Cuando el destino nos alcance

cuando-el-destino-nos-alcance

Rafael Uzcátegui

Parece golosina pero tiene vitamina: Los datos reflejan que el gobierno madurista-cabellista será recordado por mucho tiempo. Pero por haber llevado a Venezuela a la peor crisis económica de su historia democrática. Se ha escrito mucho, bajo la sombra actual de Miraflores, sobre el empobrecimiento de la población durante los días del puntofijismo. Sin embargo, con todo y la ofensiva del neoliberalismo durante la década de los 90´s, la inflación más alta padecida por la criollada fue de 104.5% en 1997, durante el gobierno de Rafael Caldera II. Es por esto que la situación de los últimos meses es inédita para los habitantes de esta tierra de gracia: Los venezolanos apenas están conociendo, bolivarianismo mediante, situaciones de hiperinflación y escasez que han sido padecidas por países de la región en otros tiempos.

Ante la ausencia de datos oficiales que revelen la magnitud del desastre quienes han levantado estadísticas, siendo conservadores, no han podido dibujar un panorama sino un precipicio. Incluso revisando las cifras de 2013, las últimas divulgadas por las instituciones del ramo, los maquillajes no podían ocultar el aumento de la pobreza. Ese año 43 familias por hora ingresaron al umbral de la exclusión. Si en los dos años siguientes la pobreza creció al mismo ritmo, para ser optimistas, cerraremos el 2015 con la misma cantidad de personas pobres que habían entre nosotros para el año 2000: Alrededor de 12 millones de personas. Maduro se ha convertido en una maquila de penurias de todo tipo.

Y si la situación actual es dramática el corto plazo es terrorífico. Economistas oficialistas y opositores coinciden en la necesidad de una serie de medidas, un paquete, que golpeará con el bate de Sammy Sosa, como le gustaba decir al barinés, la ya vapuleada calidad de vida de la fanaticada endógena. Algunos especialistas pronostican un 2016 con 300% de inflación si el país no experimenta situaciones de conflictividad social. Si la protesta popular toma la calle han estimado que los porcentajes pueden llegar a 800%.

Si bien el posible reacomodo político como consecuencia de las elecciones parlamentarias aparece como inevitable, sostenemos que el gran telón de fondo es cómo mantener la gobernabilidad ante, repetimos, carencias desconocidas por los venezolanos, en un país que no ha superado el trauma –ni alcanzado justicia- por “El Caracazo”. La racionalidad política sugiere que al madurismo le interesaría que, ante una asamblea con mayoría opositora, presentar el programa de ajuste como fruto de un consenso de la clase gobernante, lo que quitaría vapor a la olla de presión social. Sin embargo, es sabido que el chavismo no es un movimiento guiado, precisamente, por el sentido común. Así que como respuesta a la crisis, como anunciaba Rod Serling, todo es posible en nuestra Dimensión Desconocida.

Gane el chavismo o gane la oposición Venezuela se levantará el 7 de diciembre con el reto de enmendar su economía, en medio de una gran incertidumbre y el eventual inicio de una nueva carrera electoral: El referendo revocatorio de la figura presidencial. Y si los partidos no se ponen al frente de esta posibilidad, incluyendo a las disidencias del PSUV, la indignación ciudadana estimulada por el colapso de los salarios, les puede pasar por encima. @fanzinero (Publicado en Tal Cual)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s