Respuestas a un diálogo epistolar digital francés

Rafael Uzcátegui

Un periodista francés me ha mandado por email un cuestionario para un reportaje en ese país sobre la situación venezolana. Como creo de interés el tipo de preguntas y e contenido de las respuestas, para un texto que será publicado en otro idioma, comparto con ustedes el diálogo epistolar digital. 

– Me parece que las marchas son mucho mas violentas que en 2014. El gobierno esta utilizando la fuerza y al otro lado jóvenes, apoyando por la población, lanzan molotov, pintura etc. Eso es?
– El actual ciclo de protestas se diferencia de las del 2014 en dos aspectos: Son masiva y con la decisiva incorporación de amplios sectores de la población, incluyendo capitales, pueblos y comunidades rurales de todo el país, tanto de sectores medios como populares. Por otro lado, en opinión de Provea por lo menos 1.200.000 personas han participado en las protestas de los últimos 50 días, mediante mecanismos mayoritariamente pacíficos, como ha sido reconocido por la propia Fiscal General de la República. En nuestra opinión son mucho más pacíficas que las del 2014, pues la no violencia ha sido la estrategia asumida por la mayoría de los manifestantes. Hay situaciones puntuales de violencia, usuales en la cultura de protesta latinoamericana. Es decir, hay tantas barricadas, molotovs y piedras como, por decir un ejemplo, la protesta estudiantil chilena del año 2010, en la que no obstante sólo murió 01 manifestante y nadie la calificó como una “protesta violenta”. Hasta el momento en que escribo esta respuesta yo no conozco ninguna fotografía de alguien dentro de la manifestación usando un arma de fuego. El gobierno ha difundido algunas, pero se ha descubierto rapidamente que son trucadas.
– ¿Tenemos pruebas de la solidaridad entre colectivos armados y las fuerzas policiales y militares del gobierno? Si tienes fotos de colectivos armados me seria muy útil.
– No solamente hay videos y fotografías de la actuación de civiles armados en sincronía con la policía (Un ejemplo en http://elpais.com/elpais/2017/04/25/album/1493156920_086458.html#1493156920_086458_1493168185), sino que esta participación de grupos paramilitares se encuentra amparada por el denominado “Plan Zamora”, que según las declaraciones de voceros del gobierno -pues no se conoce el contenido del plan- incorpora a civiles para la defensa del gobierno.
 – Podemos decir que al contrario de 2014, los sectores populares participan a las marchas?
–  Una de las principales diferencias de este ciclo de protestas es la incorporación de los sectores populares a la protesta. En el caso de las grandes ciudades, desde territorios que antiguamente eran controlados territorial y electoralmente por el gobierno. Por ejemplo en Caracas han protestado Caricuao, El Valle, Coche, Petare y Catia, entre otros; y las movilizaciones contra el gobierno también se realizan en el oeste de la ciudad. Fuera de las grandes ciudades en pueblos y comunidades conformadas mayoritariamente por personas de sectores populares como Guarenas, Guatire, Socopó, Villa del Rosario, Capacho, Palmira, Tovar, Mucuchíes, Pueblo Llano, Carora, Valera, etc. La causa de la protesta popular es el incremento de la pobreza y la exclusión en condiciones desconocidas para los venezolanos.
 – Los jóvenes quienes contestan a la violencia del Estado por la violencia son una minoría? Pertenecen a movimientos estudiantil como Javu o son grupos sin organizaciones detrás de ellos?
