Entrevista en El Comercio (Perú): “Ahora hay más pobres en Venezuela que cuando llegó Chávez”

Renzo Giner

“Siempre habrá una luz por la que luchar. Pelearé el tiempo que sea de pelear. Aunque solo ves oscuridad, esto va a cambiar. No puede durar más”, dice el coro de “Molotov” canción de Doctor No, una de las 16 bandas venezolanas que participan en el disco “Rock contra la dictadura”, un proyecto liderado por la organización Provea.

—Como coordinador de Provea has llegado a Lima para entregar el disco a los asistentes a la Cumbre de las Américas…
Las organizaciones de derechos humanos hacemos muchas cosas con un alto contenido técnico, que son importantísimas, como los informes, pero no tan masivas. Los referentes de los jóvenes están en las series, videojuegos, novelas gráficas. Tuvimos la necesidad de dialogar con ellos.

—¿Cómo lo hicieron?
Comenzamos con una radio por Internet asociados con una ONG digital de jóvenes. Luego tuvimos un contacto mucho más cercano con gente que cantaba sobre lo que pasaba en Venezuela.

—Y ahí nació el disco…
Hay algo interesante. Hugo Chávez tuvo la buena idea, en algún momento, de convertirse en un movimiento social, con íconos, una estética y canciones. Por diferentes razones, el gobierno de Maduro ya no es un movimiento, solo ejerce el poder para quedarse de forma indefinida. Del otro lado, en cambio, el grupo que está intentando que vuelva la democracia a Venezuela ha pasado a ser un movimiento. Ellos aportan canciones y encuentros para la ciudadanía. Ahora no solo hay bandas de rock sino artistas un poco más conocidos como Nacho o Franco de Vita que están siendo parte de esto. Esas bandas fueron las que confiaron en nosotros.
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La renuncia

Rafael Uzcátegui

Me puedo equivocar, pero hasta el momento en que esto se escribe las evidencias sugieren que Nicolás Maduro será proclamado la noche del 20 de mayo como presidente por un período de 6 años. Ya en octubre de 2016, cuando se tomó la decisión de postergar los procesos electorales en curso (Referendo Revocatorio y Elecciones Regionales), fui parte de los que opinó que el gobierno había tomado la decisión –tras la experiencia de diciembre de 2015-, de no convocar elecciones hasta que tuviera la garantía de ganarlas, aunque no contara con los votos.

Las elecciones realizadas bajo la Constituyente han dinamitado la confianza en un sector importante de la ciudadanía sobre la capacidad del voto para expresar la opinión del soberano sobre los rumbos del país. Las candidaturas opositoras no pudieron revertir esta opinión. Tampoco plantearon una estrategia adicional al deseo del aluvión de votos, que convirtiera la materialización del fraude en una crisis de legitimidad para el nuevo gobierno.

¿Cómo enfrentar el repliegue, la desazón y la depresión del 21 de mayo? Proponiendo un camino presente en la Constitución. El artículo 233 de la Carta Magna expresa: “Serán faltas absolutas del Presidente o Presidenta de la República: la muerte, su renuncia, la destitución decretada por sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, la incapacidad física o mental permanente certificada por una junta médica designada por el Tribunal Supremo de Justicia y con aprobación de la Asamblea Nacional, el abandono del cargo, declarado éste por la Asamblea Nacional, así como la revocatoria popular de su mandato. Cuando se produzca la falta absoluta del Presidente electo o Presidenta electa antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreto dentro de los treinta días consecutivos siguientes”.  Un movimiento amplio e incluyente de la sociedad exigiendo la renuncia de Maduro es la manera para que en corto plazo haya elecciones y la voz del pueblo sea escuchada.

