Venezuela: Un país en una vida

Rafael Uzcátegui
Especial La Silla Vacía

Pocas personas sintetizan en su propia vida la historia del país que los vio nacer. Víctor Martínez, quien acaba de perder su duelo con el cáncer en la ciudad de Barquisimeto, resumió en primera persona la historia contemporánea venezolana: La de un pueblo que se enamoró de la promesa bolivariana, para luego decepcionarse hasta la tragedia. Un 26 de noviembre Víctor, un fortachón de casi dos metros, diría entre lágrimas: “La revolución que ayudé a llegar al poder fue la que me mató a mi hijo”. Luego de estar hospitalizado durante 7 días, con las carencias propias de una emergencia humanitaria compleja, el “guaro pelao” alzó vuelo sin conocer la justicia en el asesinato, de cuya autoría intelectual siempre señaló a sus antiguos compañeros de partido.

A diferencia de Colombia, la violencia en Venezuela no es política sino social. El sicariato por diferencias ideológicas es rarísimo, pero paradójicamente las cifras de homicidios por otras razones, según el Observatorio Venezolano de Violencia, sumaron 16.506 los muertos ocurridos en el país en 2019. Por eso cuando recibimos la llamada, a finales de noviembre del año 2009, para informarnos que un defensor de derechos humanos había sido asesinado por encargo, todas las alarmas se encendieron. Se trataba de Mijaíl Martínez, un joven documentalista de 24 años vinculado al Comité de Víctimas Contra la Impunidad del estado Lara (Covicil), un nucleamiento de familiares de abuso policial que venían señalando la responsabilidad de las máximas autoridades regionales en lo que se había convertido en una banda de uniformados que, con la tolerancia del poder, secuestraban, extorsionaban y asesinaban. La sensibilidad de Mijaíl venía de familia, pues era hijo de Víctor Martínez, un carismático luchador social de la entidad, fundador de decenas de organizaciones populares, en cuya lista se encuentra también el propio chavismo, hombre de medios y antiguo diputado a la Asamblea Legislativa del estado Lara. El secreto a voces, en una región caracterizada por su musicalidad oral, era que al hijo lo habían matado para callar al padre, cuyo verbo encendido le había granjeado el apodo de “Dinamita Martínez”. Por eso interesarse en el caso de Mijaíl era, necesariamente, conocer las luchas en las que estaba involucrado Víctor.

En una metáfora del acelerado paso de la Venezuela rural a la urbana, de la haciendo de café al campo petrolero, Víctor Martínez había nacido en una familia humilde de Guanarito, estado Portuguesa, a quien el deseo de probar algo de modernidad los conminó a desplazarse hasta Barquisimeto, donde como muchos otros, ocuparon un terreno baldío para plantar sus láminas de zinc en el suelo para esperar que los frutos fueran tejas rojas y ladrillos. Aquella vivencia de escasez estimuló en Víctor la solidaridad hacia los vulnerables, en una búsqueda personal que lo cruzó con todas las iniciativas redentoras que encontró en sus primeros pasos, desde la Juventud Obrera Católica, pasando por el Partido de la Revolución Venezolana (PRV) de Douglas Bravo y, finalmente, en el chavismo. Cuando nadie apostaba un bolívar partido por la mitad por alguien llamado Hugo Chávez, Víctor Martínez empeñó su propia casa para financiar la insurrección cívico-militar que lo sacaría de la cárcel, a finales de 1992, navidades que pasaría Víctor en prisión. En esa misma vivienda Hugo Chávez, durante las austeras giras de fundación del Movimiento V República, dormiría en 7 oportunidades. Y al frente de esa casa asesinarían a Mijaíl Martínez.

Cuando Hugo Chávez gana las elecciones presidenciales a finales de 1998, Víctor confiaba que todo por lo que habían luchado se transformaría en realidad, ese paraíso en la tierra donde las personas tendrían la misma oportunidad para ser iguales. Primero por el MVR y luego por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) fue electo diputado a la Asamblea Legislativa del estado Lara, entre los años 2000 a 2008. Pero para quien era un hombre de una sola palabra, la distancia entre el discurso y los hechos rápidamente comenzó a pesarle. Víctor comenzó a descubrir que sus camaradas del partido estaban usando el poder para enriquecerse, desviaciones que pensaba podían corregirse desde dentro. Por eso formó parte de varias Comisiones de Investigación dentro del Consejo Legislativo del estado Lara (CLEL) para documentar y denunciar la corrupción. Los informes hablaban de desviaciones de los alimentos a precios controlados que se ofrecían en la red Mercal de la ciudad, pero también de la creación de organismos de seguridad paralelos y privados dentro de la propia gobernación. Las evidencias no lograban consecuencias en la entidad. Víctor pensó, como lo hacía casi todo el mundo, que Hugo Chávez no lo sabía. Y después que le informó, personalmente, los nombres y apellidos de los involucrados logró una reacción: Que lo inhabilitaran políticamente, para no permitirle que ejerciera otros cargos de elección popular, y lo expulsaran del partido. Víctor pasó a acompañar a las víctimas de los abusos de los grupos de “policía privada” amparados por la gobernación. En uno de sus programas en la televisión regional Víctor los entrevista y, al aire, les recomienda que se organicen como un “Comité de Víctimas”. Así nació el Covicil. Víctor, una suerte de “padrino” de las víctimas de abuso de poder, paradójicamente pronto se convertiría en una.

Con el guayabo de los desenamorados, Víctor denunciaba con pelos y señales la responsabilidad del gobernador del estado Lara y el Comandante de la Policía en los desmanes que ocurrían en la capital crepuscular. El 26 de noviembre de 2009 tres personas asesinaron a Mijaíl, sin robarle nada y dejando intacta la camioneta que, frente a su residencia, tenía las llaves dentro del encendedor. El Chávez locuaz que todos recordamos, no dijo nada sobre el asesinato del adolescente que junto a su padre lo había visitado varias veces durante su prisión en Yare. Sus antiguos camaradas dejaron de contestar sus llamadas telefónicas.

Víctor, al igual que otros familiares de víctimas, se enfrentaba solo al laberinto de la impunidad. “Dinamita Martínez” era reconocido como un hombre honesto. Durante sus años de diputado también encabezó la Comisión Legislativa que promovió la ley para proteger el Ágave y sus productos derivados, lo que abrió las puertas para la despenalización de la producción artesanal de Cocuy, un licor destilado popular en los estados Lara y Falcón. Por estas y otras acciones era apreciado por la gente, lo que le permitió tejer su propia red de contactos para asumir personalmente la investigación sobre los autores materiales del asesinato. Y fue gracias a la “inteligencia social”, como él la llamaba, y a su propia osadía que señaló el paradero de dos de los sicarios a la policía regional durante los días de Henry Falcón, un gobernador que también se había alejado del chavismo.

Hay quien piensa que el dolor por el asesinato de Mijaíl fue lo que generó las condiciones para la aparición del cáncer en su padre. Y a diferencia de Hugo Chávez, que pudo escoger el país y los médicos para tratarse, Víctor comenzó la penitencia de todos los pacientes oncológicos venezolanos por el sistema sanitario público, en hospitales sin medicinas ni insumos, donde buena parte de sus médicos especializados de han ido del país como migrantes forzados. Dejó de ser el corpulento que era y, como muchos de sus paisanos, el físico de Víctor había disminuido, pero su espíritu continuaba intacto: Era parte de los animadores de la Red de Derechos Humanos del estado Lara, protagonizando protestas de pacientes oncológicos por su derecho a la salud.

La muerte de Víctor recuerda dolorosamente, a todos a quienes lo conocimos, aquella frase de Albert Camus: “A decir verdad, todavía no hemos salido de la humillación. Pero el mundo gira, la historia cambia y un tiempo se acerca, de ello estoy seguro, en que ya no estaremos solos”. Por ahora nos acompaña el recuerdo de la vitalidad de una persona que, a pesar de todos los desencantos, nunca dejó que le arrebataran la alegría de estar junto con otros para hacer más grande la esperanza por un mejor mañana. Un sentimiento que, somos testigos, a pesar de todo albergan hoy muchos venezolanos. Que la tierra te sea leve guaro pelao.

