“Plan de la patria” y extractivismo

Rafael Uzcátegui

El programa del gobierno del presidente Nicolás Maduro es una continuación de las líneas estratégicas definidas por su antecesor Hugo Chávez, descritas en el denominado “Plan de la Patria 2013-2019”. Entre los objetivos del plan se encuentra duplicar la cantidad de petróleo y gas comercializada, hasta llegar para el año 2019 a los 6 MMBD en el caso del petróleo (artículo 3.1.1.1)  y 11.9 MMPCD para el gas (artículo 3.1.1.2).

No obstante, la explotación de nuevos yacimientos y la conformación de empresas mixtas se han venido realizando sin cumplir los requisitos establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV). En primer lugar la no realización y  difusión de los estudios de impacto ambiental, tal como se encuentra expresado en el artículo 129 de la CRBV: “Todas las actividades susceptibles de generar daños a los ecosistemas deben ser previamente acompañadas de estudios de impacto ambiental y sociocultural”. Un segundo precepto incumplido es el relativo a la obligatoriedad de realizar procesos de consulta previa, libre e informada, a los pueblos y comunidades indígenas, tal como lo expresa el artículo 120 de la CRBV: “El aprovechamiento de los recursos naturales en los hábitat indígenas por parte del Estado se hará sin lesionar la integridad cultural, social y económica de los mismos e, igualmente, está sujeto a previa información y consulta a las comunidades indígenas respectivas”.

En opinión de las organizaciones defensoras de los pueblos indígenas otro derecho afectado por la expansión de la economía extractivista ha sido la demarcación y entrega de títulos colectivos de tierras indígenas, como lo expresa el artículo 119 de la CRBV. El propio texto constitucional, en su disposición transitoria decimosegunda, estableció un plazo de 2 años para la demarcación de hábitat indígena, sin embargo, 15 años después apenas se ha demarcado menos del 5% del total de territorios indígenas en el país. En opinión de la ONG Provea “la profundización de una economía de tipo extractiva en el país se realiza sin la atenuación de los impactos sociales y ambientales que genera”. Lo que se encuentra en el fondo de las maromas alrededor de la entrega de territorios indígenas, es que bajo el subsuelo se encuentran los recursos con que el poder, parafraseando a Foucault, intentará concretar su máxima aspiración: El inmortalizarse. @fanzinero (Publicado en Tal Cual)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s