Defendiendo la CIDH desde la izquierda

Columna de Provea en Correo del Caroní redactada por Rafael Uzcátegui

“¿Quién podría haber imaginado hace unos años que partidos y gobiernos considerados progresistas o de izquierda abandonarían la defensa de los derechos humanos más básicos (…) en nombre de los imperativos del “desarrollo”? ¿Acaso no fue a través de la defensa de esos derechos que consiguieron el apoyo popular y llegaron al poder? ¿Qué ocurre para que el poder, una vez conquistado, vire tan fácil y violentamente en contra de quienes lucharon por encumbrar ese poder? ¿Por qué razón, siendo el poder de las mayorías más pobres, es ejercido en favor de las minorías más ricas? ¿Por qué es que, en este aspecto, es cada vez es más difícil distinguir entre los países del Norte y los países del Sur?”. Estas incómodas preguntas no son realizadas por alguno de los sospechosos habituales de las ONGs independientes de derechos humanos venezolanas, sino por Boaventura de Sousa Santos “uno de los intelectuales que más insiste en la necesidad de descolonizar el conocimiento como paso previo a lograr un clima nuevo de justicia social”, según la descripción de la Agencia Venezolana de Noticias.

De Sousa ha sido entusiasta de algunas de las políticas promovidas por el gobierno bolivariano, cuyos textos son reproducidos con entusiasmo en los diferentes medios de comunicación oficiales. Además, es el autor más citado en el libro “Los Derechos Humanos desde el enfoque crítico”, editado recientemente por la Defensoría del Pueblo. De Sousa, entonces, es un referente importante para los antiguos activistas hoy devenidos en funcionarios gubernamentales.

La cita proviene de un artículo del brasilero titulado “Las últimas trincheras”, proveniente de la serie “Cartas a las izquierdas”, en donde de Sousa es enfático en rechazar no sólo la política de desconocimiento del Sistema Internacional de Protección a los Derechos Humanos (Comisión y Corte) promovida por los gobiernos autodenominados “progresistas”, sino incluso la reforma del mismo promovida en la actualidad: “En el continente americano la medida más urgente es trabar el avance de la reforma de la CIDH. En esa reforma están siendo particularmente activos países con los que soy solidario en múltiples aspectos de sus gobiernos: Brasil, Ecuador, Venezuela y Argentina. Pero en el caso de la reforma de la CIDH estoy firmemente del lado de los que luchan contra la iniciativa de estos gobiernos y por el mantenimiento del estatuto actual de la Comisión. No deja de ser irónico que los gobiernos de derecha que más han hostilizado al sistema interamericano de derechos humanos, como el caso de Colombia, asistan deleitados al servicio que, objetivamente, les están prestando los gobiernos progresistas”.

A diferencia de funcionarios que promueven políticas aventureras e irresponsables, de Sousa sabe matizar y separar la paja del grano: “Sabemos que el sistema interamericano de derechos humanos está lejos de ser perfecto, sin ir más lejos porque los dos países más poderosos de la región (Estados Unidos y Canadá) ni siquiera firmaron la Convención Americana sobre Derechos Humanos. También sabemos que, en el pasado, tanto la Comisión como la Corte revelaron debilidades y selectividades políticamente sesgadas. Pero también sabemos que el sistema y sus instituciones se han fortalecido, actuando con mayor independencia y ganando prestigio a través de la eficacia con la que han condenado numerosas violaciones a los derechos humanos”. En nuestro país diferentes víctimas, provenientes de los estratos más humildes pueden avalar esta afirmación.

¿En qué consiste esta reforma? Boaventura nos lo explica: “A espaldas de la CIDH y con fuertes limitaciones a la participación de los organismos de derechos humanos, el Consejo Permanente de la OEA prepara una serie de recomendaciones para buscar su aprobación en la Asamblea General Extraordinaria, a más tardar en marzo de 2013 (hasta el 30 de septiembre los Estados presentarán sus propuestas). Por lo que se sabe, todas las recomendaciones apuntan a limitar el poder de la CIDH para interpelar a los Estados por violaciones a los derechos humanos. Por ejemplo: dedicar más recursos a la promoción de los derechos humanos y menos a la investigación de las violaciones; acortar los plazos de investigación para que se vuelva imposible realizar análisis cuidadosos; eliminar del informe anual la referencia a países cuya situación en materia de derechos humanos merezca una atención especial; limitar la emisión y la extensión de las medidas cautelares; terminar con el informe anual sobre libertad de expresión; impedir pronunciamientos sobre violaciones que parecen inminentes pero que aún no se han concretado”.

Boaventura hace un pertinente llamado en el corolario de su texto: “A los militantes por los derechos humanos y a todos los ciudadanos preocupados por el futuro de la democracia en el continente les toca ahora detener este proceso”. ¿Será escuchado por sus discípulos y discípulas en Venezuela, empeñados en desmantelar los mecanismos de protección internacionales en nombre de una sesgada y panfletaria concepción, redactada en un escritorio bajo la comodidad del aire acondicionado?

2 comentarios en “Defendiendo la CIDH desde la izquierda

  1. sergio77skywalker

    Primero que todo, el saludo! Como esta vaina pana? Me llamo Sergio, soy de caracas…diria primero de la generacion de mi familia nacido en Caracas…y ahora por cosas de la vida estoy viviendo aqui en la Republica Independiente Inmigrante de Lavapies. Sin querer quitarte el tiempo, te queria solo dar las gracias por la charla que diste el viernes aqui en Lavapies porque es dificil encontrar voces de verdad independientes, inteligentemente criticas y que miren el proceso venezolano desde un punto de vista izquierdista , sin sifrineos mayameros balurdos y mejor todavia desde el punto de vista de un anarquista por demas muy brillante, dicho todo esto de paso…..sin querer llegar a ser yo …un jalabolas! JAJA!. De una vez me confieso no chavista ni anarquista pero eso si… nunca con la derecha aun cuando las personas que me conocen me llaman el chavista…uhm….ni tan calvo ni con dos pelucas. Tenia tiempo que no presenciaba una critica que no pasa por la emotividad sino que busca de verdad verdad desenmascarar de forma cientifica, sencilla y cargada de una verdadera ideologia que se practica en vida mas alla de la gritadera panfletaria, todo este proceso tan complejo que se desarrolla en Venezuela. De verdad que fue un gustazo poder estar alli y ver que en Venezuela tenemos voces que no dejan al silencio entrar asi de facil.  Si siguen por aqui en Madrid y estan de pasada por Lavapies tu compañera y tu, seria un gustazo para mi invitarles unas arepas o cachapas de maiz transgenico colombiano con algun producto iberico para por lo menos llegar a la arepa fusion que esta bien de pinga…o como dirian por aqui…de puta madre! U otra cosa….ya que para caerse arepas en Madrid…..se cae uno a arepas en Venezuela…..manque sea arepas bolivarianas….

     BOMBOACHE!

     Sergio  672919406

    ________________________________

    1. rafaeluzcategui

      Hola compañero, gracias por tus palabras! Estamos dando un viaje por España hablando por compañeros y ya no estamos en Madrid. Un abrazo grande y estamos en contacto!

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