La propuesta libre de los fanzines

Rafael Uzcátegui

La popularización de la fotocopiadora Xerox, inventada en 1938 pero masificada apenas en los años 60´s, permitió la aparición de un nuevo tipo de editores, aquellos que sin las presiones de los grandes tirajes de las imprentas offset o rotativas, podían duplicar sus boletines o revistas, literalmente, según la demanda, caminando un paso más en la democratización de la comunicación. Un hito ocurrió en julio de 1976 cuando un joven londinense llamado Mark Perry, influido por la contracultura punk en su apogeo, decide crear y fotocopiar una publicación que divulgue los músicos y actitud presentes detrás de los imperdibles y los pelos de colores. Sin las tensiones de la venta de publicidad o pagar los costos de altas impresiones, aquella revista sudaba irreverencia desde su aparición, tomando el nombre de “Sniffin glue” (Oliendo pega) por una canción de los Ramones. Del primer número de Sniffin Glue se fotocopiaron 50 copias. 14 ediciones después se vendieron 15.000. Aquel tipo de publicación se denominó “fanzine”, diminutivo de “fanatic magazine” y germinaron como hongos, desde la escena punk hasta el resto de las contraculturas y movimientos sociales.

Un fanzine, entonces, es una publicación de aparición irregular y libertad creativa, usualmente fotocopiada, destinada a comunidades de intereses específicos que no se identifican con otras revistas más tradicionales. Entre nosotros, quizás, los primeros fanzines fueron realizados por el movimiento juvenil “Poder Joven”, influenciado por los aires internacionales del mayo francés y locales de la renovación universitaria ucevista, muchachada cercana al partido Movimiento al Socialismo (MAS). Años después, la aparición de punks criollos también trajo la edición de fanzines, alrededor de las bandas Sentimiento Muerto y Desorden Público. A comienzos de los 90´s en Caracas se editaban “Anacreonte en horas muertas”, “Karacas resiste y Ataka” y “Correo A”, entre otros, pero entre los años 92 al 94 fue Barquisimeto la capital nacional de las llamadas “publicaciones alternativas”, con series con títulos como “El Caleidoskopio”, “El Provo”, “Caput Juves” o “Que hay de nuevo viejo”. Otras que circularon de mano en mano fueron “El Ghetto” y “Tierra bajo tierra”.

La masificación de internet hizo que los fanzines en papel perdieran fuerza al migrarse, bajo el formato blog, al mundo digital. Lo que tanto defendieron los editores de fanzines, que cualquiera pudiera expresarse por medios de bajo costo, era accesible a cualquiera que hiciera un click. Redes sociales son otro paso en la posibilidad de que la gente común pueda compartir contenidos e intercomunicarse libremente. Sin embargo, hay quienes siguen siendo apasionados de los formatos físicos, oler la tinta sobre el papel.  Si usted es uno de esos, está cordialmente invitado a la 1era Feria de Publicaciones Independientes “Un zine fin de semana”, a realizarse este domingo 14 de diciembre, de 3 a 7 de la tarde, en la sede del Banco del Libro de Caracas. La entrada es libre. (Publicado en 2001)

Caso Mijaíl en el Comité contra la Tortura

Mijail MartínezColumna de Provea en Correo del Caroní, redactada por Rafael Uzcátegui

Como se recordará, recientemente después de una mora de más de 10 años Venezuela compareció ante el Comité contra la Tortura de Naciones Unidas en audiencia realizada en Ginebra. El Comité, informado sobre la situación de los últimos años en el país, realizó una serie de preguntas muy específicas ante los representantes del Estado, entre los que se encontraban José Vicente Rangel Avalos y Luis Damiani, que fueron insuficientemente respondidas sugiriendo la falta de voluntad política del Ejecutivo para erradicar este delito.

En su lista de preguntas, en el informe previó que el Comité entregó al Estado venezolano para que fueran respondidas en dicha audiencia, los comisionados entre otros asuntos solicitaron información sobre las investigaciones por la muerte del defensor de derechos humanos Mijaíl Martínez. Citamos literalmente la interrogante: “Sírvanse –los representantes del Estado venezolano- proporcionar información sobre: (…) La muerte del defensor Mijaíl Martínez, el 26 de noviembre de 2009 en Barquisimeto, Estado de Lara, y las agresiones y amenazas recibidas por su padre, Víctor Martínez, en junio de 2010 y en enero de 2012, presuntamente por distribuir panfletos acerca de su muerte”. Ni en los documentos proporcionados previamente por el gobierno venezolano, ni en las respuestas de sus representantes hubo una respuesta a esta interrogante. Cuando se recordará otro año de impunidad en este caso, es importante mantener viva la memoria de los hechos.

Como relató Cofavic al propio Comité contra la Tortura “el 26 de noviembre de 2009 fue asesinado, presuntamente por sicarios en el estacionamiento de su residencia  en la ciudad de Barquisimeto en el estado Lara, el joven defensor de derechos humanos Mijaíl Martínez,   quien trabajaba con el Comité de Víctimas Contra la Impunidad. Antes de su asesinato estaba  realizando un importante documental sobre los casos de ejecuciones extrajudiciales en el estado Lara, denunciados por el Comité de Víctimas Contra la Impunidad, organización a la que apoyó como defensor de derechos humanos desde su fundación.

Por su parte, el Sr. Víctor Martínez, padre de Mijaíl, es un reconocido luchador social del estado Lara, desde muy joven fue miembro de la Juventud Obrera Cristiana (JOC), destacándose como activista social y del Movimiento Obrero de Base en el Estado Lara. Luego fue electo diputado del Consejo Legislativo del estado Lara instancia desde donde inició una campaña de alta visibilidad en la opinión pública regional sobre varios casos de ejecuciones extrajudiciales ocurridas en el estado Lara y la impunidad con la que actuaban los grupos narcotraficantes en la zona”.

El caso de Mijaíl Martínez alcanzó repercusión mediática debido a su condición de activista de derechos humanos, pero ejemplifica la impunidad que rodea a decenas de casos similares en toda la geografía venezolana. Además de las irregularidades en la investigación –que han motivado a que la familia tenga que realizar pesquisas por su cuenta-, la omisión de la Defensoría del Pueblo, la dilación de los juicios y retardo procesal a los presuntos responsables, el caso alcanza otra connotación debido a la hipótesis de crimen por motivaciones políticas, como ha venido denunciando insistentemente los Martínez. La triste paradoja que es Víctor, quien estimuló y acompañó la conformación de comités de víctimas de abuso policial e impunidad en la región, luego se convertiría el mismo en un afectado por la violencia.  Uno de los señalados como autor intelectual del hecho por los allegados de Mijaíl ha sido el ex gobernador del estado Lara Luis Reyes Reyes, un señalamiento grave que debería ser investigado y aclarado por las autoridades.

En una trayectoria que han realizado otras personas en su misma situación, Víctor Martínez se ha sobrepuesto a su dolor para insistir en la lucha contra la impunidad. Recientemente ha creado la Fundación Mijaíl Martínez para mantener viva la memoria de su hijo, y entre las primeras actividades se encuentra la realización de un festival de poesía, actividad cultivada por el adolescente. Además, alimentan una bitácora digital en http://justiciaparamijailmartinez.blogspot.com/, con el que utilizan las redes sociales como herramienta de lucha por los derechos humanos.

Esta iniciativa se enmarca en el contexto de tradición asociativa que existe en el estado Lara, que ha generado respuestas grupales de diferente tipo, como grupos cooperativos y diferentes emprendimientos de economía social, culturales y de políticas de base. Quien visite la ciudad y transite por la zona oeste de la urbe, podrá contemplar los diferentes murales sobre reivindicaciones populares, varios de ellos sobre el caso Mijaíl Martínez.

En opinión de Provea la impunidad, junto con la situación de pobreza que afecta a sectores importantes de la población, son las situaciones más graves en materia de derechos humanos. Las irregularidades presentes en el sistema de administración de justicia –que incluye la dantesca situación de los recintos penitenciarios- afectan, particularmente, a los grupos más vulnerables. Y los problemas, como se demostró en la audiencia del Comité contra la Tortura, empiezan a ser conocidos por la audiencia internacional.

Coherencia y derechos humanos

Columna de Provea en Correo del Caroní redactada por Rafael Uzcátegui

Recientemente se han aprobado dos marcos jurídicos que formalmente aumentan las garantías para el respeto de los derechos humanos en Venezuela. Se trata, en primer lugar, de la “Ley especial para prevenir y sancionar la tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes”. En segundo término de la “Ley de Control de Armas, Municiones y Desarme”. Como Provea ha reconocido en los últimos años, el Ejecutivo Nacional ha venido promoviendo una serie de normativas progresivas en materia de derechos humanos, las cuales sintonizan con los estándares internacionales en la materia. La propia Constitución de 1999, ampliamente garantista en materia de derechos sociales, contó con la activa participación de miembros de las organizaciones de derechos humanos, en calidad de asambleístas, quienes aportaron toda la experticia acumulada en la materia. Sin embargo, como también hemos apuntado, el reto ha sido convertir estas normativas en realidad. Y esta situación no escapa a los dos articulados recientes.

