Historias en vinil: “La Voz de los 80” de Los Prisioneros

Por estos días andan por Caracas Claudio Narea y Miguel Tapia, dos de los tres integrantes y fundadores de Los Prisioneros, una banda imprescindible para entender la historia del rock cantado en castellano de este lado del charco. Los chicos andan promocionando un proyecto común, como parte de una gira por toda la región, en donde sin duda no faltaran temas clásicos de su banda más famosa. Sin embargo, a pesar que cierta propaganda los promociona como “Los Prisioneros en Venezuela”, hay que aclarar que esto constituye una publicidad engañosa. En principio porque su proyecto no es este, y en segundo porque cualquier intento de revivir a la banda –que efectivamente se han hecho a toda regla, con el aforo y los bolsillos llenos- sin su cantante y compositor principal, el polémico Jorge González, es sencillamente otra cosa. Es como Rage Against The Machine sin Zack de la Rocha o Dead Kennedys sin Jello Biafra: Un triste remedo de glorias pasadas.

Sin embargo la presencia de Narea y Tapia es una buena excusa para recordar como conseguí una copia de su primer disco “La Vozde los ´80”. Cualquier coleccionista de vinilos latinoamericano sabe que conseguir un acetato del trío santiaguino es un tesoro, te guste o no te guste la banda. La primera vez que visité la capital chilena, por allá por el año 2005, junto con los chicos del Ni Casco ni Uniforme y el Guillo de Punkora visité el Persa Bio-Bio, un mercado en donde se podían conseguir algunos puestos de “cultura alternativa”. Allí había un puesto de venta de acetatos, y en un lugar privilegiado se encontraba exhibido uno de Los Prisioneros. Sin embargo, su precio no sólo era prohibitivo: era sencillamente estrafalario. El monto me espantó, literalmente, del chiringuito y me hizo aterrizar donde unos skinheads rojos, en donde compré una copia en CDR de los éxitos de The Adicts. Hasta ahora creo que Chile tiene los precios de los Lp´s más altos de América Latina.

Así que no fue en Chile donde conseguí la copia de aquel empaque de 10 de las tantas canciones pegadizas de los antipinochetistas rockers –como debe ser- sino en Argentina. En Buenos Aires, como buenos melómanos y coleccionistas, los acetatos también se cotizan a la alza. En los puestos dela Calle Corrientes, arteria cultural y libresca de la ciudad, un Lp de, pongamos, Charly Garcia cuesta entre 100 y 140 pesos. Si se busca hacia el Parque Rivadavia o Centenario quizás se puedan llevar estos precios a la mitad. Y si se tiene suerte, en los alrededores de Plaza Constitución, pueden oscilar alrededor de los 20 ó 30 pesos. En la capital hay un circuito activo y vigoroso de transacción de música en pasta. Pero tampoco fue en la capital donde conseguí la copia, sino en la ciudad de veraneo por excelencia Mar de Plata.

Allí habíamos ido a parar, a comienzos del 2009, para conocer personalmente a Gerardo “Dekadencia”, tótem viviente del anarcopunk argentino, con quien me carteaba desde hace más de una década. En Mardel había un pequeño pero activo grupo de anarquistas, en ese momento nucleados alrededor del Teatro Diagonal, con quienes compartimos también. Pero fue en una de esas solitarias y largas caminatas por su zona comercial y de teatros, en dirección al mar, en que pasamos alrededor de lo que pintaba como una vieja tienda de libros usados. Entramos, y en un rincón había un anaquel con vinilos. Como no aguantamos la tentación de revisar libros y discos, allí estuvimos un buen rato. Y uno de los tesoros que encontramos fue una copia argentina de aquel disco clásico del rock en español, a un precio de fábula: 20 pesos. El acetato muy bien conservado, con su empaque de papel para el disco con las letras impresas –lo que en inglés se llama “sleeve”- y la caratula bastante digna para el paso de los años. La edición es de 1984, reproducción fiel de la chilena. Y esto es importante porque en nuestro país este disco no se editó. La compañía local tuvo la ocurrencia de recopilar las dos primeras producciones de Los Prisioneros en un disco homónimo sólo para Venezuela –que ahora es muy atesorado por los coleccionistas-, y empezar las ediciones locales a partir de “La cultura de la basura”. ¿Es necesario decir que salí de aquella vieja librería marplatense la mar de contento?

La Vozde los 80´s es una buena fotografía de un momento en el que la banda estaba en pleno ascenso. Parala Rolling Stone, “La Vozde los80”es el tercer mejor disco de la música chilena. Éxitos como “Latinoamérica es un pueblo al sur de Estados Unidos”, “Sexo”, “Quién mató a Marilyn”, “No necesitamos banderas” o “Nunca quedas mal con nadie” constituyeron una buena reinterpretación sudaca del sonido punk inglés de finales de los 70´s, especialmente de sus cultores mas proclives al mestizaje, como los Clash. Tomando lo más crudo, sencillo y directo del punk, sin embargo el trío González-Tapia-Narea tuvieron la personalidad de no dejarse impresionar por sus provocaciones estéticas, y al presentarse como cualquier chico de comuna periférica chilena, lograron sintonizar con sus pares generacionales y convertirse en referentes. Lo demás es historia. Por ahora busco el resto de los viniles de la banda, así que ya les contaré.

Un comentario en “Historias en vinil: “La Voz de los 80” de Los Prisioneros

  1. excelente historia!… lo mejor de buscar y buscar un disco, es encontrar aquel que siempre has querido, y buen precio.. ya es la ostia!!!. Esa edición hoy es muy complicada encontrarla y en condiciones. slds

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