Respuestas a un diálogo epistolar digital francés

Rafael Uzcátegui

Un periodista francés me ha mandado por email un cuestionario para un reportaje en ese país sobre la situación venezolana. Como creo de interés el tipo de preguntas y e contenido de las respuestas, para un texto que será publicado en otro idioma, comparto con ustedes el diálogo epistolar digital. 

– Me parece que las marchas son mucho mas violentas que en 2014. El gobierno esta utilizando la fuerza y al otro lado jóvenes, apoyando por la población, lanzan molotov, pintura etc. Eso es?
– El actual ciclo de protestas se diferencia de las del 2014 en dos aspectos: Son masiva y con la decisiva incorporación de amplios sectores de la población, incluyendo capitales, pueblos y comunidades rurales de todo el país, tanto de sectores medios como populares. Por otro lado, en opinión de Provea por lo menos 1.200.000 personas han participado en las protestas de los últimos 50 días, mediante mecanismos mayoritariamente pacíficos, como ha sido reconocido por la propia Fiscal General de la República. En nuestra opinión son mucho más pacíficas que las del 2014, pues la no violencia ha sido la estrategia asumida por la mayoría de los manifestantes. Hay situaciones puntuales de violencia, usuales en la cultura de protesta latinoamericana. Es decir, hay tantas barricadas, molotovs y piedras como, por decir un ejemplo, la protesta estudiantil chilena del año 2010, en la que no obstante sólo murió 01 manifestante y nadie la calificó como una “protesta violenta”. Hasta el momento en que escribo esta respuesta yo no conozco ninguna fotografía de alguien dentro de la manifestación usando un arma de fuego. El gobierno ha difundido algunas, pero se ha descubierto rapidamente que son trucadas.
– ¿Tenemos pruebas de la solidaridad entre colectivos armados y las fuerzas policiales y militares del gobierno? Si tienes fotos de colectivos armados me seria muy útil.
– No solamente hay videos y fotografías de la actuación de civiles armados en sincronía con la policía (Un ejemplo en http://elpais.com/elpais/2017/04/25/album/1493156920_086458.html#1493156920_086458_1493168185), sino que esta participación de grupos paramilitares se encuentra amparada por el denominado “Plan Zamora”, que según las declaraciones de voceros del gobierno -pues no se conoce el contenido del plan- incorpora a civiles para la defensa del gobierno.
 – Podemos decir que al contrario de 2014, los sectores populares participan a las marchas?
–  Una de las principales diferencias de este ciclo de protestas es la incorporación de los sectores populares a la protesta. En el caso de las grandes ciudades, desde territorios que antiguamente eran controlados territorial y electoralmente por el gobierno. Por ejemplo en Caracas han protestado Caricuao, El Valle, Coche, Petare y Catia, entre otros; y las movilizaciones contra el gobierno también se realizan en el oeste de la ciudad. Fuera de las grandes ciudades en pueblos y comunidades conformadas mayoritariamente por personas de sectores populares como Guarenas, Guatire, Socopó, Villa del Rosario, Capacho, Palmira, Tovar, Mucuchíes, Pueblo Llano, Carora, Valera, etc. La causa de la protesta popular es el incremento de la pobreza y la exclusión en condiciones desconocidas para los venezolanos.
 – Los jóvenes quienes contestan a la violencia del Estado por la violencia son una minoría? Pertenecen a movimientos estudiantil como Javu o son grupos sin organizaciones detrás de ellos?
– Son adolescentes que por primera vez, en la protesta, pueden ser jóvenes de verdad. Quienes hoy tienen entre 15 y 24 años sólo recuerdan haber crecido bajo el chavismo en el poder, no sólo por la discriminación de naturaleza política sino por la degradación de sus condiciones existenciales, que les impiden disfrutar del espacio público, la ciudad o la participación en actividades sociales y culturales al igual de la misma manera que el resto de la juventud latinoamericana. Algunos son afines a los partidos políticos, pero la mayoría son incrédulos a la representación política y sus referentes provienen de la cultura “geek”. Es por eso que su despliegue sobre el terreno y sus esteticas provienen de la cultura pop y no del imaginario de izquierda, precisamente al que se enfrentan por ser la estética de un gobierno transformado hoy en dictadura.
 – ¿Podemos hablar de rebelión popular o de guerra civil? ¿Por qué?
 – Definitivamente de rebelión popular, como Provea la ha caracterizado recientemente en un pronunciamiento (Adjunto el documento). Para hablar de Guerra Civil tendríamos que reconocer la existencia de dos bandos armados y en el caso venezolano la violencia y las balas estan mayoritariamente del lado del Estado. Posiblemente hay entre las casi 50 personas asesinadas en protestas casos en que la responsabilidad se encuentra de una persona ideológicamente ubicada en la oposición, situaciones que deben investigarse y sancionarse con la misma contundencia, pero no son representativas del movimiento, que ha enarbolado explicitamente la estrategia no violenta y de resistencia en el tiempo.
– ¿Provea apoya, participa a las marchas?
– Provea apoya el ejercicio del derecho a la manifestación pacífica, sin calificar las demandas de sus participantes. Sin embargo, en esta oportunidad, nos encontramos en una encrucijada de nuestra historia: La resistencia a un gobierno dictatorial y represivo que niega, por esencia, el disfrute del conjunto de derechos humanos. Ahora participamos como personas en las movilizaciones y como institución en la denuncia y documentación de los excesos contra los manifestantes
– ¿Podemos decir que ahora la MUD convoca marchas porque hay una presión de la calle? ¿Que es más y más un movimiento sin lider?
– En nuestra opinión el liderazgo es compartido. Y para entender esto hay que recordar lo sucedido cuando tras un importante consenso nacional se promovió un Referendo Revocatorio para la canalización del conflicto, demanda que fue impedida ilegalmente por el Ejecutivo pero que no fue defendida hasta las últimas circunstancias por la coalición opositora. Esta situación provocó un profundo quiebre entre las bases opositoras y su dirigencia, a finales del 2016, que ha sido parcialmente recompuesta ante la ofensiva dictatorial del gobierno de Maduro. Por esta razón los diputados de la asamblea nacional estan obligados a mantener una intensa agenda de movilización y estar con la gente en la calle, incluso para sufrir los efectos de la represión, para no ser superados por la indignación actual de las multitudes. El liderazgo opositor escucha el clamor de la calle y le da una conducción, por que en caso de no hacerlo serían sobrepasados por el movimiento masivo de protesta.
– Todo eso me hace pensar ques estamos al borde de la revolución o de el golpe de Estado. Depende del punto de vista.
– Hoy la única posibilidad de un golpe de Estado proviene de sectores militares ligados al gobierno. Hoy estamos siendo testigos de algo extraordinario, un movimiento de protesta ciudadana inédito en el país por su extensión, duración, composición y valentía para enfrentar a la represión, a pesar de los muertos, heridos, detenidos y pasados a tribunales militares y uso de paramilitares.  Somos optimistas, desde Provea, sobre que la protesta logrará que un sector del gobierno, el chavismo más democrático, sabrá que para tener futuro como fuerza política en Venezuela deberá apartarse del madurismo y permitir la realización de las elecciones pendientes, la apertura de un canal humanitario para alimentos y medicinas, respeto tanto al Parlamento como a la Fiscalía y liberación de todos los presos políticos.

