayer de su cargo en la Vicepresidencia de la Asamblea Nacional como pase de factura política a su posición. El diputado declaró que: “Sorprende al país, la forma cómo se hace, pero es parte de lo que hemos estado viviendo en los últimos tiempos, de la intolerancia que hay de tener una posición”.

Primera noticia: Ni es el los últimos tiempos ni nos sorprende. Las palabras del diputado nos hacen pensar mucho a quienes tenemos años con el sello “exclusión” en la frente. Lamentablemente su denuncia no es noticia en este país. Somos demasiados los ciudadanos que nos vimos en la lista Tascón en internet, bajo el calificativo de “traidores a la Patria”de forma pública por haber ejercido un derecho que nos da la Constitución. De igual manera con la lista Maisanta, que fue vendida masivamente en CDs por buhoneros en el centro de Caracas, y que digitalizó abiertamente la exclusión política en Venezuela.

Surgen en la memoria demasiados capítulos tristes de los últimos 11 años con las declaraciones del diputado Albornoz. Por ejemplo, cabe preguntar si la bancada del PPT alguna vez se se interesó por lo que sienten los empleados públicos que se ven obligados a ponerse una franela roja o a asistir a una marcha del PSUV sin comulgar con ese partido, por el simple hecho de trabajar para el Estado, no para el partido de gobierno. Estas denuncias son públicas, todos conocemos gente que ha pasado por esa humillación por mantener un puesto de trabajo, porque las responsabilidades familiares los han llevado a bajar la cabeza y a hipotecar su hambre, aunque sabemos que no olvidan las caras que les pasaron lista, la del burócrata de turno que debía verlo en la marcha no fuese a pensar que no había asistido, con consecuencia de despido. Cabe preguntar ahora qué opinaba de la intolerancia el día de la tristemente famosa intervención del Ministro Ramírez ante los empleados de PDVSA en la que dejaba clara la prepotencia del Poder.

Cabe preguntar a cuántas violaciones de la Constitución dio anuencia la bancada del PPT levantando las manos en la Asamblea Nacional y a cuánta exclusión política dieron pie esas manos que avalaban el “aprobado por mayoría”, de aquello que sirviese al Poder de turno y no a los intereses de toda la ciudadanía. Cabe preguntar que opinan de las cientos de marchas y actos a las que asistieron en que los opositores éramos tildados de “golpistas, oligarcas, lacayos del imperio, escuálidos, basura”, por citar sólo algunos ejemplos.

Son demasiadas las vistas gordas y las complacencias ante las múltiples ridiculizaciones de quienes piensan distinto con todo nuestro derecho. De quienes no creemos en la violencia, ni en el militarismo y por eso no apoyamos nunca un golpe de estado militar de nadie, de ningún color político, de ningún grupo aventurero y por ende nunca votamos por un militar. Quizás ahora empiecen a entender que muchos somos opositores, porque estamos del lado de la Constitución y conservamos el espíritu crítico que ellos perdieron y nosotros mantuvimos desde los tiempos del bipartidismo, que marchamos contra los abusos de Lusinchi y CAP, que denunciamos la masacre del Amparo y las violaciones de derechos humanos del Caracazo. Aquellos que nunca fuimos “lacayos del imperio” porque protestamos cuando los contras estaban en Nicaragua, ante las invasiones de Panamá y Grenada, ante la guerra en Irak, entre muchas otras actuaciones de “antilacayismo” imperial.

Desde ayer ojalá hayan entrado formalmente en la disidencia, aunque nunca se sabe lo que puede pasar. Y escribo disidencia y no oposición, porque la misma oposición es vario pinta y el término disidencia para mí al menos, es el que nos engloba a los que asumimos una posición en defensa de la Constitución, y que tratamos de guardar fidelidad a nuestros principios y a nuestra dignidad, no al Poder de turno.

Celebro que hayan entendido por fin que muchas de las arbitrariedades del gobierno son actos de intolerancia y exclusión. Sin embargo, qué  elegante les quedaría ahora el corolario del “nos equivocamos”, “creímos que el fin justificaba los medios”, creímos que al montarnos en ese barco llegaríamos al socialismo”… Triste manera de darse cuenta de que a los disidentes los echan del barco por la borda, de que de los medios depende el fin (Ghandi) y de que la libertad siempre es la libertad de los que piensan diferente (Rosa Luxemburgo).

Foro por la Vida convoca a jornada contra la impunidad este miércoles 26 de mayo

El Foro por la Vida, coalición de organizaciones de derechos humanos de Venezuela, convoca a una jornada de protesta para este miércoles 26 de mayo, cuando se cumplen 6 meses del asesinato de Mijail Martínez, miembro del Comité de Víctimas contra la Impunidad del estado Lara.

Como se recordará Mijail Martínez fue abordado por dos personas desconocidas el pasado 26 de noviembre a la salida de su domicilio en Barquisimeto, realizándole varios disparos en presencia de su madre, los cuales e quitaron la vida. Días después de presentó a las autoridades una persona, de nombre Jairo Salones, quien manifestó a un medio de comunicación ser parte de los sicarios contratados para dar muerte a Mijail, el cual de manera irregular fue acusado de posesión de drogas y puesto en libertad, sin abrirle averiguación por su presunta participación en el crimen. Este testimonio ha sido desechado por la investigación policial, cuya versión oficial desarrolla la hipótesis del robo. Sin embargo, los familiares de Martínez han denunciado la presunta participación en el asesinato de funcionarios policiales, debido a las denuncias realizadas tanto por la víctima como por su padre, Víctor Martínez, acerca de la participación de policías del estado Lara en diferentes delitos. Mijail Martínez tenía 26 años de edad, era parte del Comité de Víctimas contra la Impunidad, para la que realizaba registros audiovisuales de las acciones y denuncias de la organización. A pesar de las múltiples diligencias frente al Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo, el asesinato de este activista se mantiene impune, sentando un grave precedente en la defensa de los derechos humanos en el país.

