Malaventura, Boaventura

Rafael Uzcátegui

En un reciente texto, “Mi posición sobre Venezuela”, el intelectual portugués Boaventura de Sousa Santos intenta justificar su adhesión a un documento internacional que pide el fin a la violencia en nuestro país. Un texto que ha roto el silencio dentro del progresismo internacional sobre las protestas iniciadas el 1 de abril y que ha sido duramente criticado, entre otros, por la llamada “Red de Intelectuales y artistas en defensa de la humanidad”.

Uno podría pensar que, al generar grietas en la monolítica opinión de la izquierda internacional sobre el gobierno de Nicolás Maduro, en el marco de su debilitamiento, se debe agradecer estas expresiones. Sin embargo, la opinión de Santos resta más que suma. Incluso, enrarece aún más la comprensión de lo que sucede ahora en las calles venezolanas.

En el texto de una cuartilla, firmado el 01 de junio, de Sousa afirma: “Las cosas no van bien en Venezuela debido a una intervención grosera del imperialismo norteamericano”. Esta idea, básica en su texto, la reitera cuando explica la razón de sus adhesiones: “Lo importante del documento es la búsqueda de una convergencia mínima: parar la violencia en la calle a modo de impedir la intervención militar estadounidense que está en preparación”. En orden de importancia la segunda idea del texto es criticar cuando “los procesos transformadores no van bien” y los “errores de los líderes políticos en tiempos recientes”, sin decirnos cuáles. La tercera es defender a intelectuales criollos como Edgardo Lander y José Quintero Weir, que según ya no cabrían en lo que la revolución boliviariana se habría transformado.

De Sousa pide que se respete “las otras maneras de estar” en la revolución bolivariana – Lander y Weir-, pero el detalle es que niega la propia posibilidad de alteridad, de ser bajo el libre albedrío democrático cualquier otra cosa. Según su razonamiento la única manera correcta de existir en Venezuela es bajo la identidad “revolucionario bolivariano”, pues cualquier subjetividad alternativa o disidencia estaría, indefectiblemente, al servicio del imperialismo norteamericano y allanando su desembarco inminente. Entre esta opinión y la de Atilio Borón hay un continuo. El argentino es más honesto en pedir, sin ambages, la ofensiva militar del Estado contra los manifestantes. Pues ¿qué otra cosa queda ante la infantería civil de los marines estadounidenses? El texto de Sousa es contradictorio hasta con sus defendidos: Si ellos han decidido presentarse bajo una identidad divergente de “revolucionario bolivariano”, ¿No estarían haciéndole carantoñas, igualmente, al Tío Sam? ¿Por qué Weir sí y no, por ejemplo, Juan Carlos Pernalete?

Los rebeldes de un futuro, afortunadamente cada vez más próximo, harán suya la proposición: “Dime donde hay abuso de poder y te mostraré cómo lo rechazo”, alejados de cierto sectarismo que no permitió pensar, en toda su extensión, a esta intelectualidad. @fanzinero (Publicado en Tal Cual)

Trump y Chávez como síntomas

Rafael Uzcátegui

En Venezuela se califica como “antipolítica” a quienes han señalado, desde diferentes ángulos, el agotamiento de los partidos políticos en el país. Los críticos de esta “antipolítica” señalaban a la institucionalidad democrática estadounidense como ejemplo del deber ser del estado de derecho y la protección de los derechos individuales. Sin embargo, desde el arribo a la presidencia del país de Donald Trump, estas certezas han quedado sin asidero.

Que la política contemporánea esté siendo protagonizada por personajes ajenos a la política misma es un síntoma que, con diferentes expresiones, nos revela la presencia de una tendencia: la crisis de la modernidad.

La Revolución Industrial inauguró el reinado del pensamiento científico en todo el mundo. Atrás quedaba un orden de las cosas delineado por el pensamiento religioso. La racionalidad administrativa estimuló la creación de los Estados-nación como modelo de dominación territorial. La Biblia, el texto que explicaba el pasado, y profetizaba el futuro, fue sustituido por los escritos fundacionales de las diferentes ideologías, ese universo conceptual coherente en sí mismo, que si era aplicado a la vida de hombres, mujeres y niños aseguraría la felicidad humana. De manera similar a la religión, cada una de las ideologías fue promovida por una iglesia diferente, los partidos políticos, en la búsqueda de una feligresía en cantidad tal que les permitiera imponer hegemónicamente el credo.

Sin embargo, ni la ciencia ni las ideologías cumplieron sus promesas. Incluso crearon monstruos más perversos que los que decían combatir. Los campos de concentración nazis, los gulags soviéticos y la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki inauguraron la necesidad de superar los límites de la modernidad, una época calificada como posmoderna.

El eclipse de las ideologías es el reconocimiento de las limitaciones y finitud del pensamiento de los seres humanos, en un mundo en permanente cambio. Al descubrirse las ideologías como explicaciones imperfectas de la realidad, también sus portavoces, los partidos políticos, dejaron de tener el protagonismo de antaño. Es por eso que la era de los grandes programas de los partidos políticos ha quedado atrás. Nos guste o no, como la generación del 28 no habrá nunca más.