– Son adolescentes que por primera vez, en la protesta, pueden ser jóvenes de verdad. Quienes hoy tienen entre 15 y 24 años sólo recuerdan haber crecido bajo el chavismo en el poder, no sólo por la discriminación de naturaleza política sino por la degradación de sus condiciones existenciales, que les impiden disfrutar del espacio público, la ciudad o la participación en actividades sociales y culturales al igual de la misma manera que el resto de la juventud latinoamericana. Algunos son afines a los partidos políticos, pero la mayoría son incrédulos a la representación política y sus referentes provienen de la cultura “geek”. Es por eso que su despliegue sobre el terreno y sus esteticas provienen de la cultura pop y no del imaginario de izquierda, precisamente al que se enfrentan por ser la estética de un gobierno transformado hoy en dictadura.
 – ¿Podemos hablar de rebelión popular o de guerra civil? ¿Por qué?
 – Definitivamente de rebelión popular, como Provea la ha caracterizado recientemente en un pronunciamiento (Adjunto el documento). Para hablar de Guerra Civil tendríamos que reconocer la existencia de dos bandos armados y en el caso venezolano la violencia y las balas estan mayoritariamente del lado del Estado. Posiblemente hay entre las casi 50 personas asesinadas en protestas casos en que la responsabilidad se encuentra de una persona ideológicamente ubicada en la oposición, situaciones que deben investigarse y sancionarse con la misma contundencia, pero no son representativas del movimiento, que ha enarbolado explicitamente la estrategia no violenta y de resistencia en el tiempo.
– ¿Provea apoya, participa a las marchas?
– Provea apoya el ejercicio del derecho a la manifestación pacífica, sin calificar las demandas de sus participantes. Sin embargo, en esta oportunidad, nos encontramos en una encrucijada de nuestra historia: La resistencia a un gobierno dictatorial y represivo que niega, por esencia, el disfrute del conjunto de derechos humanos. Ahora participamos como personas en las movilizaciones y como institución en la denuncia y documentación de los excesos contra los manifestantes
– ¿Podemos decir que ahora la MUD convoca marchas porque hay una presión de la calle? ¿Que es más y más un movimiento sin lider?
– En nuestra opinión el liderazgo es compartido. Y para entender esto hay que recordar lo sucedido cuando tras un importante consenso nacional se promovió un Referendo Revocatorio para la canalización del conflicto, demanda que fue impedida ilegalmente por el Ejecutivo pero que no fue defendida hasta las últimas circunstancias por la coalición opositora. Esta situación provocó un profundo quiebre entre las bases opositoras y su dirigencia, a finales del 2016, que ha sido parcialmente recompuesta ante la ofensiva dictatorial del gobierno de Maduro. Por esta razón los diputados de la asamblea nacional estan obligados a mantener una intensa agenda de movilización y estar con la gente en la calle, incluso para sufrir los efectos de la represión, para no ser superados por la indignación actual de las multitudes. El liderazgo opositor escucha el clamor de la calle y le da una conducción, por que en caso de no hacerlo serían sobrepasados por el movimiento masivo de protesta.
– Todo eso me hace pensar ques estamos al borde de la revolución o de el golpe de Estado. Depende del punto de vista.
– Hoy la única posibilidad de un golpe de Estado proviene de sectores militares ligados al gobierno. Hoy estamos siendo testigos de algo extraordinario, un movimiento de protesta ciudadana inédito en el país por su extensión, duración, composición y valentía para enfrentar a la represión, a pesar de los muertos, heridos, detenidos y pasados a tribunales militares y uso de paramilitares.  Somos optimistas, desde Provea, sobre que la protesta logrará que un sector del gobierno, el chavismo más democrático, sabrá que para tener futuro como fuerza política en Venezuela deberá apartarse del madurismo y permitir la realización de las elecciones pendientes, la apertura de un canal humanitario para alimentos y medicinas, respeto tanto al Parlamento como a la Fiscalía y liberación de todos los presos políticos.