Si bien hay que esperar el texto definitivo de la llamada Ley contra la Tortura a ser publicada en la Gaceta Oficial, la propuesta pública tipificaba correctamente lo que significaba “tortura”, “trato cruel” y “trato inhumano y degradante”. La propuesta apuntaba que tortura era “Actos por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia”. Por su parte define que “trato cruel” es: “Actos bajo los cuales se agreda o maltrate intencionalmente a una persona, sometida o no a privación de libertad, con la finalidad de castigar o quebrantar la resistencia física o moral de ésta, generando sufrimiento o daño físico”. Por último establece que “trato inhumano o degradante” es “actos bajo los cuales se agreda psicológicamente a otra persona, sometida o no a privación de libertad, ocasionándole temor, angustia, humillación; realice un grave ataque contra su dignidad, con la finalidad de castigar o quebrantar su voluntad o resistencia moral”. Para los delitos de tortura se tipificaba penas de 13 a 23 años, para el delito de trato cruel 13 a 23 años. Los funcionarios que encubran estas situaciones pueden ser penalizados con penas de 8 a 12 años de prisión. Los falsos informes médicos, que intenten negar la realización de torturas o tratos crueles, penas de 4 a 6 años de prisión. La debida y correcta aplicación de esta legislación parece poner límites a la actuación irregular de los cuerpos de seguridad en materia de derecho a la integridad personal.

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La insondable levedad de la solidaridad

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El señor de la derecha es Gonzalo Pino. El del medio, su hijo Ricardo. El de la izquierda es reportero gráfico y se llama Hector Azuaje. Los tres son de Barquisimeto. Protagonizan una de esas historias mínimas que merecen ser contadas antes de pasar al olvido. Y desde hace días buscaba el tiempo para escribirla en este blog. Ahora, lo haré.

Una comisión del Foro por la Vida, la coalición de organizaciones de derechos humanos de Venezuela, visitó Barquisimeto para corroborar las denuncias sobre agresiones a manifestantes por parte de la Guardia Nacional Bolivariana y de tratos inhumanos, crueles y degradantes a quienes resultaron detenidos por esos días. Durante dos días pudimos conversar con diferentes personas, escuchando lo que tenían que decir sobre lo que pasó en la ciudad los días 15 y 16 de abril. El sentimiento que más se repitió ante nuestros oídos fue de indignación.

Al final de una de estas tardes barquisimetanas de crepúsculos un grupo de los afectados nos esperaba para darnos su testimonio. Adolescentes, personas mayores, periodistas, parte del grupo de 74 manifestantes detenidos, 40 manifestantes heridos y 11 comunicadores sociales heridos durante aquellos dos días, que algunos aseguran que fue la represión más descarnizada atestiguada por la ciudad en mucho tiempo.

Hector Azuaje, el reportero gráfico de la Prensa de Lara, se incorporó tarde a la reunión. Estuvimos acompañándolo un rato en la sede del Ministerio Público, a donde había llevado la denuncia sobre los disparos de perdigones que le habían realizado a su cámara fotográfica mientras cubría las protestas, quedando inservible. Como daño colateral, recibió varios impactos en su cuerpo. Nosotros nos adelantamos, pasándole un mensaje para que se acercara apenas se desocupara. Al llegar a la mesa donde entrevistábamos al joven cuyo rostro fue desfigurado por la Guardia Nacional, Ehisler Vásquez, se acercó al lugar donde se encontraba sentado Gonzalo:

– ¡Maestro! ¿Cómo se encuentra?
– ¿Quién eres tú?
– Yo soy quien lo recogió del piso cuando le dispararon en el pecho, ¿se acuerda?
– ¡Muchacho, no sabes cuanto te he buscado para darte las gracias!

La escena fue interrumpida por un sonoro abrazo. Los demás eramos espectadores de esos pequeños momentos en que los seres humanos nos ganamos a pulso el adjetivo. Gonzalo había recibido un disparo  a quemarropa desde metro y medio de distancia, después que los guardias habían disparado contra su hijo, que se encontraba a su lado. Gonzalo estaba angustiado no tanto por los balines de plomo de perdigones que tenía incrustados en el pecho (y que, como se ve en la foto, aún le supuran las heridas), sino por los gases lacrimógenos que comenzaban a expandirse a su alrededor y que especialmente afectan a quienes tienen un infarto a cuestas, como él. Al caer, el reportero gráfico se involucra en una escena en donde se supone sólo debería ser vouyerista a sueldo, recoge al sexagenario del piso y lo lleva a rastras fuera de peligro, donde otras manos igual de anónimas y solidarias ofrecen un auto para llevarlo a un hospital cercano.

Gente que se expone a sí misma para ayudar a quienes se encuentran en peligro e indefensas en un momento determinado. Gente que sin conocer al prójimo, hace suyas sus dolencias para ofrecer una mano tendida en apoyo. Gente que me hace recordar que, a pesar de todo lo malo, hay destellos de luz en los hombres y mujeres sencillos.

Ya conté la historia. Me alegro por ello.

Manifestación y terrorismo de Estado

Yendrick-SánchezColumna de Provea en Correo del Caroní redactada por Rafael Uzcátegui

A partir de las elecciones del 14 de abril, las organizaciones de la coalición Foro por la Vida hemos estado activadas a raíz de las diferentes denuncias sobre situaciones de violencia y vulneraciones a los derechos humanos ocurridas en el país. Una comisión conformada por Cofavic, el Centro para la Paz y los DDHH de la UCV y Provea visitamos la ciudad de Barquisimeto para escuchar los testimonios de lo que parecen las más graves violaciones al derecho a la manifestación pacífica, derecho a la libertad personal y derecho a la integridad ocurridas en el marco de la crisis política desencadenada por los resultados electorales.

Alrededor de 80 personas fueron privadas de su libertad en la ciudad crepuscular por haber participado, o haber estado cerca, de la manifestación en los alrededores del Consejo Nacional Electoral (CNE) durante los días 15 y 16 de abril. Aunque los testigos afirman que la cantidad fue mucho mayor, se calcula que una cuarentena de personas fueron heridas por funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana. De la información procesada hasta los momentos, dos parecen ser las “novedades” del tipo de represión realizada en la capital larense. Por un lado manifestantes heridos como consecuencia de disparos de perdigones “a quemarropa”. Varios afectados nos relataron cómo fueron impactados de estos cartuchos de plástico, en cuyo interior se encuentran pequeñas bolas de plomo, apenas a dos metros de distancia. Pudimos observar las heridas de una de las víctimas, cuyo impacto fue de una distancia tan corta que el perdigón se alojó completo en su ingle, generándole una dolorosa herida de 8 centímetros de diámetro. Todas las evidencias sugieren que los funcionarios militares utilizaron los perdigones como si de armas tradicionales de fuego se tratara, con el objetivo expreso de causar el mayor daño a los manifestantes, como fue el caso de Ehisler Vasquez, de 20 años, a quien los perdigones le desfiguraron la mitad del rostro.

La segunda tendencia, y de gran preocupación, fue que tras como fue anunciado por la Fiscal General Luisa Ortega Díaz el 16 de abril, los manifestantes encarcelados están siendo juzgados por delitos tipificados en la llamada Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y el financiamiento al terrorismo. Como se recordará la plenaria de la Asamblea Nacional aprobó dicha normativa jurídica que consta de 89 artículos, que busca, según las notas de prensa institucionales, “prevenir, investigar, perseguir, tipificar y sancionar” los delitos del crimen organizado y el financiamiento a actos terroristas, como lo indica su artículo 1, y de esta manera reforzar la política de seguridad del Estado venezolano.

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Carta a un candidato

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Columna de Provea en el Correo del Caroní redactada por Rafael Uzcátegui

Recientemente el Comité de Víctimas contra la Impunidad del estado Lara (Covicil), una organización popular que desde el año 2004 denuncia el abuso policial y militar, así como las omisiones del sistema de administración de justicia en la capital crepuscular, ha difundido una carta abierta al candidato a la gobernación Luis Reyes Reyes. Generalmente, las organizaciones de derechos humanos no tienen nada que opinar, a favor o en contra, de las candidaturas a cargo de elección popular, partidización que excede su propio mandado. Salvo, como parece ser este caso, que la candidatura esté representada por una persona vinculada a violaciones a los derechos humanos.

Como ha sido suficientemente documentado en el libro “Poder e impunidad”, en donde el Covicil sistematiza su experiencia y sus casos más emblemáticos, el antiguo gobernador del estado Lara durante el período 2000-2008 habría sido cómplice de la actuación de grupos parapoliciales en la región. Como demuestra la investigación y denuncia realizada por esta organización, durante esos años ocurrieron 8 masacres con un saldo de 39 víctimas, realizadas por un comando que según todos los testimonios pertenecía, o tenía vinculaciones por lo menos, con la policía del estado Lara.