Hay un vínculo entre Hugo Chávez y Donald Trump, mucho más profundo que los lugares comunes. Y no estamos sugiriendo que los partidos políticos en ambos países desaparecerán, sino que como organizaciones doctrinarias han perdido centralidad como motores de cambio. Lo que algunos califican como “antipolítica” es el signo de nuestros tiempos: La política, en mayúsculas, está siendo protagonizada cada día más por actores no tradicionales. @fanzinero   (Publicado en Tal Cual)

Holocausto moderno

Rafael Uzcátegui

Hemos comenzado el año 2017 con varias malas noticias. Una de ellas ha sido el fallecimiento de Zygmunt Bauman sociólogo, filósofo y ensayista polaco de origen judío, que continuaba la tradición de intentar por sí mismo dentro de una globalidad cada vez más presa de las apariencias, “donde la única certeza es la incertidumbre”. En países donde las novedades del pensamiento habitan sus estanterías, Bauman se había convertido en un sociólogo de moda tras sus disertaciones sobre la “modernidad líquida”. No obstante, yo me quedaría con uno texto más antiguo, “Modernidad y Holocausto” (1989), que desde las ciencias sociales -en sintonía con los aportes de Hannah Arendt- es una de las explicaciones más interesantes sobre los crímenes del nacional-socialismo.

Bauman da cuenta del fracaso metodológico de sus colegas en explicar adecuadamente las razones que hicieron posible aniquilar en masa a millones de seres humanos en los campos de concentración bajo la Alemania Nazi. E incluso reprocha que luego de este horror se continuara especulando sobre teoría social como si nada hubiera pasado. Zygmunt apunta que el sacrificio nazi es un producto legítimo de la modernidad, y que aquellos actos fueron realizados o permitidos por personas como usted o como yo. “No pretendo decir (…) que la burocracia moderna produce necesariamente fenómenos parecidos al Holocausto. Lo que quiero decir es que las normas de la racionalidad instrumental están incapacitadas para evitar estos fenómenos”.

¿Cómo fue que alemanes corrientes se convirtieron en asesinos en masa? La respuesta es perturbadora. Según el autor cuando se cumplen tres condiciones: 1) Cuando la violencia -simbólica o física- está autorizada; 2) Cuando las acciones se encuentran dentro de una rutina, con normas de gestión y delimitación de funciones y 3) Cuando las potenciales víctimas han sido deshumanizadas. La comparación del bolivarianismo con el nacionalsocialismo siempre ha sido un despropósito, pero las tres circunstancias se encuentran entre nosotros, los venezolanos de comienzos del siglo XXI. De hecho el chavismo, incluso en su mediocre versión madurista, reitera que los delirios ideológicos también recuerdan los límites vetustos del pensamiento moderno.

Nos queda de Bauman los desafíos del pensamiento propio. También la necesidad de una nueva ética, que supere miopías conservadoras y revolucionarias, “distinta a las morales que conocemos, una ética capaz de ir más allá de los obstáculos socialmente levantados de la acción mediada y de la reducción funcional del ser humano”.  @fanzinero

Welcome to Latin America

Donald Trump

Rafael Uzcátegui

Sentados en el Barrio Chino de Washington, mi amiga disfruta sus noodles mientras me intenta resumir cómo Donald Trump (DT) terminó siendo candidato presidencial en Estados Unidos. Con mucha seriedad, en su español practicado en su activismo por América Latina desde los tiempos de solidaridad con el sandinismo, me dice: “Gane o pierda, DT significa el fin del Partido Republicano”. Pensé que tal énfasis era el preludio de las puertas de casa que tocaría como voluntaria en la campaña por Hillary Clinton. Cuando me describía como el empresario inflamaba el racismo latente en los estadounidenses profundos la mesonera del local, una migrante hondureña, interrumpió para decirnos “No es odio lo que sentimos hacia el señor Trump, sino ofensa”. El mismo verbo que utilizó Vicente Fernández en el corrido que compuso en apoyo a la candidata demócrata.

Días después le pregunté a un profesor de la Universidad William & Mary, en Virginia, si estaba de acuerdo con aquella afirmación. “La campaña de DT –afirmó- cambió las reglas de las contiendas electorales en Estados Unidos. Él no utiliza el lenguaje habitual de la clase política”. En otra respuesta sobre la misma cuestión, un académico de la Universidad George Washington completó la descripción que se había iniciado sobre un plato de tallarines: “El Partido Republicano ya no es un partido. Hay una pugna interna entre la ideología de DT y las posiciones más centristas”. Varias de las personas con las que conversé en Estados Unidos coincidían en que Trump atraía el voto de los descontentos con la clase política tradicional. Por eso el énfasis, en los dos debates presidenciales, en recordar que Hillary es corresponsable de los actuales problemas del país. La clase obrera norteamericana, anteriormente demócrata, piensa que el desempleo es responsabilidad de quien ha permitido que las empresas se vayan del país. Según, la estrategia del aspirante republicano es hablarle sólo a los votos suficientes para ganar los colegios electorales que le den la primera magistratura, mientras siembra desconcierto en las filas de su oponente.

A dos militantes del partido republicano interpelé sobre sus sentimientos sobre el candidato. Los dos dijeron que no les gustaba Trump, pero que su desconfianza por Hillary y la fidelidad partidaria era mayor. Uno de ellos, casi como una confesión, me dijo que el Congreso sería la barrera de contención hacia sus dislates.

Escribo esto un día después del segundo debate entre ambos contendientes, donde los argumentos fueron eclipsados por los escándalos y acusaciones mutuas. “Lo mío fueron sólo palabras –expresó DT sobre el video de 2005 donde alardeaba grotescamente sobre su virilidad- pero lo de Bill Clinton fueron acciones”, aludiendo al capítulo Lewinsky. La política estadounidense de la campaña hoy gira en torno al resentimiento y al “voto en contra”. Mientras escuchaba a mis interlocutores no dejaba de pensar: “Bienvenidos a Latinoamérica”. @fanzinero

Árbol de fruta podrida

trump_latino

Rafael Uzcátegui

Usted piense en Donald Trump y, habiendo nacido en este lado del mundo, instintivamente siente que hay muchas cosas mal con quien intenta ser el candidato del Partido Republicano para las próximas elecciones en Estados Unidos. Sin embargo, las proyecciones sugieren que, de ser así, obtendría alrededor del 20 por ciento del voto latino en noviembre 2016 que, si bien es bajo para el promedio histórico obtenido por los contrincantes de los demócratas, no deja de ser significativo que 3 millones de oriundos al sur del Río Grande voten por quien promete construir un muro que separe la tierra del Tío Sam del resto del continente.