El Foro por la Vida convoca a todas las organizaciones de derechos humanos y sociales a realizar una concentración frente a la sede de la Fiscalía General de la República, en Parque Carabobo, para exigir justicia en el caso de Mijail Martínez, denunciar otros casos de violación al derecho a la vida y visibilizar la grave situación de impunidad e irregularidades en el sistema de administración de justicia en el país. La cita es para este miércoles 26 de mayo a las 10 de la mañana.

Asimismo, deseamos invitar a todas los activistas de redes sociales que durante ese día publiquen y difundan los mensajes para twitter, los banners para blogs, los audiovisuales y los artículos que podrán descargar del sitio web http://www.derechos.org.ve, en el enlace siguiente:
http://www.derechos.org.ve/titulares/foro-por-la-vida-convoca-a-jornada-contra-la-impunidad-en-la-calle-y-en-las-redes-sociales-para-este-miercoles-26-de-mayo-4126

Torero: ¡Alégrame el día!

No es que me alegre, pero me entra un fresquito. No hay nada que me recuerde más la barbarie medieval que las corridas de toros, donde un grupo de enardecidos drena sus frustraciones cotidianas viendo como martirizan a un animal indefenso. Sin embargo, a veces la naturaleza toma revancha, como fue el caso del torero español Julio Aparicio, de quien las notas informativas han dicho que está fuera de peligro. Dejo el post aquí para buscar aquel viejo tema de Siniestro Total “Alegrame el día”.




Consultorio ético para periodistas, de la FNPI

Desde hace tiempo estoy suscrito a la lista de emails de la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano, la iniciativa que desde Cartagena, Colombia, ha sido motorizada por el escritor Gabriel García Márquez  con el fin de mejor, cualitativamente, el periodismo de la región. Los boletines que periodicamente generan nunca los reviso con la calma necesaria, sin embargo, en uno de los últimos “descubrí” que poseen un interesante consultorio ético para periodistas, en donde el comunicador Javier Darío Restrepo responde preguntas de profesionales y estudiantes. Y ya lleva más de 1000 preguntas respondidas, algunas interesantes como la que publicaré al final de este post, antes de compartir una reflexión.

Desde comienzos de los 90´s siempre he creído que la comunicación es un hecho que es, y debe estar, al alcance de cualquiera. Es decir, enfrento a quienes sostienen que para acceder al hecho comunicativo hay que profesionalizarse y especializarse. Sin embargo, si creo que el periodismo es un oficio, que como tal, tiene herramientas para aprender y desarrollar. No creo que para hacer una buena comunicación solamente hay que tener “las ideas correctas”, sino también, el escribir de manera comprensible e interesante, cosa nada fácil, desarrollando cualquiera de los tips, consejos y géneros del oficio periodístico. En este sentido difiero de quienes sostienen que el periodismo, o la palabra “son armas”, lo cual reduce e instrumentaliza el vasto universo a resultados ya por todos conocidos, que a fin de cuentas ha sido la perversión e infantilización de eso llamado “periodismo comunitario y alternativo”.

Por ello reivindico que el periodismo sea un oficio que posea un “deber ser” plasmado en manuales o códigos de ética, la mayoría de ellos incumplidos y vulnerados alegremente, pero que siguen estando allí como una reflexión necesaria y una deuda pendiente, especialmente en un país como el nuestro, en donde el periodismo, en todas sus variantes y tendencias, no ha logrado sobreponerse a una profunda crisis.

Dicho lo anterior, pueden fisgonear por este interesante consultorio en http://www.fnpi.org/consultorio-etico/consultorio/, en donde encontrarán textos como el que publico a continuación. Salud.

Pregunta

[1000] Versión oficialista

El actual gobierno de Nicaragua no ofrece declaraciones a los medios independientes o contrarios a su política. Ante esto muchos periodistas utilizamos declaraciones publicadas en los medios del gobierno, pero me pregunto si esto no constituye un plagio, o si esta información puedo calificarla de veraz, debido a que por ser oficial, sus periodistas podrían manipular la información.

Maryorit Guevara
Periodista independiente
Managua, Nicaragua

Publicado por: Maryorit Guevara en may 12, 2010 07:16 Categoría:Independencia respecto de las fuentes Agregar comentario

Respuesta

La información oficial no es indispensable para el periodista, por tanto, cuando los gobiernos miran al periodista como un intermediario prescindible y dan la información oficial a través de sus propios medios, la tarea del periodista crece en importancia.

En efecto, si utiliza otras fuentes que confirman, o cuestionan, o leen críticamente la información oficial, el periodista protege eficazmente a los ciudadanos de las informaciones no siempre fiables que proceden del sector oficial.

En situaciones normales, el periodista debe confrontar la información oficial con otras fuentes testimoniales, documentales escritas, o documentales gráficas. Cuando esta es la práctica normal del periodista, la decisión oficial de no entregar información a la prensa, no la afecta. Para el buen periodista no hay fuentes únicas porque toda fuente puede ser sustituida y debe ser confrontada con otras fuentes.

