Nodos & Redes: Un socio llamado Antonio Brufau

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Rafael Uzcátegui

12 de septiembre del año 2009. En una visita relámpago a España, el presidente venezolano Hugo Chávez se reúne con su par José Luis Rodríguez Zapatero y el Rey Juan Carlos de Borbón, con este último dos años después del incidente “Por qué no te callas” en la Cumbre Iberoamericana de Chile. En la conversación de 30 minutos, Chávez le dice en tono jocoso a la realeza: “Se ha dejado la barba, ¡como Fidel!”. Para los izquierdistas españoles pre-Podemos este no fue el único momento que no celebraron de la visita de su referente a la península. El clímax vendría horas después. En la céntrica Gran Vía de Madrid, la versión posmo de Simón Bolívar otorgó una entrevista al periódico El País y a otros medios de comunicación españoles. Un cordón policial había cerrado por completo el acceso a la librería, la cual apenas 15 minutos antes recibió la confirmación de la presencia del presidente venezolano. Alrededor del negocio comenzaron a aglutinarse seguidores y detractores, mientras Chávez revisaba los estantes de libros de historia, seleccionando entre 60 y 80 títulos que fueron cancelados por sus asistentes. Cuando había pasado hora y media, en un performance que intentó parecer obra de la causalidad, Hugo se “tropieza” en otro de los salones del establecimiento con el presidente de Repsol Antonio Brufau. La conversación, rodeada convenientemente por periodistas, es de antología:

– Hugo Chávez: Brufau… ¿qué vamos a hacer con tanto gas?
– Antonio Brufau: Alguna utilidad le encontraremos.
– HC: Estoy atendiendo a la prensa, pero hablamos de aquí al aeropuerto. Yo manejo el vehículo. La noticia me la han pasado cuando yo estaba hablando con Zapatero. ¡Una buena noticia! Ahí aspiramos…, dime tú qué sabes mucho más que yo de eso… ¿Cuánto aspirábamos a conseguir ahí?
– AB: Aspirábamos a cuatro trillones de pies cúbicos, que son del orden de seiscientos millones de barriles. Y yo creo que en este momento podríamos estar entre siete y ocho.
La conversación se enfocaba en un campo de gas que Repsol explotaría en Venezuela. Un periodista interroga cuando empezarían los trabajos, inquietud que es secundada por el propio Chávez
– AB: Hay que hacer mucho trabajo todavía, pero en dos o tres años ya podríamos tener las cosas mucho más claras. Pero es un yacimiento que da para mucho, podría dar incluso para un proyecto de Gas Nacional Licuado
– HC: Imagínate tú, ¡para traerlo aquí a España!
Ante la pregunta de si hay riesgo de nacionalizar, tanto Chávez como el presidente de Repsol contestan que no habrá riesgo ninguno.
– AB. Nosotros estamos muy cómodos y siempre con muy buena relación con el Gobierno, con PDVSA y con el ministro.
– HC: ¿Te das cuenta? No somos tan diablos, ¿eh?

2009-09-12

La lista negra de Repsol

El resto de la conversación es desconocido, pues se realizó en el auto que con destino al aeropuerto de Barajas, con Brufau de copiloto y un Hugo Chávez al volante. Hay quien apunta que este encuentro casual era la verdadera razón en la presencia del barinés en España bajo un argumento que suena convincente: Lo descubierto en el “megacampo Perla” es el mayor descubrimiento de gas en la historia de la transnacional y el campo offshore más grande de Latinoamérica. Las cajas registradoras suenan en Dolby Sorround.
El negocio es tan importante que la relación Repsol-Chávez no se modificó un ápice cuando la empresa radicada en España anunció que demandaría a la presidenta Cristina Kichner tras anunciar que estatizaría YPF, la filial de la española en territorio gaucho, en el 2012. El nieto de Maisanta, acostumbrado a los adjetivos destemplados contra quienes consideraba “aliados del imperalismo”, se refirió en aquella oportunidad al impasse: “He hecho una reflexión y un mensaje a Repsol: que no me parece que acudan a una instancia internacional para demandar a la República Argentina, porque es una mala señal”.

El Megacampo Perla está situado en el bloque Cardón IV a 50 kilómetros de la costa venezolana. La empresa informó, el pasado 7 de julio, que inició la producción con 150 millones de pies cúbicos de gas al día (Mcf/día), para progresar para alcanzar a finales de año los 450 Mcf/día y en 2020 los 1.200 Mfc/día, volumen que mantendrán hasta el final del contrato aprobado por el Estado venezolano, con fecha 2036. Si bien las notas de prensa endógenas resaltan que el gas extraído será para “consumo interno”, las exógenas sugieren que Perla engrosa la oferta que Repsol pone a la orden del mercado internacional.

Diferentes organizaciones ambientales y sociales vienen denunciando que las prácticas de Repsol no se difieren cualitativamente de otras empresas cuestionadas del sector, como Chevron o Exxon. Entre los señalamientos se encuentra que no genera beneficios para la sociedad, que los millonarios reciben retribuciones millonarias, que su actividad genera importantes pasivos ambientales, contaminación, deterioro ecológico y daños a la salud pública, amenazas a las comunidades indígenas y campesinas así como la violación de derechos humanos.

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