Quienes desean alejar a los latinos indecisos del voto por Trump, divulgan una serie de argumentos más cercanos a lo racional, el bolsillo, que de la parte emocional, el orgullo de ser parte de la “raza cósmica”. Jorge Ramos detalló para The New York Times que deportar 11 millones de latinos, centro de las promesas electorales del empresario, costaría alrededor de 300 millones de dólares a los contribuyentes, como lo calculó la organización American Action Forum. El número de agentes de la “migra” deberían aumentar de 4.884 a 90.582 funcionarios, teniendo que aumentar las camas disponibles en los centros de detención, de 34.000 que existen hoy a 348.831 plazas. Y el gobierno tendría que contratar muchos abogados migratorios, pasando de 1.430 a 32.445. para quien piense que esta expansión haría crecer la economía se equivoca. Ramos es enfático que cumplir dicha promesa, que parece apasiona a multitudes, sería un desastre. “En dos años se perderían 10.3 millones de puestos de trabajo y se reduciría el crecimiento económico anual en un billón de dólares”. Según las cuentas, un hipotético gobierno de Donald Trump, para cumplir su palabra, debería deportar a más de 15.000 personas diarias durante 24 meses seguidos, imágenes que no se verían nada bien en redes sociales.

¿Por qué tantos latinos están dispuestos a votar por alguien como Trump? Rubén Navarrete, desde el Washington Post, hace una lista de razones: No hay empatía con Hillary Clinton; Hartazgo por la política habitual y preferencia por un outsider; Veteranos de las Fuerzas Armadas Norteamericanas que desean política de mano dura ante amenazas exteriores a EEUU; Piensan que las ofensas contra inmigrantes ilegales no son contra ellos; Atraídos por decisión de Trump en rechazar contribuciones de mecenas a la candidatura republicana por exigir, a cambio, favores políticos; Les gusta la propuesta de imponer moratoria a la entrada de musulmanes al país. Navarrete insiste en que los latinos en Estados Unidos, a pesar de la visión folklorista construida, “no conforman un grupo monolítico ni unidimensional”.

Otros confían en que Trump no ganaría jamás elecciones presidenciales, pero lamentan que se haya convertido en un actor político con el que habrá que lidiar en el futuro inmediato. Penosamente, y lo sabemos los venezolanos por experiencia propia, azuzar las llamas del resentimiento continúa cosechando votos. Un árbol, no obstante, de fruta podrida. @fanzinero (Publicado en Tal Cual)

Audio: Historia de Maria Elena Moyano (O cuando el sectarismo se viste “de izquierda”)


Maria Elena Moyano fue una líder popular que en Lima de comienzos de los 70´s fundo la Comunidad Urbana Autogestionaria de Villa El Salvador (CUAVES). En 1990 el grupo maoísta Sendero Luminoso comenzó a expandirse dentro de las periferias urbanas de Lima, atacando a todas las organizaciones populares y comunitarias que no se pusieran bajo su control. A Maria Elena la acusaron de “ser colchón del imperialismo” y de “robarse dinero de las donaciones a la comunidad”, asesinandola un 15 de febrero de 1992 frente a sus hijos, explotando su cuerpo con 5 kilos de dinamita.

El caso  Moyano es ejemplar de la mentalidad sectaria y de los fantasmas que despliegan bajo cierta mentalidad “de izquierda”, lamentablemente muy expandida a pesar de un siglo de errores de los llamados “socialismos reales” y de autoritarismos varios. Un clip de audio de Radialistas.net nos recuerda la vida de Maria Elena Moyano:
http://www.radialistas.net/audios/AUDIO-1600050.mp3″

Leo y difundo: (El Salvador) El francotirador que disparó contra Monseñor Romero fue un ex Guardia Nacional

Por Francisco Elías Valencia
Gabriela Castellón
David Pérez
Redacción Diario Co Latino

Un subsargento de la sección II de la Guardia Nacional, y miembro del equipo de seguridad del ex presidente de la República, coronel Arturo Armando Molina, fue el misterioso personaje que disparó contra Monseñor Óscar Arnulfo Romero, aquella tarde del lunes 24 de marzo de 1980,  cuando el Arzobispo oficiaba una misa de cabo de año, de Sara Meardi de Pinto, madre del periodista Jorge Pinto, en la capilla del hospitalito Divina Providencia.
31 años después, ante la falta de acciones judiciales para esclarecer el magnicidio en su totalidad, en tanto que hay nombres de algunos de los autores intelectuales, el del tirador, por ejemplo, seguía siendo un misterio.

Hasta hoy, uno de los sospechosos había sido el doctor Héctor Antonio Regalado, quien por varios años se encargó no solo de la seguridad de la Asamblea Legislativa, sino de la seguridad del mayor Roberto d’Aubuisson.

Sin embargo, la Comisión de la Verdad, al referirse al doctor Regalado, dice: “La Comisión no encontró evidencia persuasiva de que él hubiera participado en este asesinato”.