La carta pública es una respuesta a las declaraciones de Reyes realizadas la noche del sábado 1º de diciembre en la edición nocturna del noticiero regional Telecentro: “Como producto de su política de enfrentar a fondo  a la delincuencia bajo su mandato, era posible que se hubiesen cometidos excesos policiales –sin embargo- no es el  gobernador el encargado de investigar estas denuncias porque eso corresponde a los organismos jurisdiccionales”. El Covicil, quien ha apoyado a casi 400 casos, rechaza en primer término que los patrones de violaciones al derecho a la vida que ocurrieron durante esos años hayan sido consecuencia de “excesos”. En segundo lugar, refutan la sugerencia de la disminución de la inseguridad ciudadana aludida por Reyes: “En el año 2000 a raíz de su llegada a la gobernación del estado  prometió  a los larenses convertir a la región en la más segura del país. Pero en 1999 la Tasa de Homicidios en el estado alcazaba el 11,4/100.000, ocho años después, cuando Ud. abandonó la gobernación, ese indicador había subido al 41,9/100.000, uno de los más altos de todo el país. De 173 homicidios que se cometieron en 1999 se llegaron a 725 en el 2008”.
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Caput Juves, un periódico alternativo del Barquisimeto de ayer

A comienzos de los 90´s un grupo de adolescentes en Barquisimeto buscaban hacerse un lugar en el mundo. Y para ello se les ocurrió la idea de hacer publicaciones, algunas en imprenta, otras fotocopiadas. Aquellos inquietos, con el tiempo, se ayudaron mutuamente en una suerte de sindicato: El Grupo de Editores Alternativos, cuya vida fue corta pero intensa.

Uno podría contar muchas cosas partiendo de cualquiera de aquellas menudos periódicos, que hicieron de Barquisimeto la meca de la contracultura venezolana durante un puñado de meses. Pongamos el caso de Caput Juves, un periódico de 8 páginas que como el resto, se escribía por la vocación de sus promotores, en tiempos en que internet parecía un cuento de Julio Verne. El Caput Juves tenía la diagramación más formal del conjunto, y esto tenía que ver porque aquellos números (si no me falla la memoria aparecieron 3 ediciones) se armaban en la sede de un periódico judicial guaro, el diario de tribunales, donde creo trabajaba Nancy, la abogada de aquel espontáneo equipo de redacción. Sin duda Mariaemilia era el corazón del proyecto, una chica recién llegada a la ciudad de Caracas, y que traía consigo el aura de haber familiarizado con los referentes de la época: los Sentimiento Muerto, los Desorden, los Seguridad… Mariaemilia, como muchas de las chicas de la movida de la época, tenía a Cayayo como su referente generacional, por lo que también tenía inclinaciones por el krishna, los poetas malditos y los ensayos escritos rebuscada y existencialmente. José Rafael era la tercera pata del trío, un pana alto y de piel morena, habitual de los conciertos de la ciudad crepuscular de aquellos años.

Si quieren darse una paseada en la máquina del tiempo y ver en lo que andaban los chamos hace dos décadas,  el pdf de su segundo número, octubre de 1991 (sí, hace 20 años atrás) lo he colgado en una cuenta de Issuu ACA 

Programa especial Grado 33 caso Mijaíl Martínez

Hace dos años acompañé a Víctor -padre de Mijaíl- al programa “En la mañana” de William Echeverría, pues como periodista siempre nos había brindado su apoyo en la denuncia de casos de violación a los derechos humanos. Era la primera vez que llevábamos el caso a Globovisión, una televisora que debido a su sesgo usamos sólo en caso de necesidad, para no “politizar” innecesariamente las denuncias. William nos trató, como siempre, muy bien, y el programa, dado el duro y dolido testimonio del padre, fue particularmente tenso y emotivo. Al mediodía Víctor asistió a la Asamblea Nacional, instancia a la que había acudido en reiteradas ocasiones a intentar que lo escucharan, sin suerte. Sin embargo, ese día las puertas estuvieron abiertas. Algunos de sus ex compañero/as de partido (PSUV), ahora le prometían que tomarían cartas en el asunto, y entre otras promesas, le afirmaron que una Comisión redactaría un informe sobre el caso. Sólo le pidieron una cosa aquella vez: “No vuelvas a Globovisión”.

Víctor y su familia esperaron las gestiones, y después de 6 meses de nuevo silencio, comienza a peregrinar por todos los programas de Globovisión. Grado 33 quizás sea uno de los pocos que faltan. La dureza de sus palabras no puede desvincularse del hecho que muchos de los que hoy miran a otro lado, fueron sus amigos y camaradas, en los momentos en que no estaban en el poder. Por cierto, la familia Martínez sigue esperando invitaciones y respuestas de los canales estatales y “alternativos” para hacer lo mismo que ha hecho con Globovisión.

Comparto el programa integro con Víctor en Grado 33


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Barquisimeto: Perseverancia logra sentencia contra violaciones al derecho a la vida en el barrio San Juan

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El pasado 17 de febrero, tras una década de tenaz andadura por la justicia, el Tribunal 16 de Juicio del área metropolitana de Caracas sentenció a 10 años y 7 meses de prisión a cinco funcionarios de la Guardia Nacional (GN) y de la antigua Policía Técnica Judicial (PTJ) por el asesinato de dos menores de edad, hecho ocurrido en el año 2001 en Barquisimeto.

En un caso que conmocionó a los habitantes de la ciudad crepuscular, un 5 de junio comisiones de la GN y PTJ realizaron un operativo conjunto en las inmediaciones del Mercado San Juan de la ciudad en busca de los autores del asesinato del cabo segundo (GN) Simón Segundo Camacaro, crimen ocurrido la noche anterior en un bar del centro de la ciudad. Más de 30 funcionarios llegaron a la zona popular y acordonaron la cancha deportiva, en la cual detuvieron a los menores Danner Pastor BARRETO TORRES (17) y Luis Javier JIMENEZ ALVARADO (13), ambos estudiantes del Liceo “Rafael Monasterio”. Según el testimonio de los testigos los funcionarios los llevaron hacia uno de los callejones en donde procedieron a asesinarlos. Un habitante, posteriormente, atestiguó como un GN sembraba un arma de fuego en el lugar. Varias casas fueron allanadas, mientras algunos vecinos eran amenazados por los funcionarios en medio de la noche.

Versión oficial versus versión real

Inmediatamente comienza a circular la versión del enfrentamiento, sincronizada por todas las fuerzas policiales gubernamentales. El comisario Audio Cabrera (PTJ) afirmaba a los medios que las víctimas formaban parte “de una banda peligrosa donde también actúan mujeres con sus concubinos”. Por su parte el coronel Ove Gedde García, jefe del Comando Regional N°4 de la GN, no sólo ratificó la versión, sino que atribuyó a los asesinados el crímen contra Camacaro: “El que tenía 17 años fue quien disparó el arma contra el cabo primero y en el allanamiento encontraron el arma de fuego que usó”. El comisario Rafael Rodríguez Lameda, jefe regional de la PTJ, dijo: “uno de los fallecidos fue reconocido como quien disparó contra el cabo primero”.

Si algo contradecía la versión de las autoridades era la airada indignación de la comunidad. El 6 de junio habitantes, familiares y maestros de los dos adolescentes organizaron una manifestación para rechazar el asesinato de los menores, en donde recorrieron el barrio y quemaron cauchos en la calle. El sentir popular comienza a confirmarse. Un mes después se identificaron a los verdaderos autores del asesinato del GN: Freddy Antonio Herrera (17) y Juan Pablo Silva (15). El 15 de agosto los mismos testigos que bajo amenaza inculparon a Barreto y Jiménez, esta vez señalaban a los reales responsables. En un juicio radicado en Falcón fueron enjuiciados y condenados por homicidio.

Los intrincados caminos de la justicia

A pesar que la exculpación de los dos menores asesinados y su declaración de inocencia parecía evidente, los familiares tienen que enfrentar un engorroso proceso judicial para obtener justicia. El 5 de marzo de 2004 el Juzgado Segundo de Juicio del Circuito Judicial Penal del estado Lara, a cargo de la abogada Minerva Parra Montilla, absuelve a los tres efectivos de la GN y dos de PTJ acusados y les otorga la libertad plena. Los familiares imponen un recurso para refutar la decisión y el escándalo por la liberación repercute en los medios de información regionales. Se acuerda un nuevo juicio, pero radicado en otra ciudad. Transcurre casi una década para que se haga justicia. El sargento técnico de segunda Omar Lucena, el distinguido Ego Enrique Mosquera, el distinguido Jesús González, de la Guardia Nacional; y los detectives Cruz Vásquez y Rafael Bolivar, ahora adscritos al CICP, fueron condenados a 10 años y siete meses de prisión por el homicidio de los adolescentes Danner Pastor y Luis Javier Jiménez. Como recordó el periodista Gerardo Morón de El Informador se trata de uno de los juicios más largos y controversiales desde que existe el Código Orgánico Procesal Penal.

