Abstencionista defendiendo elecciones

Rafael Uzcátegui

Estamos a punto de morder el mes de diciembre, tiempo en que según la Constitución deben realizarse elecciones a gobernadores en los 23 estados del país y el Distrito Federal. Sin embargo, de manera ilegal, las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) han anunciado su aplazamiento, sin razones válidas, sugiriendo que pudieran generar las condiciones para que se realicen al final del primer semestre del 2017, lo cual no es un cronograma válido sino una promesa de buenas intenciones.

El gobierno de Nicolás Maduro ha suspendido de manera indefinida cualquier proceso electoral hasta que no pueda obtener resultados favorables. Y no estamos hablando sólo de regionales o Referendo Revocatorio, sino de todo proceso de participación electoral a cualquier nivel, por medio de la injerencia de los tribunales o del propio CNE. Ejemplos sobran, como las elecciones para los principales sindicatos de empresas públicas o las autoridades de la Universidad Central de Venezuela. Como ya hemos razonado antes, las dictaduras del Siglo XXI, en cuyo top ten se encuentra la administración Maduro, utilizan los mecanismos de la democracia para acabar con ella.

Estando claros en lo anterior, no obstante lo realmente noticioso, debido a su extravagancia, es que la mayoría de los voceros y partidos políticos de la oposición, salvo alguna excepción que confirma la regla, no haya ni opinado ni rechazado la ilegal postergación de las elecciones regionales. Los sufragios a gobernadores, al parecer, ni tienen dolientes ni tienen quien le escriba. ¿Cuáles son las razones que justifican el silencio? Tengo varias semanas preguntando en vano, sin atinar a pescar en el aire alguna respuesta convincente. Objetivamente, las encuestas que en algún momento midieron la intención de voto pronosticaban una mayoría de gobernaciones para el bando no oficialista, en sintonía con los resultados del 6-D. Ante los datos la perplejidad aumenta. Algunos me han asegurado que siendo la estrategia opositora no pagar los costos políticos de gobernar con crisis económica, los mandatarios regionales tampoco desean gestionar los conflictos con las arcas vacías. Otros que la elección de las candidaturas dinamitaría la de por sí frágil unidad de la “Unidad”. Los menos, superados por la realidad, me describían que las regionales eran preocupaciones menores ante la inminencia del proceso Revocatorio, que debía canalizar todas las energías. Lo que hasta ahora es seguro es que la Constitución es un traje cortado a la medida de los actores políticos, invocada según convenga.

Y todo esto lo escribe quien hasta ahora, por su crítica a la representatividad, no ha participado en ningún proceso electoral. Pero hasta el pasado 20 de octubre la abstención era una opción libre y personal, no la impostura de quien ha decidido volarse de un plumazo, y sin resistencia además, cualquier acto comicial, pasando así a los terrenos de la dictadura. @fanzinero

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s