La Comisión de la Verdad, sin embargo, dice que “recibió suficiente prueba para concluir que Regalado no sólo formó su propio escuadrón de la muerte en el pueblo de Santiago de María; sino, también, coordinaba y capacitaba las redes de d’Aubuisson en la capital”.
Seguir leyendo “Leo y difundo: (El Salvador) El francotirador que disparó contra Monseñor Romero fue un ex Guardia Nacional”

Imágenes fragmentadas de Manila

Cuatro días son insuficientes para pretender conocer Manila, y menos si estas en una conferencia que te consume buena parte del día. Manila forma parte del arcihipiélago de islas que conforman Filipinas, con casi 19 de sus 30 millones de habitantes. A la zaga de los tigres asiáticos pero muy permeada por la cultura occidental, con el inglés como idioma cuasi-oficial y una pasión por el centros comerciales que me ha dejado boquiabierto. Si no fueran por los “Jeepneys”, el transporte público popular producto de la redimensión de viejos autos de la Segunda Guerra Mundial, y las facciones de sus habitantes uno podría pensar que esta en Miami o en una Caracas del futuro. Por otra, sus gentes son de una amabilidad que te desborda y la comida increíble. Algunas fotos y videos

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

/

Contexto global y derechos humanos

Columna de Provea en Correo del Caroní redactada por Rafael Uzcátegui

Durante la década de los 90´s Provea realizó una caracterización de la situación de la región dentro de la cual se enmarcaba la vigencia de los derechos humanos en nuestro país. La promoción de diversas iniciativas privatizadoras, así como el desmontaje del sistema de seguridad social público, confirmaba el diagnóstico acerca del impacto de las políticas de inspiración neoliberal en la calidad de vida de los sectores más vulnerables.

20 años después la situación ha cambiado. Por un lado la movilización popular en diferentes países de la región alertó acerca del alto costo social de las medidas de ajuste estructural diseñadas tras el llamado “Consenso de Washington”. Por otro, la propia evolución del capitalismo, catalizada por los avances tecnológicos en materia informática y en comunicación, han posibilitado el flujo de dineros a nivel global en tiempo real. El propio Estado, arrinconado por la ofensiva privada, se ha reconfigurado para promocionar las ventajas comparativas de sus territorios, en alianzas con otros Estados, en la búsqueda de mayores cuotas en el mercado mundial. En la región, diferentes gobiernos de tinte progresista han generado diversas expectativas, sin embargo han profundizado un modelo de desarrollo extractivista que impacta tanto en el medio ambiente como en los territorios pertenecientes a comunidades indígenas. La arquitectura geopolítica del mundo se encuentra en una fase volátil de reordenamiento, no obstante es importante realizar una amplia caracterización que nos permita prever cuáles serán las consecuencias para el disfrute de los derechos sociales.

Seguir leyendo “Contexto global y derechos humanos”

Venezuela y las elecciones en Perú

Rafael Uzcátegui
(Colaboración para el periódico Acción Directa de Perú)

Desde hace una década, una polarización tramposa y estéril ha protagonizado el panorama político venezolano: Por un lado quienes sostienen que el llamado “proceso bolivariana” es la vanguardia de la revolución mundial en la actualidad, y del otro, aquellos que acusan al gobierno liderizado por el presidente Chávez de “castro-comunista” y miembro de un gaseoso “eje del mal”. Si bien entre estos dos extremos existe una amplia cantidad de matices, es a través de este maniqueísmo -convenientemente amplificado por los medios- que desde la cuna de Simón Bolívar interpretamos no sólo nuestro devenir sociopolítico, sino también cualquier acontecimiento ocurrido más allá de nuestras fronteras. Esto es válido, especialmente para entender cómo desde las faldas del Mar Caribe seguimos las elecciones presidenciales en Perú. Los sesudos analistas venezolanos, de bando y bando, especulan sobre cuál victoria de las dos candidaturas en liza, Keiko Fujimori y Ollanta Humala, fortalecerá o debilitará el proyecto bolivariano. Las conclusiones orbitan entre lo risible y lo patético. Por un lado, los opinadores antichavistas han enmudecido desde que su referente, el escritor Mario Vargas Llosa, ha anunciado su apoyo crítico a Humala, a quien consideraban franquicia del vocero único de la “revolución” chavista. Por otra parte, desde las agencias estatales y televisoras bolivarianas se cuestiona la candidatura de Keiko única y exclusivamente “por neoliberal”, obviando los temas relacionados a los derechos humanos de la época fujimorista-montesinista.

Seguir leyendo “Venezuela y las elecciones en Perú”

Ecuador: Contra todo golpe de Estado (incluso los fingidos)

Rafael Uzcátegui

Como es del dominio público, el pasado 30 de septiembre, la policía ecuatoriana desencadenó una serie de hechos que tuvieron como punto álgido el secuestro del presidente Rafael Correa y sus declaraciones acerca de la promoción de un golpe de Estado en su contra. Hagamos aquí un paréntesis inicial para evitar malos entendidos y lecturas ligeras. Como anarquistas estamos en contra de todos y cada uno de los golpes de Estado realizados en la historia reciente de nuestro continente. Aquí no hacemos las distinciones que hacen otros. No hay golpes de Estado buenos y malos, ni militares progresistas y conservadores. Si bien existen las tendencias dentro de las Fuerzas Armadas, así como diferencias entre las dinámicas castrenses de país a país, los Ejércitos reaccionan por igual con “espíritu de cuerpo” y son un dispositivo que concentra todos los antivalores que rechazamos en tanto libertarias y libertarios. Por ello repudiamos con vehemencia, en cada una de las circunstancias, que los conflictos a resolver por la sociedad en su conjunto, y especialmente por las clases oprimidas, tengan la injerencia de quienes, estatalmente, monopolizan las armas y la violencia. Sin embargo este rechazo firme y contundente al golpe de Estado no es traducible, desde el anarquismo, con un apoyo tácito o estratégico al gobierno de turno. Y en este sentido Ecuador no es una excepción.