Para los miembros del Comité de Víctimas contra la Impunidad del estado Lara, organización social que ha acompañado a los familiares durante todo el proceso, aún existen cosas que resolver para que se pueda hablar de justicia. En primer lugar que la Corte de Apelaciones, instancia a la que han acudido los funcionarios para intentar revertir la decisión, ratifique la sentencia. En segundo lugar que a los policías y guardias nacionales sean enviados a un centro penitenciario, para que no cumplan su pena recluidos, con prerrogativas y comodidades de todo tipo, en la sede de los organismos a los que pertenecen. Para esto alertan a toda la comunidad y las organizaciones sociales y de derechos humanos para continuar haciendo el seguimiento al caso. (Prensa Provea, 25.03.11)

Fotos cortesía Comité de Víctimas contra la Impunidad del estado Lara (COVICIL)

Memorias de un venezolano en la decadencia (II)

Ivan J. Canela con IRH-4

En esas tierras calientes en donde perennemente discutían el gavilán de Don Pío con el Gavilán de Canela, a pesar de su linaje musical conocido en todo el país, había poco espacio para el rock. Hablamos de Barquisimeto, año 1990. El punk y el dark eran una excentricidad, por lo que la resistencia era puesta con entereza por la cincuentena de metaleros cuyas largas cabelleras y franelas negras soportaban las inclemencias del tiempo. Sin embargo, los metaleros guaros tenían problemas de autoestima. Si para los peliparados larenses los verdaderos punks estaban en el país vasco o en Londres, para los heavys vernáculos los reales rockeros no estaban a miles de kilómetros sino a dos horas de viaje por tierra: Valencia. La capital del estado Carabobo era la Graceland del país, en donde para renovar los votos había que realizar una peregrinación cada cierto tiempo. Efectivamente, Valencia había sido la ciudad que había visto nacer a Arkangel, la banda que había promovido aquella movida llamada “Rock Nacional” y que había logrado editar varios discos, dándole proyección a otras agrupaciones de la ciudad, lo cual generó un efecto centrípeto que alcanzó a toda Venezuela, creando sus propias mitomanías y personajes célebres. Los metaleros guaros intentaban, sin mucho éxito replicar lo que pasaba en el centro del país, pero eran pocas las bandas constantes, menos el apoyo radial y nulos los sitios donde presentarse. De cuando en cuando algún pelilargo de ascendencia inmigrante lograba conseguir, alquilado, algún espacio en los centros sociales de las colonias en la ciudad, organizando unos conciertos larguísimos y tediosos por la cantidad de bandas locales a presentar, que nunca llegaban a feliz término. Sin embargo, la felicidad pasajera no era esquiva, y excepcionalmente se organizaba algún festival con la presencia estelar de las bandas de Valencia y Caracas, porque del exterior era pedir un imposible. Fue así como se realizaron conciertos memorables en el Domo Bolivariano, con la presencia de los primeros Aditus y Témpano, así como Resistencia, Arkangel, Polifusión y Equilibrio Vital, entre otros. Sólo una vez estos conciertos aceptaron la presencia, de contrabando, de una banda punk. Se trató del concierto realizado a comienzos de la década en el Anfiteatro Oscar Martínez con la presencia de la banda hardcore caraqueña Holocausto, anunciado con un flamante afiche en el cual El Obelisco, un gran monolito devenido en símbolo de la ciudad, tocaba una guitarra a la par de sacudir vigorosamente su larga cabellera. Si bien no recuerdo exactamente el nombre de aquel picnic satánico, nunca olvidaré que en el titular se exhibía orgullosamente la palabra “Barquisimetal”. No se si fue la presencia del puñado de punketos lo que molestó al ejército de soldados de la noche, o aquello fue producto de la acostumbrada brutalidad policial en aquellos rituales. Lo cierto fue que el concierto, como de costumbre, finalizó antes de haber presentado a todo su cartel en medio de una batalla campal de pronóstico reservado,  regada generosamente con perdigones y gases lacrimógenos, que salpicaron con escándalo los periódicos regionales del día siguiente.
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Leo y difundo: Comité de Víctimas de Lara alerta sobre posible decisión en el caso Masacre en Loma de León

A lo largo de más de cinco años el Comité de Víctimas Contra la Impunidad ha venido denunciando sistemáticamente la impunidad judicial en general y la violencia policial en particular como expresiones de una política del Estado Venezolano, que ha convertido al estado Lara en la capital del crimen y en el reino de la impunidad para funcionarios de las diferentes policías que, al amparo de jueces y fiscales, cometen todo tipo de crímenes y delitos.

Los sucesos ocurridos en Lara, tales como la toma de la comandancia de la policía de Barquisimeto; el aumento de los secuestros y homicidios, que antes de finalizar el primer trimestre del año están superando las cifras del 2009, tienen en la entidad una determinante en LA ABIERTA COMPLICIDAD DEL PODER JUDICIAL CON LA DELINCUENCIA, EN ESPECIAL CUANDO SE TRATA DE FUNCIONARIOS POLICIALES IMPLICADOS EN HECHOS DELICTIVOS, PRINCIPALMENTE EJECUCIONES DISFRAZADAS DE ENFRENTAMIENTO Y SECUESTROS.

Según las estadísticas oficiales difundidas por la prensa nacional sobre las actuaciones del Circuito Judicial Penal de Lara. ”… en el 2007 el 68% de los detenidos por algún delito en el Estado Lara salieron en Libertad, en el 2008 la cifra aumento el 70% y a comienzos del 2009, la cifra saltó al 87%.” (Sebastiana Barraez, Semanario Quinto día. Caracas del 30/01 al 06/02 de 2009)

Las cifras citadas se traducen de manera muy sencilla: de cada 4 delincuentes procesados 3 quedan en Libertad. En caso que el delincuente sea policía, la relación es de 1 a más de 1000, los pocos detenidos cumplen la medida en su comando respectivo donde gozan de toda clase de privilegios, como ir de compras a centros comerciales y dormir en sus casas todas las noches. Estas medidas no son otorgadas a cualquier ciudadano, pero sí invariablemente a los policías procesados quienes tienen padrinos en el alto gobierno que garantizan la impunidad mediante una sencilla transacción comercial con el juez de turno.

¿Por qué recordamos esto? En los próximos días saldrá la decisión sobre la tristemente célebre masacre de Loma de León, (Barquisimeto, 24/02/2008) en la que fueron vilmente asesinados cuatro personas, en esta masacre aparecen imputados por la fiscalía 21 del Estado los policías LUIS CAMACARO, WILMER PERDOMO, JULIO PERDOMO, JUAN LEÓN Y WALTER LINAREZ, uno de ellos tiene tres expedientes por homicidio (lF21: 0067-08, 0081-08, 0044-08). La gravedad del asunto es que este – junto a otros acusados- ha sido absuelto o sus expedientes archivados por los jueces y fiscales del estado Lara. En estas transacciones aparece recurrentemente nombre del juez Carlos Porteles quien el 16/3/10 absolvió a José Luis Parada en el juicio por homicidio y simulación de hecho punible, donde resultó abatido un ciudadano. Aunque para la fecha ya este policía había sido expulsado de la institución policial, José Luis Paradas fue señalado públicamente por el gobernador Falcón como uno de los cabecillas en la toma de la comandancia de la policía, encabezada por los oficiales que durante el mandato de Reyes Reyes y el Gral Rodríguez Figuera sembraron de sangre y terror al estado Lara. Más de trescientas ejecuciones en la entidad cómputo la Fiscalía General durante la tenebrosa gestión. Muchos de estos casos fueron a dar precisamente al despacho de Carlos Porteles (Caso San Juan, Caso Pérez Heredia) quien valiéndose de diversas artimañas jurídicas ha causado retardo procesal y actuado en contra de las víctimas favoreciendo a los funcionarios acusados. Por ello llamamos una vez más a las víctimas de la impunidad, a la población en general a estar atentos a la decisión de este juez ¡¡¡LA MASACRE DE LOMA DE LEON NO PUEDE QUEDAR IMPUNE!!! Hay que denunciar con expedientes en mano a los polijueces que se burlan de las víctimas y luchar decididamente contra la impunidad que se ha apoderado del sistema judicial en el estado Lara. ¡¡ YA BASTA, DENUNCIA AL POLIJUEZ!! GUARDAR SILENCIO ANTE LA IMPUNIDAD ES ACTUAR A SU FAVOR!