Finalmente, la información oficial es para uso de cualquier ciudadano, incluido el periodista y es una práctica obligatoria, citar la fuente en primer lugar, para que el lector sepa y valore la persona o la entidad que la origina. Además, esa información no debe ser presentada tal y como sale de las oficinas de prensa oficiales, sino reelaborada después de una tarea de reportería consistente en el recurso a otras fuentes y comprobación de todos sus datos.

Documentación

El pacto con el público incluye revelarle al lector las fuentes y los métodos empleados para conseguir la información. Hay que explicar cómo descubrió el periodista sus datos y en qué se basa para creer que son ciertos. Si una pieza clave de la información procede de una fuente interesada, es bueno hacérselo explícito al lector para que sepa que se encuentra ante una información posiblemente sesgada. Si, por ejemplo, hace un balance de la guerra y va a citar a un funcionario del Ministerio de Defensa diciendo que el ejército le va ganando a la guerrilla, es bueno decir que esta información fue aportada por un funcionario del sector defensa, para que el lector decida si le cree o no.

Según ese pacto ha de someter a cada fuente a un test de veracidad. Kovach y Rosenstiel en “Los elementos del Periodismo” hablan de la importancia de una edición escéptica. Su propuesta consiste en valorar una noticia frase por frase, declaración por declaración, preguntándose: ¿cómo hemos sabido esto? ¿Por qué debería el lector creer esto otro? ¿Qué suposiciones oculta esta frase? La fuente que mienta debe ser tratada con más cautela la próxima vez. Algunos periodistas revelan la fuente que mintió pues el pacto de confidencialidad supone la veracidad de la información.

Juanita León: La relación entre los periodistas y sus fuentes. Proyecto Antonio Nariño, Bogotá, 2004, p. 20.

La invisibilidad alienta la impunidad

Rafael Uzcátegui (*)

El reciente caso del falso enfrentamiento ocurrido en Caicara del Orinoco, capital del municipio Cedeño del estado Bolívar, el pasado 13 de abril, nos recuerda la fragilidad en la cual se desarrolla el derecho a la vida en nuestro país. Según informó la agencia de noticias estatal “una comerciante llamó al número de emergencias 171 para denunciar la presencia de tres sujetos en actitud sospechosa en inmediaciones de su tienda, ubicada en la intersección de la Avenida Libertador con Calle Maracay”. Al ser alertados, los funcionarios policiales acudieron al sitio y, en un hecho confuso, resultaron muertos Sevilla José (23) y González Rooselvet (26). La versión oficial calificaba los decesos como producto de un enfrentamiento, sin embargo, un video grabado por una vecina del lugar registró como los funcionarios policiales ajusticiaban a una de las personas, revirtiendo las motivaciones hacia el abuso de poder. Por este hecho siete funcionarios de la Policía fueron puestos a las órdenes de la Fiscalía.

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Leo y difundo: Punk, anarquismo y condones para la Bundesliga

El St Pauli, el equipo antifascista por excelencia, regresa a la Bundesliga. Ha firmado un acuerdo de patrocinio con una tienda de productos eróticos. Su presidente es gay y tiene más socias que ningún otro club.

El ascenso del St Pauli a la Bundesliga trae de nuevo al máximo nivel al club más peculiar del mundo: antifascista en sus estatutos, tiene 11 millones de seguidores en Alemania, su presidente es abiertamente gay y, ahora, se presenta en la Bundesliga con una tienda erótica como patrocinador.

Camiseta de la tienda oficial del club: 'Ama al St Pauli, odia el racismo'

No hay un club que despierte más pasiones dentro y fuera de Alemania. El St Pauli, el club del barrio portuario de Sankt Pauli en Hamburgo, se convirtió en un icono en los 80 al ser el primer club del mundo que se hacía antifascista, antisexista y antirracista incluyendo cláusulas en sus estatutos. La bandera pirata es su logo oficioso, y representa la oposición el establishment capitalista. Es un icono mundial de la izquierda y el fútbol. Además, es el club con mayor número de socias. Su poder es grande: su presión hizo que el club retirase los anuncios de una revista masculina del estadio, al considerar que denigraba a las mujeres.

Su esencia es absolutamente rompedora en el fútbol mundial. “Es el equipo de la clase trabajadora”, declaraba Butje Rosenfeld, ex jugador del club y ahora periodista en un reportaje en ‘Transworld Sport’. Sankt Pauli se llenó de inmigrantes a finales de los 60 y ahora, este colectivo y el de estudiantes colma un barrio donde el movimiento okupa tiene una presencia palpable. Además, el club es seguido masivamente por grupos musicales alternativos de todo el mundo, desde Bad Religion a Asian Dub Foundation o Turbonegro, que le dedicó una canción.

Su presidente, Corny Littman, es director de teatro y abiertamente homosexual. Ser mandamás del club exige pedigrí: en los 70, el estadio cambió su denominación por Wilhelm Koch, ex presidente del club. Cuando se descubrió que había pertenecido al Partido Nazi, el campo volvió a llamarse Millerntor, denominación que mantiene.