Lo que se ha ganado -hasta ahora- con las protestas

Rafael Uzcátegui

Venezuela experimenta un nuevo ciclo de protestas a raíz del golpe de Estado al Parlamento, rechazado también por la Fiscal Luisa Ortega Díaz. A pesar de las continuidades con oleadas de manifestación anteriores, hay novedades y particularidades, de las cuales hablaremos en otro texto. Después de varios días de protestas, en donde ha predominado el espíritu de no violencia -a pesar de hechos puntuales de violencia-, lo que uno percibe estando dentro del movimiento -quien esté fuera se esta perdiendo toda la historia- es una beligerancia colectiva en mantenerse en la calle. No queremos referirnos al hasta cuándo esto puede permanecer así -en el caso de Caracas, cada jornada de protesta es respondida con el cierre de las estaciones del Metro-, sino al punto en el que nos encontramos hoy, 22 de abril, gracias al movimiento de protesta. Siento que estas reflexiones sean pensando en lo que ha sucedido en Caracas, que es la experiencia que he tenido. Ojalá pueda contrastarla con reflexiones similares generadas desde el interior del país.

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1) Desterritorialización de la polarización política impuesta a la ciudad: Como parte de la estrategia de dominación bolivariana se encontraba la polarización territorial de la ciudad, parcelándola, trazando una frontera imaginaria que impedía a la oposición protestar en el centro y el oeste de la ciudad. El desborde de las multitudes ha cruzado las líneas del municipio Libertador, y algunas marchas han transitado por algunos sitios del centro y el oeste de la ciudad. Por otro lado, las protestas nocturnas se han realizado en parroquias populares de la ciudad: Catia, Petare, El Valle, Coche, Roca Tarpeya, Baruta (el pueblo). Los cacerolazos, por su parte, se han sentido en sitios emblemáticos del chavismo como el 23 de Enero. La última trinchera territorial del madurismo es el centro de la ciudad, precisamente la sede de las oficinas de los poderes públicos.

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2) La narrativa de los hechos ES la del movimiento de protesta: La confrontación de los significados está siendo ganada, hasta ahora, por el movimiento de protesta. Por un lado, cada vez mayores sectores califican al gobierno como una “dictadura”. El término “democracia” se ha convertido en el significante vacío en el que la gente está depositando sus deseos y aspiraciones -un papel que en días de Hugo Chávez lo ocupaba la palabra “Socialismo del siglo XXI”-. Como demuestran los progresivos deslindes de quienes hasta hace poco eran soporte intelectual y simbólico del chavismo -Noam Chomsky, el cantante Residente de Calle 13, Raúl Zibechi, Edgardo Lander-, no sólo se está transformando en “políticamente incorrecto” ser vinculado al madurismo, sino que las propias palabras “izquierda” y “socialismo” -para bien y para mal- se han convertido es descriptoras de algo malo. El chavismo-madurismo está intentando posicionar el supuesto “terrorismo” como característica de quienes se le oponen, sin mayor suerte. El chavismo es el pasado que la gente quiere superar, mientras se configura en la calle una promesa de futuro en el movimiento de contestación.

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3) El movimiento de protesta ha arrebatado al chavismo su dimensión simbólica, creando y difundiendo imágenes que aumentan el sentido de sus demandas: Si algo era eficiente el chavismo era en el manejo de los símbolos, culturales y sociales, a su favor. Hoy esa eficiencia se encuentra del lado de quienes lo enfrentan. El movimiento de protesta ha generado potentes imágenes difundidas en el mundo entero, mientras la burocracia estatal no ha podido registrar momentos que le puedan servir para desacreditar las protestas. Un ejemplo de estas imágenes, demoledoras para la dictadura han sido la señora Maria José enfrentando una tanqueta, el joven Alejandro desnudo con la biblia plantando cara a la represión -de quien se burló el dictador por el tamaño de sus partes nobles- o las imágenes de religiosos (en un continente donde Arnulfo Romero es parte del imaginario colectivo) dando misas al aire libre o del otro lado de los piquetes de la represión. Las imágenes que refuerzan lo positivo del movimiento de protesta frente a lo negativo de un gobierno dictatorial se multiplican todos los días, en una cantidad inmanejable para las salas situacionales de la burocracia.

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4) Se ha creado un sentimiento de comunidad a lo interno del movimiento de resistencia a la dictadura: Tras años de ruptura del tejido social y cooperativo, el movimiento de protesta comienza a establecer nuevos vínculos entre quienes participan y se identifican con él. Esta subjetividad, también, ha sido generada como respuesta a la amenaza dictatorial televisada. La gente ha pasado del miedo a la indignación. La represión aviva, y no inhibe, los sentimientos de mantener presencia en las protestas de calle, por estos días un sui generis espacio público en un país que adolece de él.  En la Marcha del Silencio, 22 de abril, se repetían las imagenes de personas que desde casas y edificios daban agua y apoyo a quienes participaban en la movilización. El contingente del este fue recibido por vítores y bienvenidas por los habitantes del oeste, creando un potente sentido de -nueva- comunidad en resistencia.

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5) Se ha generado un vigoroso mecanismos de autoformación e información por redes sociales, con sus mecanismos de autoregulación: Transmisiones por periscope, videos breves por twitter y notas de voz por whatsapp mantienen informadas a la comunidad. Los intentos de generar ruido y contaminación en estos canales son enfrentados rápidamente, mediante mecanismos de autoregulación para apartar los mensajes nocivos y falsos. Infografías y periodismo de datos fluyen vertiginosamente con todos los temas pertinentes para aumentar la eficacia de las manifestaciones.