COVICIL.
24 DE MARZO 2010

Barquisimeto: Acto cultural por la vida contra la impunidad, 13 marzo

Mijail Martínez
Mijail Martínez

Fu n d a c i ó n  f o t o t e c a  d e  B a r q u i s i m e t o con el apoyo del Comité de Víctimas Contra la Impunidad, Amnistía Internacional, Cátedra de Derechos Humanos de la UCLA, Provea, Victoria Popular, Centro de Formación Ideológica y Club de Fotografía “Jacinto López “ de la Universidad Yacambú, el Colectivo de Nuevas Bandas y el Circológico Ambiental

P R E S E N T A N

T r i b u t o  a  l a  v i d a  C O N T R A L A I M P U N I D A D

Homenaje artístico, poético y musical a JACINTO ELÍAS LÓPEZ VELASCO y MIJAIL BAUDILIO MARTÍNEZ NIÑO

FLOR DE VENEZUELA

Sábado 13 de marzo de 2010

P R O G R A M A

4:00 p.m. PRESENTACIÓN A CARGO DE Carlos Eduardo López y Víctor Martínez

ESPECTÁCULO DE BREAK DANCE (por la Red de Hip-Hop)

GERMAN RAMOS Y EL CIRCOLÓGICO AMBIENTAL

Animación a cargo Francisco Urdaneta

5:00 PM R E C I T AL POÉTICO

Con la participación de

Alicia Eugenie

Laura Gracco

Carla Darma

Ramón Querales

Tito Núñez Silva

Orlando Pichardo

Héctor Francisco Carmona

Antonio Urdaneta

Jesús Enrique Barrios

Gabriel Jiménez Emán

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6:30 PM TESTIMONIOS DE LA IMPUNIDAD

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7:00 p.m. S e g u n d o F e s t i v a l De nuevas bandas EL LADO OSCURO DEL CREPÚSCULO (The dark side of the crepusculo)

Animación a cargo de Rafael Bowen

CON LA PRESENTACIÓN DE RADIO FUNK – CHILDREN´S GAME´S – KARMACOMA –

Memorias de un venezolano en la decadencia (I)

En el año del cataplún, en 1990, Barquisimeto era un gran pueblo con menos de un millón de habitantes, equidistante entre los campos petroleros del Zulia, el núcleo económico del país, y Caracas, el centro simbólico del poder. De mentalidad provinciana, con 4 ó 5 cines comerciales y un solo teatro, las expresiones culturales giraban en torno al folklore sonoro del cual la ciudad mostraba su pecho inflado de orgullo frente a todo el país. Esta circunstancia, por la que Barquisimeto era conocida como capital musical de Venezuela, era muy bueno para todos y todas… menos para quienes nos gustaba la música rock. Entre el espanto y el desprecio, algunas bandas de rock intentaban sobrevivir bajo los crepúsculos larenses sin mucha suerte: con alquileres de sonido prohibitivos, sin espacios para presentarse , con estudios de grabación inalcanzables por su costo, sin canales para mostrar y circular sus precarias grabaciones. Como si lo anterior no fuera suficiente, entre los ambientes de izquierda, que gozaban de buena salud en aquella tierra semidesértica de cujíes y tunales, el rock era visto, palabras más palabras menos, como una muestra irrefutable de la penetración degradante del imperialismo norteamericano. Ser rockero, en síntesis, era toda una proeza que no muchos podían sobrellevar con estoicismo y dignidad.

Las estaciones de amplitud modulada (AM) del espectro radiofónico local eran, por decirlo elegantemente, refractarias a las bandas cultoras del rock and roll en cualquiera de sus géneros. Las estaciones de frecuencia modulada (FM), que a pesar del poco tiempo de transmisión eran las más populares, se decantaban entre los estilos denominados tropicales y esos sub géneros que calzaban dentro del impreciso concepto de “adulto contemporáneo”. Por eso era posible, en determinados horarios y programas especializados, escuchar alguna agrupación de pop rock que estuviera punteando en la lista mundial de los más vendidos, pero nada más. No valían trucos baratos como aquello de telefonear insistentemente, simulando diferentes tonalidades de voz, para hacer peticiones de temas de nuestros artistas preferidos.

En aquel valle de lágrimas en donde sufríamos y llorábamos los rockeros guaros, en medio de la mayor de las soledades –recuérdese que eran días en dónde no existía internet ni la televisión por cable-, sin embargo, teníamos un salvavidas del cual nos aferrábamos con todas nuestras fuerzas: Radio Nacional de Venezuela (RNV). En dicha época este circuito radial con alcance a toda la república, que transmitía desde la lejana Caracas, no era el refugio de los evangélicos y predicadores que la caracterizan en este 2009, cuando esto se escribe. RNV saludó la década de los noventas siendo una estación que se parecía bastante a esas emisoras de servicio público administradas por Estados en otras latitudes. Tenía, como no, su noticiero y sus programas “educativos”, pero en horas de la tarde, lo cual se acrecentaba en el horario para noctámbulos, una serie de locutores desarrollaban diferentes programas destinados a melómanos, entre los cuales se encontraban varios que dedicaban sus espacios a la siempre incomprendida música rock. Por aquellos presentadores y presentadoras elevábamos nuestras plegarias, diariamente, a la Divina Pastora.

Uno de ellos, cuyo nombre he depositado en el barril sin fondo de mi memoria, conducía un programa todos los lunes entre, si mal no recuerdo, las 9 y 12 de la noche. Con vocación pedagógica, iniciaba su recorrido musical desde el rock and roll de los años 50´s, con generosidad de nombres y detalles, subiendo, a medida que caminaba el horario de transmisión, a las décadas de los 60´s, 70´s y 80´s, en donde finalizaba su viaje musical. Aquel programa era casi una biblia del rock, recibiendo reportes telefónicos de audiencia desde los rincones más apartados del país.

Sin embargo, nuestros locutores estrellas eran la pareja que asumía la programación a finales de la tarde entre lunes y viernes: Polo Troconis y Maritza Esparragoza. Por separado, o realizando programas en conjunto, cada uno radiaba las novedades musicales del rock iberoamericano, un género que bajo la etiqueta de “rock en tu idioma” se expandía como una taza de café ladeada sobre el mantel, tanto por el continente como por la denominada madre patria. En aquellos programas escuchamos por primera vez, o aumentábamos nuestro magro repertorio, las propuestas que con el tiempo se volvieron icónicas del movimiento de rock sudaca. Nuestras reverencias eran para las canciones, que cuidadosamente grabadas en formato cassette eran atesoradas como doblones de oro, de producciones o agrupaciones que no habían sido editadas en Venezuela. Fue así como escuchamos nombres ajenos que luego formaron parte de nuestro acervo: Patricio Rey y los Redonditos de Ricota, Sumo, Los Abuelos de la Nada, Barricada, Leño; o canciones desconocidas de algunos de los héroes de nuestro panteón: Fito Páez, Charly García, Soda Stereo, Miguel Ríos, Duncan Dhu, Caifanes, Enanitos Verdes, Los Prisioneros, Miki González, Radio Futura, entre otros. Además, para nuestro total y absoluto deleite, Polo y Maritza radiaban bandas venezolanas, desde las clásicas como La Misma Gente, como las propuestas nuevas como Sentimiento Muerto, Desorden Público, Zapato 3, Seguridad Nacional, El Enano de la Catedral, Spias o Los Gusanos, por nombrar algunas. Debido a RNV, creíamos que, como mahometanos, Caracas era la meca a la cual teníamos que peregrinar de vez en cuando para ser rockeros de verdad.

Si tenías una banda y grababas algún tema, el non-plus-ultra de aquel tiempo era que te programaran en Radio Nacional. Por estas emisiones de RNV nos informábamos de los escasos conciertos que hacían en la ciudad, o escuchábamos saludos de los panas y vecinos a la pareja, de la cual comentábamos, en nuestras conversaciones cotidianas, como si fueran nuestros amigos de toda la vida. Pero como dicen, que de lo bueno hay poco, a mediados de los noventas alguien de arriba decidió reestructurar la programación y dejar fuera al rock en tu idioma, cosa que nadie protestó, ni siquiera las bandas locales que tenían en RNV la única ventana de difusión radial a todo el país. Después se desarrollarían otras propuestas, tanto en FM como en televisión, que de alguna manera mantuvieron cierto nivel de información y difusión. Sin embargo, las emisiones de Polo y Maritza llenaron un espacio, cuando más nadie lo hacía, de programar la música que tanto amábamos y que nadie más se atrevía a poner al aire, lo cual los ubica, convenientemente, en el museo inexistente de los cultores del rock en Venezuela. (Publicado en Exilio Interior edición 2)

Barquisimeto: Por qué hoy nos movilizamos (10.12.09)

Transformemos nuestros duelos, nuestras rabias, nuestra impotencia, nuestras frustraciones individuales y personales en una gran protesta y rebelión colectiva. Basta ya de los asesinatos y de la violencia que gozan de la más absoluta impunidad de todas las esferas del poder publico.