Historias mínimas

Rafael Uzcátegui

La parroquia San Pedro en Caracas nunca fue, y ahora menos, un bastión oficialista. Sin embargo, al ser parte del municipio Libertador, siempre se desplegaron similares estrategias de control que al resto de las parroquias del llamado “territorio libre de fascismo”, quizás con menos eficacia y énfasis que sus pares del oeste. En algún momento la política bolivariana que más entusiasmó fue la promovida en días de Juan Barreto, cuando diferentes edificios fueron expropiados y se anunció, que no se cumplió, que los apartamentos serían entregados a sus moradores.

Las protestas iniciadas el 01 de abril, no obstante, han hecho evidente que así como el gobierno ha desarrollado sus redes clientelares en otras zonas de la ciudad, en la Parroquia San Pedro también existen. Y que no sólo actúan para sumar electores, sino también para aportar lo suyo en la creación del Estado policial necesario para la supervivencia de la dictadura.

Dos historias, resumidas por el espacio. En una de sus esquinas los vecinos habían pactado la convivencia pacífica con esa cooperativa panadera que exhibe la gigantografía de Chávez en su frente. El emprendimiento había acordado que a los habitantes del edificio en cuya planta baja se encontraba el local, les venderían privilegiadamente el pan en período de escasez. Al día siguiente del primer cacerolazo los “cooperativistas” avisaron que, intempestivamente, se les había dañado el horno y no podían continuar con lo acordado. Para el edificio ya no hay más canillas, pero la cooperativa sigue vendiendo los productos horneados de siempre.