El nuevo ídolo de la afición es Deniz Naki, alemán de padres turcos que ha llevado su identificación con el St Pauli al extremo. El pasado mes de noviembre, en casa del archirrival Hansa Rostock (el equipo de una ciudad con un alto porcentaje de votos de la ultraderecha), Naki celebró un gol yéndose al fondo de los ultras locales y haciendo la señal de que les iba a cortar el cuello. Al terminar el partido, clavó una bandera del St Pauli en el césped.

Deniz Naki, ídolo de la afición, celebra el ascenso

Su increíble legión de hinchas (se estima que, sólo en Alemania, tiene 11 millones de simpatizantes, y colecciona más de 500 clubes de fans en todo el mundo; cuando jugaba en Tercera su estadio promediaba 15.000 espectadores cuando la media de la división era de 200) ha atraído a multitud de patrocinadores. La marcas de coches Dacia sacó una edición especial St Pauli de su modelo Duster y Nike fabricó dos ediciones especiales de sus Dunk.

Sin embargo, hasta en los patrocinadores ha decidido ser innovador. Sankt Pauli es el ‘barrio rojo’ de Hamburgo, y por eso ningún club mejor para ser patrocinado por Orion, una empresa de artículos eróticos en Internet. Para celebrar el ascenso, ha elaborado 20.000 condones con el escudo del club. Para que la Bundesliga se vuelva a enterar de quién es el St Pauli.

Cooperativismo “chimbo” y tercerización

Rafael Uzcátegui

En un informe recibido recientemente por Provea, y redactado por los fiscales Aniello Martuscelli y Elio Martínez, se registran una serie de irregularidades presentes en las asociaciones cooperativas que prestan su servicio dentro de la planta de General Motors Venezolana (GMV), situada en la ciudad de Mariara, Parroquia Mariara del Municipio Diego Ibarra del estado Carabobo.

Entre algunas de las situaciones plasmadas en el texto se encuentra la ausencia de la aprobación, por parte de la asamblea de asociados, de los términos del Contrato de Servicios suscrito con GMV en donde se definen las condiciones de trabajo. Ello evidenciaría la falta de control democrático por parte de los miembros de la cooperativa en la toma de decisiones. Por otra parte, en los contratos suscritos existe un anexo en donde se acuerda una tabla de remuneraciones, lo cual contradice el espíritu cooperativo de discutir y aprobar, en asamblea de asociados, mecanismos mediante el cual se reparten los anticipos societarios entre los asociados y asociadas, regido por los artículos 34 y 35 de la Ley Especial de Cooperativas. Tampoco existe la ejecución de planes o proyectos educativos que garanticen la formación permanente y continúa de sus asociados, ni tampoco ejecuta, participa, organiza ni desarrolla planes y actividades a nivel educativo, cultural y social, en beneficio de la comunidad. En materia administrativa los diferentes libros de la asociación no poseían registros ni anotaciones, además de no contar con su Plan Anual de Actividad con su respectivo presupuesto. Los fiscales evidenciaron que dichas asociaciones han sido fiscalizadas anteriormente y notificadas de las observaciones a corregir. Sin embargo, han hecho caso omiso de las recomendaciones.
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Autoritarismo, derechos humanos y petróleo: Situación de los derechos humanos hoy en Venezuela

Rafael Uzcátegui

El triunfo de un candidato outsider a la Presidencia de Venezuela, ocurrido a finales de 1998, despertó simpatías sin precedentes. Desde la vuelta en 1958 a la democracia en el país caribeño, dos partidos se habían alternado en el ejercicio del poder, estimulando un proyecto modernizador basado en la extensiva producción y venta de petróleo. Este populismo de conciliación de élites, como fue calificado por el investigador Juan Carlos Rey, mostraba su vigor a mediados de la década de 1970 tras la incorporación al juego democrático de los principales actores armados de las guerrillas de izquierda y en la nacionalización de la industria de hidrocarburos que motivó una bonanza económica conocida en la jerga popular como “época de las vacas gordas”. Pocos se imaginaban que el modelo naufragaría apenas 10 años después.

En 1982 la moneda local, el bolívar, experimentó una considerable devaluación frente al dólar, abriendo un periodo de crisis económica que, a su vez, catalizó la social, que se expresó violentamente el 27 de febrero de 1989. La aplicación de un paquete de medidas económicas de inspiración neoliberal generó pobladas y saqueos en diferentes partes del país. Las cifras oficiales contabilizaron 276 muertos, pero para diversas organizaciones sociales la cantidad real se duplicaba.

El “Caracazo” significó un momento de inflexión por dos razones: 1) la demostración fehaciente de la creciente ingobernabilidad democrática debido a la fragmentación del pacto social erigido en 1958; y, 2) la irrupción de una serie de nuevos actores sociales —ONG de derechos humanos, organizaciones vecinales, ambientalistas y estudiantiles— que, relacionándose a diferentes niveles, promocionan la urgente necesidad de un cambio. Varios años continuos de conflictos, que incluyen la inhabilitación del presidente Carlos Andrés Pérez en 1993, crearon las condiciones para que, a finales de la década, una generación diferente de funcionarios tomaran las riendas del Estado, fundando expectativas similares al fin de la hegemonía partidista del Partido de la Revolución Institucional (PRI) en México.

Los primeros años del bolivarianismo

El presidente Hugo Chávez abrió su periodo presidencial con la convocatoria a una Asamblea Constituyente a la que se incorporaron, de manera intensa, las organizaciones de derechos humanos. Es así como la Carta Magna resultante, aprobada en 1999, incluye muchas de sus recomendaciones en lo que sería un texto constitucional ampliamente garantista en materia de derechos sociales, lo que fue saludado y reconocido por organizaciones ciudadanas de todo el orbe.