Defendamos la vida de nuestros hijos, de nuestros hermanos, de todos los que tenemos derecho a vivir en paz, en el único escenario donde el pueblo puede ser oído: la calle. Ejerzamos real y efectivamente la soberanía popular con la fuerza y la legalidad que nos da el solo hecho de ser mayoría. Quienes a diario nos asesinan son y siempre serán una minoría, llamense delincuentes o funcionarios corrompidos. Dejemos de ser las ovejas del rebaño donde los lobos asesinos hacen diariamente su carnicería, secuestros y violaciones.

HOY NOS MOVILIZAMOS EN LARA POR
1.- Por que la actual dirección del CICPC no continúe investigando el sicariato cometido contra Mijail Martinez, tratando de confundir a la opinión publica con el cuento del robo, cuando el propio sicario que presentaron ante la prensa reconoció públicamente que le habían pagado tres millones de bolívares y luego el propio director del citado cuerpo declaro que habían pruebas contra el sicario como participante en el crimen. ¿Cual es o son los autores intelectuales que se pretenden encubrir? ¿Por qué la juez “Sicarioli” dejo en libertad a un asesino públicamente convicto y confeso?

Se repite de nuevo la matriz de opinión para desviar las investigaciones, tal como sucedió en el caso del asesinato de Virgilio Hernandez y del atentado contra el hijo del gobernador. Es de sobra conocido por todo el estado Lara, de la lucha a muerte entre las facciones del chavismo en la región. Acaso a escazas setenta y dos horas del crimen de Mijail, todo vieron y oyeron públicamente como el presidente de la república amenazo al gobernador del estado y prácticamente le dicto un ultimátum para que cerrara filas, precisamente con la fracción del chavismo que en repetidas oportunidades Victor Martinez y otros diputados y lideres regionales del chavismo denunciaron y probaron -desde el Consejo Legislativo del Estado- los innumerables casos de corrupción, violación de los derechos humanos y ejecuciones extrajudiciales del duo Reyes Reyes- Rodriguez Figuera. Denuncias y delitos que fueron ratificados y comprobados por otras investigaciones que el propio gobierno nacional hizo contra la policía de Lara, como la celebre investigación del General Sabas Yanes, cuyos informes oculto el propio gobernador Reyes Reyes.

2.- Porque los agentes y funcionario expulsados por el gobernador Falcon, sean sometidos a juicios, detenidos en las cárceles del país como corresponde a todo ciudadano que comete delitos. Supuestamente la ley es una sola y su aplicación no admite privilegios. Igualmente el Estado no puede ser cómplice y proteger a delincuentes brindándoles asistencia jurídica, a funcionarios que violaron doblemente las leyes del país, primero como funcionarios y luego como ciudadanos.
3.- Por un alto a la protección, privilegios y complicidad del poder judicial del Estado Lara en todo y cada uno de los juicios en los cuales están sometidos los funcionarios policiales y militares que han cometido graves delitos como homicidios y secuestro. Hasta hoy pese a los centenares de juicios contra funcionarios policiales y militares que reposan en las diversas fiscalía del estados por los mas variados delitos, prácticamente hay un solo sentenciado y todos los sometidos a juicio, lo están en sus respectivos comandos o cómodamente instalados en sus casas, mientras que el hijo del pobre o quien no tiene dinero para comprar al juez se pudre en Uribana, donde a diario se cierne sobre el, la amenaza de muerte.

El premeditado retardo judicial fruto de la componenda abogados defensores de los funcionarios policiales con los jueces respectivos se ha convertido en la burla más vil y cínica contra las victimas y familiares. Hasta ocho y mas años se retardan los procesos donde están involucrados funcionarios policiales o militares, y al final cínicamente se les deja el libertad, porque “se les violo el debido proceso”; y el victimario por subterfugio judiciales y el correspondiente dinero e intervención del poder, termina siendo victima, y los familiares de asesinado burlados.

4.- Por el cese a la matraca y corrupción contra los conductores y dueños de busetas que son diariamente objeto de atracos. A la muerte de los conductores o el asalto a que unas diez busetas son sometidas a diario en el estado Lara, se une el corrupto y grotesco proceso que significa la detención policial de la buseta asaltada y que solo es devuelta a sus dueños después de recorrer el via crucis de tener que pagar “comisiones y gastos”, en las diversas instancias del poder publico que tienen que ver con la detección de una buseta.

5.- Por la no criminalización de la victima y la creación interesada de matrices de opinión que justifican la muerte de cualquier ciudadano por el criminal expediente de que el “fallecido tenia antecedentes” y por lo tanto su muerte esta justificada. Por esa vía se puede justificar la muerte y el asesinato de muchas figuras publicas, especialmente políticas que según las leyes del país no tienen currículo, sino prontuarios. Piénsese solamente de todos aquellos que cometieron el delito de rebelarse contra el Estado y por cuya acción se produjeron muertes.

En definitiva nos estamos movilizando por el elemental derecho de vivir en paz, en un país libre de violencia, y donde el Estado se ha convertido de hecho y derecho a traves de sus funcionarios policiales, militares y judiciales en el primer foco generador de violencia. El propio ministro de interior y justicia lo ha reconocido públicamente El ministro venezolano del Interior, Tarek El Aissami, afirmó hoy que entre “un 15 y un 20 por ciento” de los crímenes más violentos registrados en el país los cometen agentes policiales.”Del total de delitos registrados nacionalmente, entre 15 y 20 son cometidos por funcionarios policiales, sobre todo los delitos que comportan más violencia, como son los homicidios y secuestros”, declaró El Aissami. Esto significa ni mas ni menos que entre 20 a 30.000 hombres armados por el Estado y protegidos por sus superiores y el poder judicial son sencillamente la primera banda armada organizada y al servicio del Estado. Han armado y engendrado un monstruo que no solo se le ha salido de las manos, sino que hoy como sucede en Lara son el verdadero poder y quienes imponen las condiciones, cumpliéndose de esta manera el viejo pero sabio principio de que el PODER ES TENER IMPUNIDAD

COLECTIVO PUEBLO DE LARA VICTIMA DE LA VIOLENCIA SOCIAL Y POLICIAL

BARQUISIMETO, 10/12/2009

Barquisimeto: Transformar el duelo privado en protesta social

Mi tumba no anden buscando/ porque no la encontrarán.
Mis manos son las que van/ en otras manos, buscando,
mi voz, la que está gritando, / mi sueño, el que sigue entero.
Y sepan que solo muero/si ustedes van aflojando.
Porque el que murió peleando/ vive en cada compañero
.”

El incremento de las muertes violentas a manos del hampa y de los cuerpos policiales  nos convoca a  convertir el duelo privado y personal en protesta  colectiva. No hay otra salida que la de denunciar en la calle la criminal violencia hamponil y la criminal violencia policial, la incompetencia de los burócratas con sus planes de seguridad y nuevas policías  en connivencia con la impunidad judicial.

Vemos a diario que cuando la víctima es un vecino del barrio, un trabajador, un pobre de solemnidad, el hecho no trasciende la página roja de los diarios, no hay operativos de represalia, ni públicas manifestaciones de pesar y mucho menos búsqueda de los asesinos. Sólo hay dolor familiar: dolor cuando la noticia llega, convertida en grito que vuela tras el balazo. Dolor al esperar cuatro, doce, hasta 24 horas, para que aparezca la furgoneta forense a realizar el levantamiento del cadáver. Dolor en la espera interminable a las puertas de la morgue, hasta que entreguen el cuerpo sin vida del ser querido.

Dolor  doblemente  infringido cuando el Ministro o el jefe policial incompetente injurian cobardemente la memoria del caído, acusando de delincuentes a personas trabajadoras y pobres que -precisamente por serlo- se convirtieron en víctimas de la violencia.

Es hora de   trascender de la impotencia  del duelo privado en protesta pública y colectiva, del dolor particular debemos pasar a la movilización social. Constantemente se dice que el Estado “supuestamente” tiene la obligación indelegable de proteger la vida de los ciudadanos, pero  la cruda  realidad nos dice que el Estado sólo se protege a sí mismo, a sus altos funcionarios  y sobre todo a la minoría dominante, que sigue gozando de la mayor impunidad. La única forma de que el pueblo   haga  sentir su protesta es movilizándose con contundencia, en el único escenario donde puede ser oído: la calle.

Basta ya de esperar una respuesta de los cuerpos policiales, de fiscales, defensoría del pueblo o jueces ante la violencia, el crimen y la impunidad. Todos sabemos lo que significa el vía crucis de esperar la aplicación de la justicia cuando la víctima es el pobre y  peor aun  cuando el victimario es un  funcionario policial., todos sabemos- y lo sabemos muy bien-  que  ejercicio de la justicia se ha convertido en vulgar negocio  con el que mercadean todos los estratos del poder público.