Un movimiento nacional por la renuncia de Maduro podría enfrentar la matriz de opinión que, ante la ausencia de otros mecanismos de resolución del conflicto, están apostando por salidas insurreccionales con la participación de miembros de las Fuerzas Armadas, locales o extranjeras. Y esto no es comentarios de los políticos más estridentes, sino que ha venido ganando terreno en los sectores populares. Hay piensa que es una propuesta más prágmática de la renuncia. No obstante, es una declaración de impotencia para quien la enarbola. Es reconocer que no puede hacer nada para influir en los destinos del país. Y en nuestra opinión hay muchísimo por hacer, en vez de esperar a militares salvadores de cualquier nacionalidad. @fanzinero (Escrito para Tal Cual el 16.05.18)

Provea: Sanciones a violadores de DDHH sí; sanciones que aumenten el hambre no

Logo-ProveaEn opinión del Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea), las cifras divulgadas por el Consejo Nacional Electoral (CNE) no corresponden con lo ocurrido el 20 de mayo. El gigantesco fraude electoral, que intenta mantener en el poder a un gobierno no democrático, está siendo desconocido por diferentes actores de la comunidad internacional, quienes han anunciado el aumento de las sanciones diplomáticas. Provea advierte que los estándares internacionales en derechos humanos rechazan cualquier tipo de decisión que aumente la violación de los derechos económicos, sociales y culturales (DESC) de la población, lo cual puede ocurrir en Venezuela si las sanciones o restricciones impuestas exceden a los funcionarios involucrados en delitos o violaciones de derechos humanos.

En 1997 el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) de Naciones Unidas realizó su Observación General número 8 al Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), referido especialmente a las sanciones económicas, estableciendo que “independientemente de las circunstancias, esas sanciones deben siempre tener plenamente en cuenta las disposiciones del PIDESC”.

De esta manera, los estándares internacionales de derechos humanos no cuestionan la necesidad de imponer sanciones en casos de amenazas a la paz o la ruptura del orden democrático interno que amenace los derechos de la población, sino que exige “distinguir entre el objetivo básico que se persigue al ejercer una presión política y económica sobre la minoría gobernante del país para persuadirla a que respete el derecho internacional y la imposición colateral de sufrimientos a los grupos más vulnerables del país”.

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ONG y Sociedad Civil: Las elecciones del 20 de mayo no serán libres ni creíbles

(Caracas, 14 de mayo 2018) Las organizaciones de sociedad civil y derechos humanos abajo firmantes nos dirigimos al país, para expresar nuestra preocupación, y alertar dentro y fuera de nuestras fronteras, que las elecciones a realizarse en Venezuela el día 20 de mayo de 2018 no serán libres ni creíbles. El proceso que se llevará a cabo adolece de las condiciones necesarias que den garantías a este derecho fundamental. El Poder Electoral en Venezuela ha actuado, deliberadamente, de forma no independiente e imparcial, socavando así la credibilidad de los procesos electorales, permitiendo que otros entes (la Asamblea Nacional Constituyente) haya decidido la fecha de su realización. Esto ha originado que la ciudadanía cuestione su participación en contiendas electorales y se originen dudas razonables sobre los eventuales resultados.

1. Obstáculos para el derecho a la libre asociación política
El Consejo Nacional Electoral (CNE) sancionó a partidos políticos que no participaron en la elección de alcaldes de diciembre de 2017, aprobando un decreto que los obligó a someterse a un proceso de validación de su militancia, como condición para no ser eliminados. Esto no está contemplado en la legislación electoral vigente, ilegalizando así los partidos: Primero Justicia (PJ), Voluntad Popular (VP), Partido Unión y Entendimiento (Puente) y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Además, no se ha permitido la legalización de organizaciones políticas del llamado “chavismo disidente”, como Marea Socialista (MS).

2. La fecha de las elecciones como acto de ventajismo
El CNE ha escogido discrecionalmente el momento de hacer los anuncios, la fecha de los próximos comicios y publicación de los cronogramas correspondientes para beneficiar al partido gobernante y dificultar la participación de otros actores políticos. Los comicios se desarrollan en tiempos y fechas arbitrarias, pues tradicionalmente las elecciones presidenciales en Venezuela se han realizado en diciembre. A su vez, el CNE ha eliminado actividades relacionadas al catastro, simulacro electoral, uso de la tinta indeleble, limitó la observación nacional y eliminó la internacional e, incluso, dejó por fuera las postulaciones de candidatos por grupos de electores o iniciativa propia. Aunado a esto, recortó drásticamente los lapsos para la presentación de candidaturas, la organización del Registro Electoral, la campaña electoral y el ensamblaje de material.