Una segunda consecuencia positiva fue la popularización, como nunca antes, del discurso sobre derechos humanos entre amplias capas de la población. El reto era, a la par de continuar poniendo en sintonía la legislación venezolana con los estándares internacionales, hacer realidad los derechos tal como estaban establecidos en la Constitución. Sin embargo, el Primer Mandatario no administró con sabiduría su amplia popularidad y comenzó a mostrar signos de intolerancia, mofándose de las primeras movilizaciones de cuestionamiento a sus políticas de reforma en el sector educativo y adjetivándolas, en un discurso transmitido por televisión a todo el país, como “escuálidas”. Esto sería el inicio de una forma de gobernar caracterizada por la exclusión.

Con razón o sin ella, pero ejerciendo su derecho a protestar pacíficamente bajo la criminalización, aquellas primeras docenas de manifestantes fueron creciendo hasta sumar el millón de personas que en abril del año 2002 intentaron, infructuosamente, llegar hasta el Palacio de Gobierno en un confuso incidente que originó 19 muertos y cientos de heridos, tras el cual un grupo de empresarios y militares interrumpió, el 12 de abril, el hilo constitucional, derogando la Carta Magna aprobada tres años antes y proclamando a Pedro Carmona como presidente. El golpe de Estado duró solo 24 horas.

En este contexto, y ante la posibilidad de ser removido mediante la convocatoria a un referéndum presidencial —un derecho incluido en la nueva Constitución—, el Ejecutivo Nacional diseñó las llamadas “Misiones”, una serie de políticas sociales de corto impacto con el que lograría extraordinarios avances en el combate a la pobreza en el país. De las 21 misiones ejecutadas hasta la fecha, las más promocionadas han sido las destinadas a educación, salud y alimentación.

En el año 2008, según el Informe Escolar 2008 de la ONG Campaña Mundial por la Educación, Venezuela presentaba algunos de los mejores indicadores de América Latina en materia educativa, con un aumento significativo en sus índices de alfabetismo, matrícula, disponibilidad de establecimientos escolares y prosecución escolar, entre otras. Por su parte, la Misión Barrio Adentro mostraba para el año 2006 un evidente incremento de la atención primaria, mediante la presencia de más de 13.000 médicos en 4.600 módulos edificados en barrios populares. En el caso del derecho a la alimentación, el Ejecutivo promocionó una red de mercados, denominados Mercal, con alimentos pertenecientes a la canasta básica a precios regulados, que en su primer año de funcionamiento (2003) benefició a más de medio millón de personas. La cifra se elevó cinco años después, en el periodo de mejor funcionamiento del Mercal, a 13 millones de personas. Esta amplia cobertura incidió en el aumento de la capacidad de consumo de los sectores más desfavorecidos, así como en una reducción del 20% en la cantidad de familias en situación de pobreza entre los años 2004 y 2006.

Sin embargo, otras misiones arrojaron resultados contraproducentes. La Misión Villanueva y la Misión Hábitat, destinadas ambas al sector Vivienda, no pudieron amortizar la histórica deuda social en la materia, un déficit calculado en tres millones de unidades habitacionales. Año tras año el Gobierno incumplía sus propias metas de construcción; además, algunas iniciativas como la promoción de cooperativas con participación comunitaria fueron permeadas por vicios institucionales y corrupción. De esta manera el presidente Chávez se ha convertido en el segundo primer mandatario del periodo democrático con el menor promedio de construcción de viviendas por año.

Crisis económica y conflictividad

Si bien las misiones impactaron positivamente en el corto plazo a la población de menos recursos, diversas organizaciones expresaron sus preocupaciones acerca de la falta de una transformación estructural que garantizara el disfrute pleno de los derechos consagrados en la Carta Magna. Además, alertaron sobre la ausencia de una planificación que hiciera sustentable en el tiempo dichas políticas sin afectarse por los vaivenes del mercado energético mundial.

En julio del año 2008 el petróleo venezolano alcanzó su cénit al cotizarse en US$122,40 el barril. Cuatro meses después se ubicaba a la mitad. La celebración de elecciones para gobernaciones y alcaldías, en noviembre del 2008, y, posteriormente, una enmienda constitucional en febrero del 2009, postergó la discusión de las posibles consecuencias para el país de la crisis económica global. Días después el presidente Chávez anunció un conjunto de medidas económicas, como la reducción del gasto público, el aumento del impuesto al valor agregado (IVA), la disminución de gastos suntuarios e innecesarios, así como la promulgación de una ley que limitaría los salarios percibidos por los funcionarios de alto rango en la administración estatal.

A pesar de los anuncios gubernamentales acerca de la no disminución de las políticas sociales, el incremento del 20% en el salario mínimo es inferior al índice de inflación, que solo en el sector alimentos se ubicó durante el año 2008 en 43%. Por otra parte, la situación de inseguridad ciudadana continuaba agravándose, cerrando ese mismo lustro la cifra de 14.467 homicidios en todo el país y un aumento en los últimos dos años de la cantidad de secuestros del 202%. Para complejizar más la situación, la prolongada sequía y la falta de inversión en el sector originaron una crisis en el suministro de energía eléctrica y agua, con lo que algunas ciudades comenzaron a experimentar interrupciones en el servicio de varias horas al día.

