Nodos & Redes: I love hardcore boys

sorrondeguy

Rafael Uzcátegui

La reciente decisión de legalizar las uniones del mismo sexo dentro de Estados Unidos recuerda todo el largo camino que ha tenido que atravesar el movimiento LGBTI norteamericano para el reconocimiento de sus derechos. Un tránsito visible desde el año 1969, cuando los disturbios en el bar neoyorquino de Stonewall colocaron la piedra fundacional del movimiento gay moderno. En una profundidad que puede ser comparada, en el mismo país, con el movimiento por los derechos civiles, a diferentes niveles y desde variadas lógicas de radicalidad, hombres, mujeres e indefinidos han sido constantes en su derecho a querer como les dicta el corazón y no según las imposturas de las normas hegemónicas de la sociedad. Aquí queremos referirnos al trabajo de un latino, inmigrante dentro del imperio, que cuestionó la discriminación y la homofobia en un sector donde parecía que todo estaba permitido: El punk.

Martín Sorrondeguy nació en Uruguay y desde muy joven comenzó a vivir con su familia en Chicago, Estados Unidos. Sobre esa época ha respondido en entrevistas: “He ingresado al hardcore punk cuando era un adolescente. Quería algo diferente a lo que estaba vigente a mí alrededor en aquel momento. Teníamos muchos problemas de violencia entre pandillas de inmigrantes y minorías, y yo no quería ser parte de eso. Necesitaba algo diferente. El punk fue algo nuevo e interesante para mí, y me proporcionó opciones para una vida alternativa”. Una de las cosas que más impactó en Martín fue la energía que el punk emanaba para que la gente, según sus propias capacidades, hiciera que ocurrieran cosas, que en la jerga llamaban “Do It Yourself”.

sorrondeguy3

Rabia latina en tres acordes

A comienzos de los 90´s Sorrondeguy, junto con otros inmigrantes latinos como él, forman una banda de punk-hardcore la cual nombraron “Los Crudos”. En ese tiempo, el movimiento en Estados Unidos estaba pasando por un mal momento, que Martín recuerda: “Cuando hicimos giras en los años 90, la escena de EEUU estuvo sosegada por un período. La locura de los años 80 se disipó. Fuimos a México y era tan exagerado y loco, que se sintió como haber retrocedido hasta los años 80 —era como si el punk y el lado agresivo aún existieran”. El sonido de Los Crudos era tan potente y la rabia que expresaban sus letras era tan espontánea –producto de sus propias vivencias-, que el sonido hardcore norteamericano experimentó una bocanada de aire fresco cuando los cuatro acordes de siempre sonaron a través de sus instrumentos. “Estábamos prestando atención –recuerda Martín- a las cosas que estaban afectando a los latinos y chicanos en otras partes del país. Dijimos “Bueno, ¿cómo van a afectarnos las decisiones de estas personas que tratan de aprobar leyes?, ¿cómo van a afectar a nuestra familia?” Tomamos nuestra experiencia y dijimos, “nuestra existencia es realmente diferente a la del estadounidense promedio”. Fue nuestra protesta, a través de nuestro arte y de la música”.

Sin embargo, los discriminados por la sociedad comenzaron a ser segregados por una parte de su audencia, multiplicándose los gritos de burla en los conciertos sobre sus canciones cantadas en castellano. En respuesta, la banda compuso la única canción en inglés del más de centenar de composiciones de su historia “That´s right we´re that spic band”: Sí, somos una banda de espaldas mojadas –término despectivo colocado a quienes cruzan ilegalmente la frontera- / ¿Dices que eres un punk? / Mentira, eres un nazi! / Eres una mierda que no puede entendernos / Nos tienes miedo / ¡Somos una banda de espaldas mojadas! ¡Somos una banda de espaldas mojadas!

Los Crudos editan, a través de su propio sello discográfico “Lengua Armada Records”, 5 pequeños viniles de 7 pulgadas y 5 Long Plays en estudio, con el que hacen giras no sólo por todo Estados Unidos, sino por América Latina, Europa y Japón. En Latinoamerica el impacto no es menor. Tras la difusión del documental realizado por el propio Sorrondeguy sobre el punk latino dentro de Estados Unidos, “Beyond the screams”, los punks de más abajo del Rio Grande se enorgullecen de sus raíces y comienzan a entenderse con sus pares de todo el mundo en igualdad de condiciones.

Cuando parecía que la provocación sónica de Los Crudos había tocado techo, Martín declara públicamente su homosexualidad. Esta vez los malos comentarios vinieron de sus paisanos: “Cuando salí del clóset, inicialmente con Los Crudos, fue alrededor del 95 o 96. La mayoría de personas fueron un gran apoyo desde el primer momento, y esa es la belleza de la verdadera escena punk, la gente realmente está mucho más abierta a este tipo de diversidad. Pocos se molestaron por el hecho de que salí del clóset, y creo que algo de eso vino de la escena latina, que es un poco desalentador, pero la mayoría de las personas aceptaron el hecho de que yo me abriera respecto a esa parte de mi vida”, recordó.

sorrondeguy2

Muñeca quebradiza

Aunque Los Crudos se han reunido en varias oportunidades, su período de actividad como banda finalizó en 1998. A partir de ese año Martín comenzó una banda, esta vez con integrantes norteamericanos, explícitamente de hardcore homosexual: Limp Wrist (muñeca quebradiza). El punk en su versión norteamericana o europea tuvo, desde sus inicios, íconos andróginos, estética fetichista y una sexualidad ambivalente, con músicos homosexuales como Pete Shelley (Buzzcocks) o Darby Crash (Germs), no había tomado partido, abiertamente, por las reivindicaciones de la comunidad gay. En cambio Limp Wrist es activismo LGBTI abierto, explícito y alborotador, que llega el punto de burlarse también de los propios lugares comunes presentes dentro y fuera de los círculos homosexuales: “Yo estaba hablando sobre ser gay cuando Los Crudos tocaron, fue la primera vez que “salió”. Debido al conservadurismo dentro de muchas comunidades sentí que era importante hablar de estos temas. Así que lo hice. Había dos canciones en el Crudos LP que abordan los temas del amor y la sexualidad. Con Limp Wrist siempre ha sido serio, pero decidimos tomar un enfoque humorístico para hacer que nuestro enfoque enojado fuera exitoso en los EE.UU”, afirma Martín.

Limp Wrist ha grabado 5 sencillos y cuatro discos. El primero fue toda una declaración de intenciones. En el folleto impreso con las letras de los temas aparece una Estatua de la Libertad transexual. El tema que abre el disco es “Yo amo a los chicos hardcore”: Amo a los muchachos del hardcore/ Es demasiado bueno para ser verdad / Uno a uno, o toda la maldito tripulación / Todo es muy emocionante para nosotros por lo que permite dar un giro / Amo a los muchachos del hardcore.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s