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6) La torpe diplomacia estatal y los mensajes emitidos desde el interior del país, han aumentado el aislamiento del funcionariato de la dictadura venezolana. Que Maduro haya perdido el apoyo de países que Chávez había logrado neutralizar en el pasado o convertido en sus aliados ha sido, básicamente, logros de la actual canciller venezolana Delcy Rodríguez. No obstante, el movimiento de protesta ha logrado cimentar las críticas y distancias de la comunidad internacional, en momentos en que Miraflores necesita dinero e inversiones para pretender simular algún tipo de proceso electoral en algún momento. Los venezolanos en el exterior se han activado para generar movilizaciones, que contrastan con la ausencia de solidaridad activa con el madurismo.

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Maduro no tiene quien le escriba

Rafael Uzcátegui

Lo que alguna vez describimos como “El efecto Chomsky”, la seguidilla de intelectuales de izquierda que habían depositado su fe en el bolivarianismo y hoy expresan a viva voz recelos y distancias, continúa. Nuestro último bateador es el venezolano Edgardo Lander, cuyas expectativas parecen haberse disipado como lo refleja una reciente entrevista para el diario uruguayo “La Diaria”, titulado “Sociólogo venezolano cuestiona la solidaridad incondicional de la izquierda latinoamericana con el chavismo”. Parece otra vida aquella en la que nuestro científico social organizaba el Foro Social Mundial en Caracas desde la misma sala de prensa de la Cancillería.

“Soy de la opinión -expresa Lander- de que la mayoría de los problemas con los que nos encontramos hoy son problemas que venían acumulándose con Chávez. Los análisis de parte de la izquierda venezolana que reivindican la época de Chávez como la época de gloria, en la que todo funcionaba bien y de repente aparece Maduro como un incompetente o un traidor, son explicaciones demasiado maniqueas y que no permiten desentrañar cuáles son las lógicas más estructurales que llevan a la crisis actual”. Más adelante agrega: “Durante el gobierno de Maduro ha habido un incremento de la militarización, quizá porque Maduro no viene del mundo militar, entonces para garantizar el apoyo de las Fuerzas Armadas tiene que incorporar a más integrantes de las Fuerzas Armadas y darles más privilegios”.

Ante la pregunta sobre la participación en tiempos de socialismo del siglo XXI, responde: “El proceso estuvo atravesado desde el principio por una contradicción muy seria, que es la contradicción entre entender la organización de base como procesos de autogestión y de autonomía, de construcción de tejido social de abajo hacia arriba, y el hecho de que la mayor parte de estas organizaciones fueron producto de políticas públicas, de promoción desde arriba, desde el Estado (…) estas organizaciones ya empiezan a ser pensadas en términos de instrumentos dirigidos desde arriba, y empieza a consolidarse una cultura estalinista en relación a la organización popular”.

Sobre la democracia el sociólogo apunta: “El gobierno tenía hegemonía de todos los poderes públicos hasta que perdió aparatosamente las elecciones en diciembre de 2015. Y a partir de allí empezó a responder en términos crecientemente autoritarios (…) Estamos muy lejos de algo que pueda llamarse práctica democrática. En ese contexto, las respuestas que se dan son cada vez más violentas (…) la reacción del gobierno, ya incapacitado de hacer otra cosa, es la represión de las manifestaciones, los presos políticos. Se utilizan todos los instrumentos del poder en función de preservarse en el poder”. @fanzinero (Publicado en Tal Cual)

Bolívar empresario

Rafael Uzcátegui
Las crisis son, también, oportunidades. Entre las posibilidades de superación se encuentra la historiográfica, para poder contar la historia que verdaderamente ocurrió. Entre otros aportes, el trabajo de investigación de Antonio Herrera-Vaillant nos ayuda a continuar conociendo al Simón Bolívar real, de carne y hueso, diferente al personaje construido por el gomecismo, y continuado por otros, para la génesis del Estado moderno en nuestro país.