Todas las cronologías sobre los hechos colocan como desencadenante de la crisis ecuatoriana la rebelión de las fuerzas policiales, cuya motivación visible fue la pérdida de beneficios laborales como consecuencia de la aprobación, el día anterior, de la “ley de servicio público”, con la participación activa de la bancada parlamentaria correísta, la llamada “Alianza País”. La movilización policial y el caos, como era de esperarse, intentaron ser capitalizados políticamente por sectores del país desplazados del poder, como por ejemplo fuerzas alrededor del ex presidente Lucio Gutiérrez, los cuales –no dudamos un segundo-, si la espiral de hechos les hubiera favorecido habrían intentado un derrocamiento abierto de Rafael Correa de la presidencia. No sería ni la primera ni la última vez que políticos “demócratas” de la región azuzaran los vientos del golpismo si los aires les fueran favorables.

Si bien los hechos no son únicamente expresión de un cándido descontento popular, como lo quiere hacer ver un sector de los medios, no deja de ser cierto que a pesar de la popularidad de Correa hay razones para el malestar social. El comunicado de la CONAIE los resume en: 1) Ataque y deslegitimación sistemática de sectores populares organizados, 2) Carácter autoritario del gobierno en la promulgación de leyes y 3) Represión en contra de las movilizaciones críticas del modelo extractivista petrolero. Un segundo acierto del pronunciamiento indígena es que caracterizó el enfrentamiento como una pugna entre la vieja derecha –la desplazada por el poder- y la nueva derecha –la burguesía que florece amparada por el correísmo-. Este elemento es clave para el análisis.

Otra versión asegura al mundo que los hechos de Quito son el clásico golpe de Estado promovido por “la derecha” – con lo que Correa se encontraría ubicado “a la izquierda”- con el apoyo del imperialismo. Sin embargo esta explicación fácil, además de la retórica se sustenta en pocas evidencias. Como lo escribió Pablo Stefanoni: “Resulta difícil organizar un golpe sin apoyo de los militares, de al menos parte de la burguesía y de grupos de poder, entre ellos al menos algunos medios, y de sectores de la sociedad civil. Finalmente, no menos importante para un país pequeño, algún apoyo externo. Nada de esto hubo este jueves en Ecuador”.

Como bien nos recordó Stefanoni las relaciones entre Ecuador y Estados Unidos son cordiales. El 8 de junio, -Hillary- Clinton fue recibida con gestos amistosos en Quito. El embajador de Ecuador en Washington, Luis Gallegos, resumió el evento a la agencia IPS. “Creo que esta visita es una muy mala noticia para la recalcitrante derecha ecuatoriana, que ahora no sabe lo que pasa, pero también para los ‘talibanes’ que desearían que el gobierno ecuatoriano no converse con Estados Unidos”. Correa y Clinton se tiraron varias flores. El ecuatoriano puntualizó que no abriga “ninguna animadversión” hacia el gigante del Norte. “Al contrario, es un país muy querido, en el que pasé cuatro de los más felices años de mi vida”, dijo, refiriéndose a sus estudios de doctorado en la Universidad de Illinois. “Estamos forjando un nuevo marco de relaciones. Estamos en el siglo XXI. Esto es el 2010. No vamos a poner el reloj para atrás”, respondió la estadounidense”. Por último, el pasado 5 de julio en Caracas el presidente Rafael Correa afirmó que los principales enemigos de su “Revolución Ciudadana” no era ni la “oligarquía” ni el “imperialismo”: “El mayor peligro para los socialistas no son los escuálidos ni los pitiyanquis (…) son los que toman nuestras banderas y con infantilismo ridículo toman nuestros discursos y le hacen daño. Hay que estar atentos con el izquierdismo infantil del todo o nada que es el mejor aliado del estatus quo”. Aquello era una clara alusión al movimiento indígena y ambientalista del centro del mundo, que ha venido cuestionando la fidelidad de Rafael Correa a las políticas extractivistas de recursos energéticos con destino el mercado global.

Al cierre de la presente edición de El Surco, el único pronunciamiento libertario conocido proveniente del propio Ecuador, es el de la organización “Hijos del Pueblo”. A pesar del uso de un lenguaje más leninista que anarquista (“-necesitamos-la conformación de un Partido de clase, una vanguardia revolucionaria, el fogueo entre las masas con un Programa Revolucionario…”) complejizaba la versión oficialista, amplificado por la izquierda autoritaria mundial, al deslizar que los hechos eran un golpe “bajo sospecha” o un “autogolpe, según las últimas reflexiones”. Asimismo concluía, como la CONAIE, que lo sucedido había sido una confrontación de naturaleza interburguesa y “luego de esto, es inevitable que el proceso ciudadano vuelva con más fuerza; a la vez que la cooptación, el fraccionamiento y desarticulación del movimiento popular, sería la combinación perfecta para generar control directo sobre las masas explotadas faltas de un referente partidario”. La promoción de una falsa polarización, mientras se cumple el rol asignado al país por el capitalismo globalizado, ha sido el núcleo del disciplinamiento y dominación de los países de América Latina que hoy son gobernadas por coaliciones autodenominadas “progresistas”.