3.- Violación de disposiciones legales y del “Acuerdo de Garantías Electorales”

El jueves 01.03 integrantes del partido PSUV y algunos partidos de oposición Avanzada Progresista (AP), Movimiento Al Socialismo (MAS) y Copei firmaron un llamado “Acuerdo de Garantías Electorales”. El CNE reprogramó las presidenciales para el próximo 20 de mayo y convocó para la misma fecha los comicios de Consejos Legislativos Estadales y Concejos Municipales. Así, modificó el cronograma electoral que ya había sido presentado, acordando nuevas condiciones y lapsos sin prestar atención a las disposiciones legales correspondientes. Afectó el lapso de postulaciones reduciéndolos para inscripción de candidatos no postulados por partidos; electores no contaron con tiempo suficiente para enterarse cuándo y dónde validar en apoyo a la candidatura de un dirigente postulado por iniciativa propia o por un grupo de electores; dio un plazo de apenas seis días para consignar y validar firmas del 5% del Registro Electoral como requisito para inscribirse a postulados por iniciativa propia o grupo de electores, una cifra diez veces mayor a la exigida en procesos de renovación de nóminas de partidos políticos.
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Mitomanía de Estado

Rafael Uzcátegui

Para quienes desde las llamadas ciencias sociales intentamos hacer investigación en Venezuela el oficio se está tornando cada vez más difícil. Nos guste o no nos guste la gestión, las estadísticas oficiales son parte de la materia prima con la que trabajamos, que contrastamos con otras investigaciones alternativas o con los testimonios y datos que vamos levantando en primera persona. Desde hace algún tiempo el gobierno venía maquillando las cifras de su desempeño, pero el ojo avisor podía encontrar, dentro de las propias estadísticas estatales, las cifras para contrastar o desmontar las mentiras más evidentes. Sin embargo desde la instalación de la fraudulenta Asamblea Nacional Constituytente la opacidad se ha hecho casi total. Y paralelamante, los discursos de los funcionarios son cada vez mas alucinados y desconectados de la realidad.

Pongamos el ejemplo la política pública habitacional llamada Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV). Cuando se comenzó a hablar de “millones” de casas levantadas, los propios informes de gestión de diferentes ministerios reconocían, en letra pequeña, que las metas no habían sido cumplidas. Si el ministerio de vivienda afirmaba que se estaban rompiendo records guiness en ingeniería, el ministerio del trabajo por su lado dejaba deslizar que la mayor tasa de desempleo se encontraba en el sector construcción. O el informe cuatrimestral del Banco Central de Venezuela publicaba que lo relacionado con el concreto y el cemento era el pedazo de la economía que acumulaba mayor crecimiento, pero de signo negativo. Ante la imposibilidad de mentir de manera sincronizada y sin costuras, la decisión que se ha tomado es, simple y llanamente, dejar de publicar cualquier estadística, cualquier número que pueda ser cruzado con otro para interpelar el discurso oficial. Y esto sin apelar al sentido común, ese que tiene cualquier estudiante de primer semestre de economía en donde es poco probable que un país con su peor crisis económica las viviendas estén floreciendo como hongos en el páramo después de las lluvias de septiembre.

El clímax lo ha constituido el presupuesto de funcionamiento del país para este 2018, otro secreto guardado bajo siete llaves. Normalmente se presentaba a la Asamblea Nacional el último trimestre del año, se discutían números más o números menos, se aprobaba y estaba disponible para los interesados en diferentes sitios web oficiales. En esta oportunidad se presentó ante la Constituyente. Si usted busca las notas de prensa sobre dicha “discusión”, un adjetivo excesivo para describir lo que pasó aquella tarde, no podrá detectar ningún dato de valor. Luego se dice que se ha publicado en Gaceta Oficial, y cuando se lee el documento los considerandos –las pirotecnias verbales acostumbradas- son mas largas que el texto propio del decreto, donde ni siquiera se tuvo la gentileza de publicar, por lo menos, la cifra total en bolívares del presupuesto estimado para el presente ejercicio fiscal.