En su libro “Bolívar empresario” (Ariel, 2014), Herrera-Vaillant nos recuerda una faceta del “padre de la patria” mucho más desconocida que otras: La del Bolívar acaudalado, administrador de una considerable fortuna, incluso hasta sus últimos días. En el texto, prologado por Pedro Nikken, se afirma que los padres de Bolívar le heredaron la segunda mayor fortuna de la Venezuela colonial, superada únicamente por la del Marqués del Toro, que según cálculos del autor serían equivalentes a 63 millones de dólares al día de hoy. Simón heredó esa fortuna bajo la modalidad del “mayorazgo”, iniciada en 1505, que obligaba a mantener vinculado un conjunto de bienes, a fin de no diseminar el patrimonio de una familia y preservar su poder económico. Las condiciones del mayorazgo lo obligaban a cumplir una serie de normas éticas y morales, como la de casarse con una dama de igual condición social. “Muy posiblemente -sugiere el autor- las exigencias del mayorazgo en cuestión también explican, al menos parcialmente, su renuencia a contraer nuevas nupcias a otros niveles sociales”.

Entre 1814 y 1821 sus propiedades fueron confiscadas por el Tribunal de Secuestros creado por los realistas. No obstante, seis días después de la batalla de Carabobo Bolívar se ocupa de recuperar su patrimonio perdido. Herrera-Vaillant escribe, sin embargo, cómo durante la gesta independentista Simón pudo contar con los recursos personales suficientes para una vida alejada de las privaciones. Lejos de morir en la miseria, “con una camisa prestada” como se asegura, Bolívar fallece siendo “un hombre básicamente rico, con problemas de liquidez”, y que “La familia cercana del Libertador continuó disfrutando de una holgada posición económica después de su muerte”.

 

“Canalla más cobarde, brutal y miserable. Bolívar es el verdadero Soulouque”. Las opiniones de Carlos Marx sobre el personaje histórico determinaron décadas de alejamiento marxista del bolivarianismo, hasta que Hugo Chávez los amalgamó. Ahora todos los izquierdistas autoritarios sufren de delirios sobre el Chimborazo.

 

Bolívar seguirá siendo “el Libertador”, con todas sus luces. Lo que hay que revisar son los mitos creados a partir de proyecciones erróneas, que nos condenan a repetirnos incesantemente como comedia. @fanzinero (Publicado en Tal Cual)

Amnesia Colectiva

Rafael Uzcátegui

A comienzos del 2017, junto con personas que conocieron en su momento a Angel Cappelletti, comenzamos un sitio web para colocar en internet un repositorio de su vasta obra, tanto de investigación histórica y pedagogía filosófica como de divulgación del ideario anarquista. Precisamente las dos pasiones que hicieron conocido a este argentino durante su estancia en Venezuela, entre las décadas de 1970 y 1990, que incluyeron clases en la Universidad de los Andes y la Universidad Central de Venezuela. Para nuestra sorpresa, la mayoría de los textos que poseíamos tras la investigación hemerográfica, era publicados en línea por primera vez. Aquello nos reiteró la ingente cantidad de información que podría desaparecer perdida en los baúles del mundo analógico. No pensemos en las obras más reconocidas, Doña Bárbara de Rómulo Gallegos por ejemplo, sino en la cantidad de creaciones escritas, sonoras y audiovisuales que cimentaron nuestro patrimonio colectivo y que hoy se encuentran inaccesibles y desaparecidas.

Esta preocupación no tiene solo una vena cultural, sino también es pertinente desde un punto de vista político. De manera improvisada y poco rigurosa, pero con muchos recursos, el bolivarianismo ha intentado re-escribir de la historia del país, como parte de su proyecto de dominación. Como ha coincidido con los años de su masificación, la gran mayoría de su discurso se encuentra disponible en internet. Caso contrario de todos los materiales producidos antes de su arribo al poder, que pudieran desmentir y conjurar su mitomanía.

En otras partes de América Latina, menos afectados por los modos de la renta petrolera, la memoria de los pueblos ha ido, progresivamente, digitalizándose para garantizar su preservación. En Venezuela tenemos todo por hacer. Y como ha ocurrido en esos países, depende menos de las instituciones que de un entramado de personas que suben sus propios archivos a la red de redes, para que sean de dominio público.