El hampa sigue asesinando al pobre, los cuerpos policiales siguen matando a inocentes, el gobierno da ruedas de prensa e inventa “planes de seguridad” que duran lo que dura un escándalo, inventan nuevas policías, pero hoy  el pueblo trabajador  está en la calle asumiendo su papel con conciencia : antes llorábamos en silencio, y asumíamos la ferocidad del hampa, la violencia policial, la impunidad judicial como una especie de desgracia natural, como un terremoto o una inundación; ahora ejercemos el derecho de rebelarnos ante la criminal violencia y ante la criminal burocracia del mal llamado sistema de administración de justicia.

Frente al hampa que nos masacra y ante sus agentes que con cinismo expresan que la inseguridad  es una “sensación” nosotros  tenemos  el derecho y el deber de rebelarnos por los vivos, por los muertos y por los que están por nacer.

COMITÉ DE VICTIMAS CONTRA LA IMPUNIDAD- LARA. DICIEMBRE 2009

Organizaciones sociales del estado Lara realizan jornada contra la impunidad en el Día Internacional de Derechos Humanos

Para este 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, organizaciones sociales del estado Lara realizarán una jornada contra la impunidad bajo la consigna ¡Por el derecho a vivir en paz!.

A las 8 de la mañana realizarán una marcha saliendo desde la Plaza San José hasta los Tribunales donde realizarán una cadena humana. El sitio de concentración será la Plaza San José (carr 21 c/c 21). Más tarde se realizará un cornetazo contra la impunidad, a las 12 del mediodía, en donde por escasos minutos se invita a que los conductores enciendan sus luces y hagan sonar sus cornetas para exigir respuestas en materia de seguridad ciudadana, además de la investigación de la participación de funcionarios policiales en los delitos ocurridos en la región.

Las diferentes organizaciones invitan a toda la colectividad larense a vestirse de blanco para exigir el derecho a vivir en paz y a una mejor calidad de vida. Por su parte el Comité de Víctimas contra la Impunidad, una de las organizaciones promotoras del evento, circulará un comunicado llamado “Transformemos el duelo privado en protesta social”, en el que expresan que “El hampa sigue asesinando al pobre, los cuerpos policiales siguen matando a inocentes, el gobierno da ruedas de prensa e inventa “planes de seguridad” que duran lo que dura un escándalo, inventan nuevas policías, pero hoy el pueblo trabajador está en la calle asumiendo su papel con conciencia : antes llorábamos en silencio, y asumíamos la ferocidad del hampa, la violencia policial, la impunidad judicial como una especie de desgracia natural, como un terremoto o una inundación; ahora ejercemos el derecho de rebelarnos ante la criminal violencia y ante la criminal burocracia del mal llamado sistema de administración de justicia”.

Algunas de las organizaciones convocantes son Programa Victoria Popular y Entreveraos, Cátedra de DDHH UCLA, Observatorio de DDHH de las Mujeres, El Libertario, Radio Fe y Alegría, Comité de Víctimas Contra la Impunidad, Frente Clasista Argimiro Gabaldón, Comité de Victimas “Justicia para Héctor Velandia”, Comité de Víctimas de Bruzual, Centro de Estudiantes de la Universidad Yacambú, Centro de Estudiantes UCLA, entre otras.

Mijail Martínez: Cuando lo extraordinario se vuelve cotidiano

Mijail Martínez

A pocos días de iniciar los eventos en conmemoración de su quinto aniversario, el Comité de Víctimas Contra la Impunidad del estado Lara recibió un derechazo en el alma: el asesinato de uno de sus integrantes. El 26 de noviembre pasado, dos personas desconocidas abordaron, en horas de la mañana, a Mijail Martínez en las puertas de su domicilio, y tras llamarlo por su nombre le realizaron varios disparos mortales en el pecho. Este joven de 24 años se había relacionado con el Comité de Víctimas casi desde su fundación, registrando en video muchas de sus actuaciones para un documental sobre la respuesta popular a la impunidad que, desde hace cinco años, se despliega en la región larense.

Mijail es hijo de Víctor Martínez, un luchador social que acompañó al futuro presidente venezolano desde su encierro en la Cárcel de Yare hasta la formación del Movimiento V República, por el cual salió electo como concejal, y posteriormente diputado, a la Asamblea Legislativa del estado Lara. Sin embargo, la degradación de los cuerpos policiales, y la implicación de altos funcionarios gubernamentales en hechos irregulares, fueron progresivamente alejándolo del proyecto bolivariano. A través de los micrófonos de la radio y la televisión regional, sin embargo, y con el apodo mediante el cual era conocido popularmente, “guaro pelao”, denunciaba con nombres y apellidos los nombres de los incursos en hechos de corrupción, la mayoría antiguos compañeros de tolda. Y en esta labor de acompañamiento de las comunidades, Mijail era su compañero, asistente y camarógrafo. Con lágrimas en los ojos y los puños crispados, Víctor no dudó en denunciar el hecho como un sicariato que pretendía callar sus señalamientos a, quienes como alguna vez dijo el Ché, llevaban la revolución en la boca para vivir de ella. Esta afirmación reviste de una particular gravedad, pues estaríamos ante un crimen de naturaleza política contra la disidencia, el cual recuerda muchas situaciones que creíamos superadas en el continente.

Según el monitoreo realizado por Provea la policía de Lara se encuentra en el primer lugar de los cuerpos policiales regionales involucrados tanto en violaciones al derecho a la vida como en otros hechos delictivos. El propio Comité de Víctimas contra la Impunidad ha realizado un registro pormenorizado de las prácticas irregulares más frecuentes en la ciudad crepuscular. Una de ellas es la que han denominado “cajeros automáticos humanos”, en donde los funcionarios policiales cuentan con una lista de personas a las cuales, periódicamente, extorsionan. Muchos de estos ciudadanos, humildes trabajadores de la economía informal, han sido objeto de una “siembra” de drogas en operativos, y bajo la amenaza de la apertura de un expediente, el cual los conduciría a la peligrosa cárcel de Uribana, mensualmente deben cancelar sumas que no bajan de mil bolívares. Una segunda práctica es la intervención activa de funcionarios en “secuestros express” y en robo de vehículos. Cuando los familiares de los afectados asisten al sitio convenido a pagar la tarifa acordada, se percatan que la operación está siendo convenientemente protegida por automóviles oficiales de la policía regional. Si repitiéramos los testimonios acerca de la existencia grupos de exterminio y comandos parapoliciales, esta columna se convertiría en un sórdido relato de horror e indefensión.

Este réquiem compuesto en la propia ciudad musical del país ha sido, inconvenientemente, contextualizado por el Comité de Víctimas. El organigrama que han dibujado acerca de los mecanismos de impunidad en la región ha sido encabezado por comandantes y gobernadores, como fue el caso del general (GN) Jesús Armando Rodríguez Figuera y el Teniente Coronel de la Aviación Luis Reyes Reyes. Con testimonios, evidencias y conexiones, este grupo regional de defensa de los derechos humanos logro demostrar como el incremento de la inseguridad y la delincuencia iba a la par de la expansión de una mafia policial amparada por la propia casa de gobierno regional. Ni la Fiscalía General de la República ni la Defensoría del Pueblo investigaron estas graves acusaciones y, paradójicamente, el antiguo gobernador fue promovido al cargo de Ministro de la Secretaría de la Presidencia, un cargo de confianza en el entorno del Primer Mandatario.

 

Esta es la situación a la cual han dado respuesta desde la comunidad una constelación diversa de organizaciones populares en la región centrooccidental. El trabajo del Comité de Víctimas contra la Impunidad es fortalecido por otros colectivos como el Frente Clasista Argimiro Gabaldón, la asociación de comerciantes de Quíbor, la Cátedra Libre de Derechos Humanos de la UCLA o el Observatorio de Derechos de las Mujeres capítulo Lara, quienes, algunos más que otros, han logrado conservar su autonomía y su capacidad de autoconvocatoria pese a las diatribas de la polarización que ha signado el panorama político del país. Y si uno se reconcilia con el género humano al conocer que estas experiencias se desarrollan contra viento y marea, queda en el aire la pregunta de por qué no hay mas reacciones de este tipo en el resto del territorio, siendo la seguridad ciudadana, consensuadamente, el principal problema sentido por venezolanos y venezolanas.

Pese al silencio de algunos y algunos, las evidencias señalan que en el país se ha comenzado a asesinar por pensar diferente, y como efectivamente afirma la propaganda gubernamental, lo extraordinario se está volviendo cotidiano. Reciban los familiares, amigos y amigas de Mijail Martínez nuestras palabras de afecto en esta hora menguada. (Rafael Uzcátegui. Correo del Caroní, 01.12.09)