La política pública en vivienda se ha transformado en un aparato propagandístico en vez de acciones para garantizar, de manera progresiva y sin discriminación, el derecho a la vivienda digna de los venezolanos. A falta de un concepto técnico para describir esta situación, provisionalmente la calificaremos como “mitomanía” -conducta repetitiva del acto de mentir, lo que le proporciona al mitómano una serie de beneficios inmediatos, como admiración o atención-, mitomanía de Estado. Busque usted las declaraciones de Nicolás donde afirma que “la cuarta” sólo construyo 150 mil casas y que su gestión ha superado esa cifra en más de mil por ciento. La compulsión hoy por mentir es tal y tan frecuente, que la noticia será cuando en algún momento se diga algo que tenga algún pedacito de verdad. @fanzinero    (Publicado en Tal Cual)

Henri Falcón, promotor del abstencionismo

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Rafael Uzcátegui

En las últimas semanas la discusión sobre las anunciadas elecciones presidenciales del 20 de mayo se han enfocado en los ribetes de la confrontación entre quienes creen que la mejor opción es participar, votando por Henri Falcón, o abstenerse. De lado y lado, empero, los argumentos son simplistas, cuando los hay, pues lo que abunda son los adjetivos descalificativos.

Aclaro que lo que viene a continuación es el intento de abundar en razones que alimenten la discusión. No es ninguna verdad absoluta ni relativa. El 20 de mayo, en caso que efectivamente se realice el proceso electoral, los hechos dirán quien estaba más cerca de lo que terminaba por ocurrir. Desde 1998 quienes nos hemos opuesto al autoritarismo, todos, no hemos conseguido la fórmula para revertir una situación que lejos de atenuarse se ha agravado. A estas alturas debiéramos tener claro que cualquier estrategia para salir del atolladero debiera realizarse desde cualquier lugar menos el de la soberbia.

Soy del grupo que piensa que Maduro no organizará elecciones donde, repitiendo el baño de agua fría de diciembre 2015, haya posibilidad de perderlas. Esta es la razón principal de adelantarlas 6 meses de lo que estipula la Constitución. En las elecciones regionales pasadas el oficialismo consiguió la fórmula para, siendo minoría electoral, ganar las votaciones. Resumiendo la ecuación: El gobierno ante la imposibilidad de aumentar su menguada popularidad debe asegurarse que sus contrarios saquen aún menos sufragios. Entre otras tácticas, se ha convertido en el principal promotor de la abstención, de manera directa e indirecta, erosionando la capacidad institucional actual del voto. Es cierto que entre los opositores al chavismo se han contado los abstencionistas, circunstanciales y doctrinarios. También que como nunca antes, por razones ciertas e inventadas, la Mesa de la Unidad Democrática ha alcanzado niveles importantes de desaprobación en las propias bases opositoras. Pero afirmar que la abstención es obra y propuesta de un sector de la oposición, así a secas, es sencillamente infantilizar la discusión.

Antes de continuar quiero dejar claro que sostengo que las aspiraciones de Henry Falcón son legítimas. No se puede culpar a un político de hacer, valga la redundancia, política. Otro tema es que uno tenga más o menos afinidad con ese camino. Dicho lo anterior, quiero hacer pública una hipótesis:

Henri Falcón, por acción u omisión, ha contribuido a la expansión del actual sentimiento abstencionista que embarga a los venezolanos.

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Veneco #28: Especial crisis migratoria venezolana

Edición 28 del podcast dedicado al punk y hardcore venezolano de todas las épocas y todos los tiempos, en esta oportunidad un especial sobre la migración venezolana, haciendo un recuento de los músicos criollos en bandas del género en otros lados. Producido por Rafael Uzcátegui (@fanzinero) para Humano Derecho Radio Estacion (www.humanoderecho.com)

Lista de reproducción:

1) Olor a Muerte: “La Calima”
2) Junta: “Policía no me jodas”
3) Peligro: “Déjame respirar”
4) Atestado: “Perros del Estado”
5) Exilio: “Sin miedo / Reacciona cuestiona”
6) Cardiel: “Sheriff Hernández”
7) Dischord: “Obligados a dejar”
8) B.E.T.O.E: “Las fronteras son un infierno”
9) Belgrado: “No exit”
10) Doña Maldad: “La dictadura del discurso / El día cuando”