Mientras esperamos otros aportes que iluminen e interpreten el 30 de septiembre ecuatoriano reiteramos el rechazo anarquista a todos los golpes de Estado (aunque sean simulados) y nuestro compromiso con la autonomía y beligerancia con las organizaciones sociales de base en conflictos con el poder. (Periódico El Surco, Chile, Octubre 2010)

Un 5 de agosto: Se suicida el piloto que lanzó la bomba atómica sobre Nagasaki

Tres días después del lanzamiento de la primera bomba atómica sobre Hiroshima, el 6 de agosto de 1945, el avión B-29 Bockscar pilotado por Sweeney partió de la isla de Tinian, llevando una segunda bomba atómica -sólo dos se habían construido hasta entonces, después de las que se probaron en Los Alamos, Nuevo Méjico-teniendo como objetivo primario la ciudad de Kokura.

NAGASAKI

Las nubes impidieron la ubicación del blanco primario. El combustible escaseaba y Sweeney, que entonces tenía 25 años, se dirigió al objetivo alternativo, Nagasaki, un importante centro industrial de Japón durante la guerra. Cuando las nubes se abrieron lo suficiente, Sweeney lanzó la bomba conocida como Fat Man (El Gordo).

Fat Man explotó a 500 metros sobre la ciudad, de 240.000 habitantes, a las 11.02 de la mañana. Fue una repetición de los horrores de Hiroshima: resplandor, calor, onda expansiva, radiación; gente sedienta y mortalmente herida saliendo del humo y el polvo y dejando tras sí tiras de piel. La explosión provocó más de 70.000 muertes.

SUICIDIO Y ANIVERSARIO

Paul Bregman, que acompañó a Ch. Sweeney en la misión en que se destruyó Nagasaki, se ahorcó en 1985 en su casa de Los Ángeles. Sus familiares declararon que se encontraba profundamente deprimido por su participación en la masacre y que había anunciado que se iba a suicidar en el 40º aniversario del lanzamiento de la bomba. (http://www.cadenaser.com/internacional/articulo/muere-piloto-lanzo-bomba-atomica/csrcsrpor/20040719csrcsrint_8/Tes)

Bibliografía mínima sobre el Perú contemporáneo

Hace unos meses tuve la dicha de pasar tres semanas en Perú, un país que no sólo me atraía por su fecunda actividad cultural y literaria, sino por sus avatares como sociedad, aderezados por una de las guerrillas más sanguinarias del continente, Sendero Luminoso, y la extensión de un gobierno populista y autoritario como fue el de Alberto Fujimori. Si bien menos de un mes era un breve tiempo para entender aquellos fenómenos, le pregunté a cuanta persona de referencia me topé que libros debería leer para tener mayores elementos de análisis. Si bien la lista fue larga, me decanté por aquellos en los que coincidía la mayoría de mis interlocutores, los cuales devoré frenéticamente hasta el día de hoy. En comparación con Venezuela, los libros son bastante accesibles y si se adquiere su edición pirata, los precios bajan hasta el ridículo.

Por si alguna persona interesada en estos temas le sirve, hare una breve reseña personal de cada una de las obras, que pueden considerarse una bibliografía mínima para entender ese misterioso y fascinante país llamado Perú.

– Gustavo Gorriti: “Sendero”. Editorial Planeta, reimpresión del año 2008. 426 páginas.
Este trabajo de investigación, publicado por primera vez en 1990, es una detallada cronología de los hechos alrededor del surgimiento de Sendero Luminoso, desde mediados de los 70´s hasta los últimos días del año 1980. Gustavo Gorriti es uno de los periodistas de investigación más respetados en el Perú, rigurosidad que le ha valiado diferentes amenazas de muerte y varias salidas del país. Inicialmente, Gorriti habia pensado hacer una detallada evolución de Sendero en tres tomos, a partir de los elementos que había recopilado en el terreno en su cobertura del tema para la revista “Caretas”, pero las propias vicisitudes políticas hicieron que la obra se condensara en un solo libro. Imprescindible para entender la evolución de la guerrilla, las estrategias de Abimael Guzmán para controlar el partido, las respuestas gubernamentales y las propias tensiones y disputas internas de la organización. El libro se puede leer en dos claves: como historiografía de una de las organizaciones armadas del continente y como cátedra de rigurosidad y periodismo investigativo.

– Ricardo Uceda: Muerte en el Pentagonito. Editorial Planeta, 2004. 401 páginas
Un segundo libro que demuestra la importancia de registrar los testimonios de las personas que vivieron y estuvieron cerca de los acontecimientos. El periodista Ricardo Uceda fue investigando y denunciando, en su tiempo, los crímenes del llamado “Grupo Colina”, responsables de varios crímenes de Estado en el contexto de la lucha antisubversiva. En este libro desarrolla el nacimiento, operación y desmantelamiento de la unidad, a través de la descripción de la vida de unos de sus agentes, que en el libro denomina Jesús Sosa, enriquecida con una labor de investigación en la que entrevistó a más de 150 protagonistas, entre mandos militares, agentes y miembros del propio Sendero Luminoso. El libro desarrolla las órdenes de ejecuciones decididas en el llamado “Pentagonito”, como se conocía a la sede del cuartel general del Ejército del Perú, y las revelaciones y coincidencias que permitieron revelar la verdad sobre hechos como La Cantuta y Barrios Altos.