Este contexto potenció un aumento de la conflictividad y la movilización por exigencia de derechos. Durante los años 2004 al 2008, en medio de una aguda polarización, las manifestaciones estuvieron protagonizadas por demandas de rechazo y apoyo al Presidente. Por primera vez en varios años el 2009 transcurrió sin la celebración de actos electorales, con lo que algunos sectores sociales pudieron avanzar en la elaboración de una agenda propia y la recuperación de su autonomía. Éste fue el caso de los sectores sindicales, que durante ese año protagonizaron el 36% de las movilizaciones en el país por demandas laborales, para un total general de 3.297, un promedio de nueve al día, el número más alto de todo el Gobierno del presidente Chávez.

Esta beligerancia en ascenso aumentó a su vez el proceso de criminalización, y así se contaron en más de 2.400 los casos de personas sometidas a regímenes de presentación en tribunales por haber participado en una manifestación pacífica. En lo que es un grave precedente, el dirigente sindical de Ferrominera Rubén González fue privado de su libertad el pasado mes de agosto, tras apoyar una paralización de actividades en exigencia del cumplimiento de la contratación colectiva.

La respuesta de la sociedad civil

Diferentes leyes y reglamentos promulgados desde el año 2004 han venido limitando y revirtiendo las garantías constitucionales, por lo que en Venezuela se ha configurado un grave problema de institucionalidad democrática, con un aumento de la concentración de poder acompañada de una erosión de la independencia de los poderes. Sin embargo, la sociedad civil aún no logra articularse como un efectivo contrapeso. Los partidos políticos de oposición no sintonizan con las demandas populares, y, reacios al aprendizaje de las lecciones de la experiencia bolivariana, reinciden en mantener su dirigencia histórica. En un año de votaciones para los representantes a la Asamblea Nacional, previsiblemente se vigorizará la polarización política, no obstante lo cual algunos sectores sociales han desarrollado capacidad de mantener sus prioridades a pesar de la ‘electoralización’ de la dinámica general movimientista: los indígenas y ecologistas enfrentados a los proyectos de expansión carbonífera en la Sierra del Perijá, estado Zulia, así como las diferentes organizaciones populares, como el Comité de Víctimas contra la Impunidad, que en el estado Lara se enfrentan a la impunidad y la participación de funcionarios policiales y militares en delitos de diversa índole.

En este contexto, las organizaciones de derechos humanos tienen planteados diversos retos. Uno es su propia relegitimación como un actor social vinculado a las comunidades en conflicto con posibilidades de fortalecimiento y acompañamiento. En segundo lugar, una comprensión cabal, desde la perspectiva de derechos, de la vertiginosa realidad venezolana, con la consecuente posibilidad de incidencia en el diseño y ejecución de políticas públicas. Luego, ser un agente proactivo en la articulación social desde la base, así como en la recuperación de la autonomía de los movimientos sociales. Por último, el desarrollo de nuevas estrategias y prácticas que permitan renovar el discurso sobre derechos humanos dentro de los diferentes escenarios.

(Colaboración para Revista Ideele, Perú, edición 198)

Me lo dijo Reinaldo Arenas

Soy un cabeza dura, lo sé. Pero hay cosas que no dejaran de sorprenderme, a uno que no puede pensar el presente -y el futuro- sin recordar los hechos del pasado. Como si nunca hubieran roto un plato, y como si fueran la vanguardia en la lucha de los derechos de la comunidad GLBT, una organización del Estado cubano -porque alla todas las organizaciones “legítimas” lo son- viene a Venezuela a educarnos para “crear mecanismos para erradicar el rechazo y la discriminación hacia este sector de la población”. Hasta ayer por la tarde, en Cuba la homosexualidad era considerada una aberración y un delito que era castigado con largas estancias en las colonias de reeducación, la palabra políticamente correcta a como llaman a las cárceles en la isla. Ojalá esta “nueva” política fuera consecuencia de un mea culpa al respecto, pero no conozco de ningun comunicado o pronunciamiento en donde las autoridades castristas hayan pedido perdón por tanto desvarío, hayan indemnizado material y moralmente a las víctimas o hayan elaborado un pensamiento que sustituya décadas de ostracismo. Coloco el comunicado de la agencia estatal de noticias venezolana, sin dejar de pensar en el poeta Reinaldo Arenas y en todas las personas que por amar diferente sufrieron exilio, persecución y cárcel en la isla cubana.

:: Comienza taller de diversidad sexual y DDHH en Defensoría del Pueblo

Caracas, 06 May. ABN.- La Defensoría del Pueblo inició este jueves el I Seminario Internacional: Sexualidades, Diversidad Sexual y Derechos Humanos, a fin de impulsar la formación en el área de los derechos de las personas sexo-género-diversas y propiciar un espacio para la sensibilización, debate y reflexión en torno a este tema.

Con la participación de Cuba, Argentina, Uruguay, México, Ecuador y Venezuela, este taller, que se lleva a cabo del 5 al 7 de mayo, intentará crear mecanismos para erradicar el rechazo y la discriminación hacia este sector de la población.

La Defensora del Pueblo, Gabriela del Mar Ramírez, señaló que este evento forma parte del convenio de cooperación entre la Defensoría del Pueblo de la República Bolivariana de Venezuela y el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) de Cuba, a fin de brindar a los trabajadores y trabajadoras de la institución venezolana las herramientas necesarias a la hora de procesar las denuncias recibidas ante este tipo de casos.