En otra calle más allá la noche de los saqueos en El Valle, antes del Periscope de Freddy Bernal, a los vecinos se les ocurrió hacer una “guarimba”. Llegaron dos patrullas de la Policía Nacional que soportaron un cacerolazo y los improperios. Se fueron. Al rato llegó a la esquina la coordinadora de uno de los pocos CLAP de la zona, vecina del lugar, coincidiendo con el arribo de 6 parejas de motorizados encapuchados. La protesta nocturna dio paso a la soledad y el silencio. Envalentonada, la jefa del Consejo Comunal alzó su voz a todo leco: “¡Ahora no gritan verdad!, Aquí no se guarimbea carajo!”. Acto seguido ventiló los inscritos en la caja de alimentos y empezó a señalarle a los motociclistas los apartamentos de los que habían caceroleado y cuyos nombres tenían enlistados dentro de la carpeta manila. “Sácalos de esa vaina” se escuchó desde uno de los pasamontañas. Aquel comando de paz se mantuvo largo rato en la esquina, hasta que una llamada de radio les pidió movilizarse hasta la intercomunal Valle-Coche, donde la noche era todavía joven. @fanzinero (Publicado en Tal Cual)

Pd: La foto usada en el presente post es de otro día en la ciudad de Caracas  

Los dos demonios

Rafael Uzcátegui

Luego de nueve meses de trabajo el 20 de septiembre de 1984 la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) entregó en Argentina su informe sobre las desapariciones ocurridas durante la dictadura. Esta investigación pasó también a conocerse como “Informe Sábato”, pues el escritor encabezó la comisión que hizo la entrega formal al presidente Raúl Alfonsín. El autor de “El Túnel” también fue responsable del prólogo de aquel libro de 490 páginas, un texto tan comentado como los resultados, pues para muchos conceptualizó la llamada “teoría de los dos demonios”: “Durante la década del 70 la Argentina fue convulsionada por un terror que provenía tanto desde la extrema derecha como de la extrema izquierda, fenómeno que ha ocurrido en muchos otros países”, comenzaba aquella introducción. “A los delitos de los terroristas, las Fuerzas Armadas respondieron con un terrorismo infinitamente peor que el combatido”. Muchos lo entendieron como el equiparamiento de las dos fuerzas en conflicto, con lo que la izquierda regional pegó el grito en el cielo. El prólogo de Sábato fue tan polémico que fue retirado de la reimpresión del libro hecha en el 2016.

Esta discusión es importante porque un sector de la izquierda venezolana, agrupadas bajo la denominación “chavismo crítico”, han resucitado la teoría de los dos demonios para describir el actual conflicto en el país. Según, hay dos bandos armados en pugna, que estarían generando las bajas conocidas, y desde la dirigencia política opositora, “con manos manchadas de sangre”, se estarían enviando jóvenes al matadero. Lo curioso es que la teoría que fue despreciada para Argentina (sus críticos despellejaron vivo a Ernesto Sábato, y siguen después de muerto) tiene bastante resonancia hoy en quienes la rechazaron en su momento. Quienes comulgan en secreto con la calificación gubernamental sobre que las protestas venezolanas son “terroristas”, públicamente condenan las violencias, en plural, nivelando las supuestas agresiones de los manifestantes con el abuso de poder estatal.

Lo que desnuda esta “argumentación” de estos izquierdistas es su profundo sectarismo, pues la única indignación de las multitudes para ellos legítima es la que sea protagonizada por personas idénticas a ellos mismos. La Fiscal ha reconocido que la mayoría de las protestas han sido pacíficas. Y que los hechos de violencia, para el movimiento de masas en desarrollo, han sido puntuales y minoritarios. Hay tantas barricadas, molotovs, capuchas y piedras como hubo en el movimiento estudiantil chileno del 2011, donde por cierto sólo hubo un muchacho asesinado. Y nadie se atreve a calificar aquello, como lo hacen los chavismos -desde el dictatorial hasta el “crítico”-, como de ”insurgencia armada”, dando argumentos para el uso de justicia militar contra los detenidos. @fanzinero

¿Tiene la OEA un “doble rasero”?

Rafael Uzcátegui

Esto fue lo que me preguntó una periodista internacional recientemente, provocando mi reflexión al respecto. Según, hay una corriente de opinión en la región que sostiene que la OEA, debido a su proactiva actuación sobre Venezuela, posee un “doble rasero” al no tener la misma actitud sobre los problemas en otros países. La periodista nombro, citando a los opinadores, los casos de los desaparecidos en México o la actuación de los grupos paramilitares en Colombia. Le faltó Estados Unidos y Guantánamo, lugar común de los intelectuales chavistas como Luis Britto García para argumentar la supuesta docilidad de la OEA y sus organismos frente a los Estados Unidos, pero este caso también lo incluí en mi respuesta. ¿Realmente la OEA, para decirlo en criollo, la “tiene agarrada” con Venezuela?

La iniciativa de Almagro responde, por tanto, a la imposibilidad que tiene la OEA en sus diferentes mecanismos, de dialogar con las autoridades bolivarianas, así que apela a la principal herramienta disponible: La Carta Democrática Interamericana.

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