– Umberto Jara: “Ojo por Ojo”. Página Uno Editores, 2007. 239 páginas
Umberto Jara es otro periodista que se la jugó por develar la verdad en los años oscuros del Perú, razón por la que tuvo que abandonar el país y terminar este libro en el exilio. El libro recoge las entrevistas que el autor realiza con Santiago Martín Rivas, miembro del grupo La Colina, en donde se describe la génesis y operación del grupo, así como la vinculación con su funcionamiento de las más altas esferas del poder en el país. Este libro complementa el anterior acerca del escuadrón que realizó algunas de las operaciones ilegales, desde el Estado, más conocidas de la época, el contexto de la política interior y exterior de Fujimori, y todas las negociaciones desde el poder para que los crímenes se mantuvieran impunes. Asimismo, es un intento de aproximarse fielmente a la manera de pensar y operar de los agentes encubieros, y su forma de racionalizar su enfrentamiento con la subversión.

– Sally Bowen: “El Expediente Fujimori: El Perú y su Presidente, 1990-2000”. Lima: Perú Monitor, 2000.
Anque Bowen es una periodista inglesa, ha vivido en el Perú desde 1988, desde donde reportaba la situación del país para varios medios internacionales. Este libro es un pormenorizado recuento de la figura de Alberto Fujimori, desde sus inicios hasta su meteórica carrera como presidente, tras vencer al candidato del “shock” económico Mario Vargas Llosa, un programa económico que el propio Fujimori aplicaría en su gobierno. El estilo de gobernar del “chino”, su relación con las masas empobrecidas del Perú, su decisión de disolver el congreso y su estrategia en la lucha antisubversiva, contado con lujo de detalle, que permite un acercamiento al gobernante populista y carismático que determinó la vida peruana durante una década.

– Sally Bowen y Jane Holligan: “El espía imperfecto. La telaraña siniestra de Vladimiro Montesinos”. Ediciones Peisa, 2003. 504 páginas.
Si Bowen había realizado una primera aproximación a un personaje político peruano, en “El espía imperfecto” profundiza aun más la caracterización, esta vez retratando la figura de Vladimiro Montesinos. Uno duda de esos personajes cinematográficos que todo lo pueden, sin embargo, tras leer esta biografía del antiguo hombre fuerte del Perú, uno recuerda que la realidad puede superar a cualquier ficción. La obsesión por el poder desde su temprana juventud, su acercamiento con el estamento militar, los negocios, la estrategia de acorralamiento de los medios y creación de medios paraestatales, sus relaciones amorosas, su capitalización de la captura de Abimael Guzmán y la derrota de Tupac Amarú en la embajada de Japón, sus fobias y negocios turbios son descritos con una minuciosidad de espanto, hasta su caída y detención en Venezuela. El espía imperfecto es recomendada como la mejor obra sobre Montesinos escrita en los últimos años.

– Luis Rossell, Alfredo Villar y Jesús Cossio: “Rupay. Historias gráficas de la violencia en el Perú 1980-1984”. Ediciones Contracultura, 96 páginas.
Historias de los cuatros años mas cruentos de la guerra civil en el Perú que tenía como sus principales víctimas a la población indefensa. Como un aporte a la memoria, este comic relata algunos turbios episodios en clave de novela gráfica, como el linchamiento de periodistas ocurrido en el pueblo de Huaychao. Un relato debidamente contextualizado y sin concesiones a ninguno de los dos bandos en disputa, con la intención de abrir otras mirdas sobre aquellos crímenes, muchos de los cuales se mantienen en la impunidad. Una importante labor de investigación que precedió a las viñetas, con guión de los tres autores, ilustraciones de Jesus Cossio y entintado de Luis Rossell.

Suscribo y difundo: Un crimen despiadado de Israel – Declaración de la IRG sobre el ataque a la Flotilla de la Libertad

La Internacional de Resistentes a la Guerra (una red pacifista con más de 80 afiliados en más de 40 países -incluyendo a Venezuela-) condena el ataque asesino israelí contra la Flotilla de la Libertad y hace un llamamiento para el inmediato levantamiento del bloqueo de Gaza.

El Estado israelí ha sido responsable de muchas atrocidades en su historia, especialmente contra la población de Gaza. Por decirlo de una manera suave, como ha informado la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, después de un millar de días de bloqueo israelí, el 61% de los hogares de Gaza padece malnutrición.

Los activistas internacionales noviolentos asesinados en el ataque sobre la Flotilla de Free Gaza no consideraban sus vidas más importantes que las vidas palestinas, no más importante aunque sí más visibles. La despiadada criminalidad de este ataque sobre una flotilla desarmada de activistas noviolentos que transportaba ayuda humanitaria, demuestra a aquellos que todavía no lo sabían hasta qué punto el Estado de Israel se considera a sí mismo inmune ante las leyes internacionales.

Gracias a la participación de algunos de nuestros propios miembros en la organización, sabemos muy bien que esta flotilla no es una herramienta de Hamás, ni por supuesto de Al Qaeda o cualquier otro espectro que la propaganda israelí quiera agitar. Conociendo los preparativos noviolentos llevados a cabo para esta flotilla, y conociendo a un buen número de los y las activistas participantes y su compromiso por principio con las formas de acción noviolentas, sugerimos que sólo aquéllos que quieren disculpar a Israel pueden llegar a creer que los comandos especiales israelíes que abordaron los barcos fueron entonces atacados.

Éste es un Estado que se ha hecho con armas nucleares ilícitamente y las ha ofrecido a al menos otro estado racista: la Suráfrica del apartheid. Es un Estado cuyos servicios secretos han perpetrado asesinatos, secuestros, sabotajes y espionaje por todo el mundo. Es un Estado que día tras día ha infligido violencia contra la población palestina, y cuya sensación de seguridad depende de hecho del sometimiento y la expropiación de la población palestina.