Este seminario cuenta con un panel de especialistas de distintos países, quienes debaten sobre las experiencias internas que han desarrollado sobre el tema de la diversidad sexual.

Además, se realizarán mesas de trabajo con Organizaciones No Gubernamentales que vienen trabajando en esta área.

Al ser consultada sobre el matrimonio homosexual, la Defensora aseveró que este es un asunto cuya batalla debe estar liderada por los colectivos sexo–género–diversos y tiene que ser debatido con todos los sectores de la sociedad.

Expresó que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece el libre desarrollo de la personalidad, donde los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a ejercer su sexualidad. Por eso, el Estado debe proteger la garantía, el goce y el respeto de los derechos humanos de todos y todas. (http://www.abn.info.ve/noticia.php?articulo=232867&lee=10)

Venezuela y Colombia -tristemente- unidas por la violencia sindical

Rafael Uzcátegui

En todo el mundo es ampliamente conocida la situación de alto riesgo en que los sindicalistas realizan su labor en Colombia. Las cifras reiteran la gravedad de esta realidad, obligando al propio presidente Álvaro Uribe a declarar que su gobierno ha implementado políticas para revertirla. Según datos revelados por el propio primer mandatario colombiano, en el año 2002 la cantidad de 197 trabajadores fueron asesinados, cifra reducida para el año 2009 cuando ocurrieron 28 asesinatos. Diferentes organizaciones gremiales han denunciado que la verdadera cifra es mayor que la oficial, desplegando una permanente campaña de movilización y denuncia, tanto a nivel local e internacional, con cada uno de los crímenes. De esta manera, cada suceso es rápidamente conocido por organizaciones sociales y progresistas del mundo entero que no dudan en calificar al hermano país como uno de los más peligrosos para realizar la defensa de los derechos de los trabajadores. En contraste, Venezuela que registró durante el año 2008 la cantidad de 46 dirigentes sindicales asesinados, la problemática no alcanza similar envergadura.

Uno de los últimos capítulos en nuestros predios sucedió el pasado domingo 25 de abril, cuando el dirigente sindical Jerry Díaz fue asesinado por manos desconocidas en la ciudad de Maracay. Jerry Díaz formaba parte de la Junta Directiva sindical, quien a su vez era parte de la (UNETE) -Unión Nacional de Trabajadores del Estado Aragua-, promotores de la Corriente Clasista , Unitaria, Revolucionaria y Autónoma (C-CURA) y era conocido, y apreciado, por su beligerancia en la defensa de la clase trabajadora. Sus compañeros en el gremio han propuesto que, como sospechosos, deberían investigarse a otras organizaciones que no dudan en calificar de “mafias” que presuntamente estarían operando amparados por diferentes niveles del gobierno regional. Este caso, así como las decenas de hechos desencadenados por el control de los puestos de trabajo en los sectores de construcción y petroleros, introducen un elemento que diferencia nuestra situación de la padecida por el movimiento obrero colombiano: la degradación e irregularidades presentes en el sindicalismo venezolano. Esta dimensión es parte de la explicación no sólo de la indolencia local frente al tema, sino de la escasa atención que las redes sociales y gremiales internacionales han prestado a nuestra situación, donde 131 sindicalistas han sido asesinados entre octubre del año 2005 hasta septiembre del 2009, una realidad persistente bajo un gobierno autoproclamado de izquierda. Mientras que del otro lado de la frontera los crímenes se ubican dentro del enfrentamiento entre obreros y patronos, de este lado del río Arauca, una buena parte de ellos son la consecuencia del paralelismo sindical, la corrupción y la pugna entre organizaciones.

Si bien los casos de sicariato como estrategia para controlar puestos de trabajo son la mayoría del total, existen otros como los de Jerry Díaz; el de los dirigentes sindicales Gallardo, Hernández y Requena en Aragua; así como los registrados en las empresas Mitsubishi y Toyota por sólo citar los casos más conocidos, cuyas características, en cambio, son similares a los crímenes en Colombia. A pesar de que estos tienen motivaciones que pueden considerarse como “más políticas”, todos y cada uno exige y requiere una investigación que determine responsabilidades materiales e intelectuales.

Paradójicamente la indolencia frente a estos crímenes alarma a los que consideran que un gobierno democrático de carácter socialista, supone una acérrima defensa de los derechos de la masa asalariada. Ni la Defensoría del Pueblo, ni la Fiscalía, ni el Ministerio del Trabajo asumen una actitud orientada a enfrentar esta grave situación y combatir la alta y sistémica impunidad. Si en algo coinciden las diferentes centrales sindicales que reclaman su legitimidad como representantes de las mayorías obreras es su pasividad frente al tema. Ni la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), ni la Unión Nacional de Trabajadores y tampoco la Central Socialista de Trabajadores posicionan el tema dentro de sus prioridades y agenda política-reivindicativa. En diciembre de 2008, el presidente Chávez ante el asesinato de los tres dirigentes en el estado Aragua expresó que había dado instrucciones para que se investigara a fondo el asesinato de sindicalistas en el país. De esa fecha hasta el presente no se ven resultados. Sobre el caso de Díaz a la fecha seguimos esperando algún pronunciamiento de los voceros del alto gobierno.