La primera resistencia contra el autoritarismo es la cultural. Sólo reflexionando, con honestidad, sobre el país que fuimos podemos construir un porvenir luminoso. Pero para eso tenemos que contar con todos los elementos para hacer un juicio sincero, ampliando nuestras mejores tradiciones y sacando las lecciones de nuestro pasado. El chavismo no pudo construir nada realmente nuevo, por ello exigía dinamitar todo lo que estuviera por encima de él para poder tener la capacidad de “socializar” su mediocridad. Internet nos ofrece un espacio privilegiado para democratizar y compartir información, que conjure la amnesia colectiva inoculada por una dictadura adaptada a los nuevos tiempos. @fanzinero  (Publicado en Tal Cual)

 

La crisis del pensamiento crítico

Rafael Uzcátegui

A medida que se conoce la obra del madurismo, el chavismo burocrático realmente existente, se amplían los silencios y las críticas de quienes anteriormente eran sus activos defensores. Y no estamos hablando de quienes pasaron por Miraflores a exigir su pedazo de bonanza petrolera “revolucionaria”, como hubo y quedan tantos, sino esos intelectuales que, deslumbrados por la pirotecnia verbal bolivariana, confundieron deseos con realidad y argumentaron que bajo la sombra de Maisanta resurgían los proyectos emancipatorios a nivel global.

Ya hablamos de la rectificación de Noam Chomsky, quien pasó de protagonizar avisos publicitarios del Ministerio de Comunicación venezolano a declarar que “El modelo de Chávez ha sido destructivo”. La lista, cuyos nombres nos reservamos por razones de espacio, hoy incluye al periodista uruguayo Raúl Zibechi, que hasta febrero del 2014 firmaba comunicados galácticos denunciando la ofensiva imperialista sobre nuestro país.

En una conversación publicada en la revista española Libre Pensamiento, Zibechi indica: “Los gobiernos de izquierda no tocaron ni la estructura de la propiedad ni el modelo de acumulación que siguió centrado en la producción de materias primas con lo que la matriz productiva se reprimarizó, perdiendo peso la industria en todos los casos. (…) -no se pudo- salir de un modelo que funcionó mientras hubo altos precios de los productos de exportación y ahora que esos precios cayeron en picado, la crisis se instaló”.  Más adelante, el uruguayo apunta: “Los que reciben las subvenciones son “beneficiarios”, pero no ciudadanos con derechos (…) La cooptación de movimientos enteros, por la combinación de las subvenciones y la designación de dirigentes y cuadros en las instituciones estatales. De ese modo, los movimientos perdieron su capacidad de acción y de crítica”. Ante la pregunta sobre el papel de la izquierda, expresa: “además de no hacer cambios de fondo, estructurales, se corrompieron. Este es un punto de no retorno. ¿Cómo se recupera la credibilidad después que te corrompiste?”. En una frase que calza perfectamente a Venezuela afirma: “-Se- subordinó a muchos intelectuales que habían jugado un papel importante en la década de 1990. Ahora el campo del pensamiento está mucho más confundido que antes, con análisis muy mentirosos que acomodan la realidad a los intereses que los escribas defienden. Hay todo un discurso que consiste en culpar de todo lo malo a la derecha y al imperio”. Hasta el 2014 Zibechi era publicado generosamente por todos los medios estatales. Hoy sus palabras sólo las podrá leer en Tal Cual. @fanzinero (Publicado en Tal Cual)

Agatha Christie en Caracas (Sobre el caso Juan Montoya)

Juan Montoya en primer plano. Camisa azul manga larga: Hermes Barrera

Rafael Uzcátegui

El 12 de febrero de 2014 la primera víctima fatal de las protestas que escenificaron en Caracas fue Juan Montoya, un conocido militante pro-gobierno. A pesar de lo confuso del hecho, ese día los voceros bolivarianos, dentro y fuera del país aseguraron que el asesinato había sido planificado por los propios manifestantes y demostraba la intención de repetir lo que denominaban “el guion del 11 de abril de 2002”. Un día después paredes del centro y oeste de Caracas mostraban el grafiti “Justicia para Juancho”. El 14 de febrero miembros del llamado “Secretariado Revolucionario de Venezuela” (SCR) realizaron una concentración frente a la sede del Ministerio Público exigiendo justicia y acusando a los partidos opositores como responsables. Sin embargo, a partir de allí se comienza a hablar del caso en voz baja, dentro del universo del llamado “chavismo radical”, tanto así que un mes después, el 12 de marzo, no se realiza ningún acto público por el “camarada asesinado por el fascismo”. Algo olía mal en Dinamarca.

Como en Venezuela persiste una impunidad estructural y, a pesar de lo sensible del tema los asesinatos del 2014 (para no hablar de otros casos emblemáticos) no tienen una sentencia firme contra sus responsables, tendremos que pedir apoyo de los detectives internacionales para resolver los casos.

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