La Internacional de Resistentes a la Guerra trabaja en apoyo a aquellos y aquellas israelíes que se pronuncian en contra o rechazan cooperar con política criminal de su gobierno. Nuestros afiliados presionan a sus gobiernos y también a determinadas multinacionales para que retiren su apoyo al gobierno israelí y a su política de paranoia y persecución. Trabajamos también al lado de los y las palestinas para desarrollar estrategias noviolentas que aporten esperanzas de justicia y, en finalmente, de paz, estrategias que incluyen la Flotilla noviolenta de la Libertad.

La Internacional de Resistentes a la Guerra hace nuevamente un llamamiento para:

* retirar las inversiones de las empresas que den apoyo al Estado de Israel,

* hacer boicot a los productos distribuidos por instituciones identificadas con el Estado israelí y apoyar losproductos de comercio justo de las cooperativas palestinas* apoyar a los resistentes a la guerra en el propio Israel,

* apoyar a la población palestina para que insista en las estrategias noviolentas por la paz y a justicia.

Es evidente que el Estado de Israel no es el heredero legítimo de los millones de judios inocentes asesinados en el Holocausto nazi, sino que por contra, está basado en la violencia, el rechazo de los derechos humanos y la violación de las normas internacionales de la dignidad humana.

http://wri-irg.org/node/10296

Leo y difundo: Punk, anarquismo y condones para la Bundesliga

El St Pauli, el equipo antifascista por excelencia, regresa a la Bundesliga. Ha firmado un acuerdo de patrocinio con una tienda de productos eróticos. Su presidente es gay y tiene más socias que ningún otro club.

El ascenso del St Pauli a la Bundesliga trae de nuevo al máximo nivel al club más peculiar del mundo: antifascista en sus estatutos, tiene 11 millones de seguidores en Alemania, su presidente es abiertamente gay y, ahora, se presenta en la Bundesliga con una tienda erótica como patrocinador.

Camiseta de la tienda oficial del club: 'Ama al St Pauli, odia el racismo'

No hay un club que despierte más pasiones dentro y fuera de Alemania. El St Pauli, el club del barrio portuario de Sankt Pauli en Hamburgo, se convirtió en un icono en los 80 al ser el primer club del mundo que se hacía antifascista, antisexista y antirracista incluyendo cláusulas en sus estatutos. La bandera pirata es su logo oficioso, y representa la oposición el establishment capitalista. Es un icono mundial de la izquierda y el fútbol. Además, es el club con mayor número de socias. Su poder es grande: su presión hizo que el club retirase los anuncios de una revista masculina del estadio, al considerar que denigraba a las mujeres.

Su esencia es absolutamente rompedora en el fútbol mundial. “Es el equipo de la clase trabajadora”, declaraba Butje Rosenfeld, ex jugador del club y ahora periodista en un reportaje en ‘Transworld Sport’. Sankt Pauli se llenó de inmigrantes a finales de los 60 y ahora, este colectivo y el de estudiantes colma un barrio donde el movimiento okupa tiene una presencia palpable. Además, el club es seguido masivamente por grupos musicales alternativos de todo el mundo, desde Bad Religion a Asian Dub Foundation o Turbonegro, que le dedicó una canción.

Su presidente, Corny Littman, es director de teatro y abiertamente homosexual. Ser mandamás del club exige pedigrí: en los 70, el estadio cambió su denominación por Wilhelm Koch, ex presidente del club. Cuando se descubrió que había pertenecido al Partido Nazi, el campo volvió a llamarse Millerntor, denominación que mantiene.

El nuevo ídolo de la afición es Deniz Naki, alemán de padres turcos que ha llevado su identificación con el St Pauli al extremo. El pasado mes de noviembre, en casa del archirrival Hansa Rostock (el equipo de una ciudad con un alto porcentaje de votos de la ultraderecha), Naki celebró un gol yéndose al fondo de los ultras locales y haciendo la señal de que les iba a cortar el cuello. Al terminar el partido, clavó una bandera del St Pauli en el césped.

Deniz Naki, ídolo de la afición, celebra el ascenso

Su increíble legión de hinchas (se estima que, sólo en Alemania, tiene 11 millones de simpatizantes, y colecciona más de 500 clubes de fans en todo el mundo; cuando jugaba en Tercera su estadio promediaba 15.000 espectadores cuando la media de la división era de 200) ha atraído a multitud de patrocinadores. La marcas de coches Dacia sacó una edición especial St Pauli de su modelo Duster y Nike fabricó dos ediciones especiales de sus Dunk.

Sin embargo, hasta en los patrocinadores ha decidido ser innovador. Sankt Pauli es el ‘barrio rojo’ de Hamburgo, y por eso ningún club mejor para ser patrocinado por Orion, una empresa de artículos eróticos en Internet. Para celebrar el ascenso, ha elaborado 20.000 condones con el escudo del club. Para que la Bundesliga se vuelva a enterar de quién es el St Pauli.

En la Huaca Pucllana, Miraflores, Lima


Según Wikipedia “La Huaca Juliana o Pucllana, está ubicada en una zona residencial, en el distrito de Miraflores en Lima. Inicialmente contaba con una extensión de aproximadamente 20 hectáreas, pero ahora cuenta con tan sólo 6 hectáreas.

Se trata de una gran pirámide formada por adobitos colocados verticalmente en vez de forma horizontal. Con este tipo de construcción, las construcciones resistían mucho mejor los terremotos.

En ella se han encontrado muchos cuerpos descuartizados de mujeres, ya que los habitantes de la cultura Lima creyeron que el mejor sacrificio que podían hacer, era el de una mujer, ya que era quien daba vida.

Todo el trabajo de investigación de la huaca está financiado por la Municipalidad de Miraflores.”

Muy bien.