La persistencia de la situación a través del tiempo, la gravedad de las cifras, así como la indolencia de los diferentes actores, especialmente los estatales, dan elementos para considerar que si Venezuela no ha superado a Colombia como el país más peligroso en la región para la actividad sindical, viene pisándole los talones. No solamente el derecho a la libertad sindical viene siendo acorralado, sino particularmente el derecho a la integridad personal y la vida de los sindicalistas criollos. Esto exige una rectificación de los poderes públicos, pero especialmente, una persistente movilización y denuncia no sólo de las organizaciones sindicales que desean refundar el trabajo gremial en el país, sino del resto de las organizaciones sociales y de derechos humanos. Por ello, el acostumbrarse a la situación se está convirtiendo en tan criminal como los propios homicidios. Pero, afortunadamente, nunca es tarde para decir “Ya basta”. (Correo del Caroní, 03.05.10)

Leo y difundo: Venezuela: Que las luchas autónomas de los trabajadores tomen la palabra este 1º de Mayo

Venezuela: Que las luchas autónomas de los trabajadores tomen la palabra este 1º de Mayo

Desde la redacción de El Libertario enviamos este mensaje, donde se deja oir la voz de Rubén Gonzalez, sindicalista encarcelado por el gobierno chavista, como expresión de la lucha autónoma de l@s explotad@s del país en este Día Internacional del Trabajador.

Si bien El Libertario no comparte los preceptos religiosos y nacionalistas expresados a continuación, reivindicamos el espíritu de solidaridad y combatividad que desde el presidio comunica el dirigente sindical de Ferrominera del Orinoco Rubén González a propósito del Primero de Mayo. González, miembro del partido de gobierno PSUV, ha sido castigado por el Estado por mostrar su fidelidad con la defensa de los derechos de los trabajadores, desde su puesto de Secretario General del sindicato de Ferrominera, a contracorriente de su partido. Por apoyar una paralización de actividades para exigir el cumplimiento del contrato colectivo en la empresa estatal, ha sido privado de su libertad desde el mes de septiembre del año 2009, sin ningún tipo de juicio y violando todos sus derechos.

El Libertario se ha acercado a este sindicalista para acompañarlo y apoyarlo en su lucha, de la misma manera que nos hemos solidarizado con todas las comunidades e iniciativas que en Venezuela, hoy, se enfrentan a los poderes estatales y privados. Por ello, como publicación consecuentemente anarquista y antiautoritaria, queremos que sea Rubén González el que hable por nosotros y nosotras este Día del Trabajador, así como por Jerry Diaz, Richard Gallardo, Luis Hernández, Carlos Requena y el resto de los militantes sindicales asesinados en los últimos años por su beligerancia; por los 14 de Sidor y el resto de los cientos de trabajadores sometidos a procesos judiciales por ejercer su derecho a la protesta; por los activistas sindicales honestos que intentan, en medio de la pugna interbuguesa polarizada, seguir peleando por la contratación colectiva y el disfrute de condiciones laborales dignas; por los miles de asalariados y asalariadas del país que ven mermada cada día su calidad de vida, mientras la burguesía bolivariana realiza negocios con las trasnacionales petroleras por períodos de 40 años. Que cada una de las luchas, autónomas y beligerantes, de los oprimidos y oprimidas en este país sea la que hable por los y las anarquistas de Venezuela, en tiempos dominados por la palabrería hueca, la demagogia, la falsificación seudorevolucionaria, la cooptación del movimiento sindical y social, así como la corrupción en todos los niveles.

Felicitación a todos los trabajadores:

Rubén González, Secretario General de Ferrominera (FMO), desde la cárcel.

Primeramente quiero darle gracias a Dios y reivindicar la palabra que nos dice: “porque Dios no nos ha dado espíritu de cobardía sino de poder, amor y dominio propio, ya que todo lo que le sucede a los hijos de Dios es para bien y no para mal”, por tal razón y aun bajo las circunstancias que me encuentro privado de libertad, quiero hacerle llegar un mensaje de lealtad, lucha, constancia y compromiso social a todos los trabajadores de FMO que depositaron su confianza en mí y me eligieron como su secretario general, para representarles todos sus beneficios y derechos adquiridos plasmados en una convención colectiva, donde el patrono día a día ha venido cercenando estos derechos y con ello llevando a los trabajadores a un deterioro progresivo de su estatus socioeconómico, motivo por el cual el 1º de Mayo reivindicamos las luchas que dieron aquellos trabajadores en el año 1889 en la ciudad de Chicago por la reducción de la jornada y la eliminación de la maquila; que es la explotación del hombre por el hombre y podemos decir en estos momentos, sin lugar a dudas, que la problemática e inquietudes laborales serán escuchadas y solucionadas si los trabajadores, y en especial sus dirigentes que conforman las centrales, confederaciones, sindicatos y organizaciones, estén unidos entre sí procurando por encima de todo el bien común, y no buscando dividendos personales, partidistas o de grupos que al final redundan en el perjuicio de todos los trabajadores.

No deseo terminar estas palabras sin agradecer a mi familia por ese irrestricto respaldo que me ha brindado en todo momento, a todos los dirigentes sindicales de Guayana, Venezuela y el mundo, así como a los trabajadores, medios de comunicación, amas de casa, desempleados y el colectivo en general, que se han hecho eco de esta injusticia, pero -como un día dijo nuestro padre de la patria Simón Bolívar- ‘Dios es testigo de la pureza de mis intenciones, sólo la posteridad será bastante grande para hacerme justicia.”

El Libertario – http://www.nodo50.org/ellibertarioellibertario@nodo50.org