Venezuela: Un país en una vida

Rafael Uzcátegui
Especial La Silla Vacía

Pocas personas sintetizan en su propia vida la historia del país que los vio nacer. Víctor Martínez, quien acaba de perder su duelo con el cáncer en la ciudad de Barquisimeto, resumió en primera persona la historia contemporánea venezolana: La de un pueblo que se enamoró de la promesa bolivariana, para luego decepcionarse hasta la tragedia. Un 26 de noviembre Víctor, un fortachón de casi dos metros, diría entre lágrimas: “La revolución que ayudé a llegar al poder fue la que me mató a mi hijo”. Luego de estar hospitalizado durante 7 días, con las carencias propias de una emergencia humanitaria compleja, el “guaro pelao” alzó vuelo sin conocer la justicia en el asesinato, de cuya autoría intelectual siempre señaló a sus antiguos compañeros de partido.

A diferencia de Colombia, la violencia en Venezuela no es política sino social. El sicariato por diferencias ideológicas es rarísimo, pero paradójicamente las cifras de homicidios por otras razones, según el Observatorio Venezolano de Violencia, sumaron 16.506 los muertos ocurridos en el país en 2019. Por eso cuando recibimos la llamada, a finales de noviembre del año 2009, para informarnos que un defensor de derechos humanos había sido asesinado por encargo, todas las alarmas se encendieron. Se trataba de Mijaíl Martínez, un joven documentalista de 24 años vinculado al Comité de Víctimas Contra la Impunidad del estado Lara (Covicil), un nucleamiento de familiares de abuso policial que venían señalando la responsabilidad de las máximas autoridades regionales en lo que se había convertido en una banda de uniformados que, con la tolerancia del poder, secuestraban, extorsionaban y asesinaban. La sensibilidad de Mijaíl venía de familia, pues era hijo de Víctor Martínez, un carismático luchador social de la entidad, fundador de decenas de organizaciones populares, en cuya lista se encuentra también el propio chavismo, hombre de medios y antiguo diputado a la Asamblea Legislativa del estado Lara. El secreto a voces, en una región caracterizada por su musicalidad oral, era que al hijo lo habían matado para callar al padre, cuyo verbo encendido le había granjeado el apodo de “Dinamita Martínez”. Por eso interesarse en el caso de Mijaíl era, necesariamente, conocer las luchas en las que estaba involucrado Víctor.

En una metáfora del acelerado paso de la Venezuela rural a la urbana, de la haciendo de café al campo petrolero, Víctor Martínez había nacido en una familia humilde de Guanarito, estado Portuguesa, a quien el deseo de probar algo de modernidad los conminó a desplazarse hasta Barquisimeto, donde como muchos otros, ocuparon un terreno baldío para plantar sus láminas de zinc en el suelo para esperar que los frutos fueran tejas rojas y ladrillos. Aquella vivencia de escasez estimuló en Víctor la solidaridad hacia los vulnerables, en una búsqueda personal que lo cruzó con todas las iniciativas redentoras que encontró en sus primeros pasos, desde la Juventud Obrera Católica, pasando por el Partido de la Revolución Venezolana (PRV) de Douglas Bravo y, finalmente, en el chavismo. Cuando nadie apostaba un bolívar partido por la mitad por alguien llamado Hugo Chávez, Víctor Martínez empeñó su propia casa para financiar la insurrección cívico-militar que lo sacaría de la cárcel, a finales de 1992, navidades que pasaría Víctor en prisión. En esa misma vivienda Hugo Chávez, durante las austeras giras de fundación del Movimiento V República, dormiría en 7 oportunidades. Y al frente de esa casa asesinarían a Mijaíl Martínez.

Cuando Hugo Chávez gana las elecciones presidenciales a finales de 1998, Víctor confiaba que todo por lo que habían luchado se transformaría en realidad, ese paraíso en la tierra donde las personas tendrían la misma oportunidad para ser iguales. Primero por el MVR y luego por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) fue electo diputado a la Asamblea Legislativa del estado Lara, entre los años 2000 a 2008. Pero para quien era un hombre de una sola palabra, la distancia entre el discurso y los hechos rápidamente comenzó a pesarle. Víctor comenzó a descubrir que sus camaradas del partido estaban usando el poder para enriquecerse, desviaciones que pensaba podían corregirse desde dentro. Por eso formó parte de varias Comisiones de Investigación dentro del Consejo Legislativo del estado Lara (CLEL) para documentar y denunciar la corrupción. Los informes hablaban de desviaciones de los alimentos a precios controlados que se ofrecían en la red Mercal de la ciudad, pero también de la creación de organismos de seguridad paralelos y privados dentro de la propia gobernación. Las evidencias no lograban consecuencias en la entidad. Víctor pensó, como lo hacía casi todo el mundo, que Hugo Chávez no lo sabía. Y después que le informó, personalmente, los nombres y apellidos de los involucrados logró una reacción: Que lo inhabilitaran políticamente, para no permitirle que ejerciera otros cargos de elección popular, y lo expulsaran del partido. Víctor pasó a acompañar a las víctimas de los abusos de los grupos de “policía privada” amparados por la gobernación. En uno de sus programas en la televisión regional Víctor los entrevista y, al aire, les recomienda que se organicen como un “Comité de Víctimas”. Así nació el Covicil. Víctor, una suerte de “padrino” de las víctimas de abuso de poder, paradójicamente pronto se convertiría en una.

Con el guayabo de los desenamorados, Víctor denunciaba con pelos y señales la responsabilidad del gobernador del estado Lara y el Comandante de la Policía en los desmanes que ocurrían en la capital crepuscular. El 26 de noviembre de 2009 tres personas asesinaron a Mijaíl, sin robarle nada y dejando intacta la camioneta que, frente a su residencia, tenía las llaves dentro del encendedor. El Chávez locuaz que todos recordamos, no dijo nada sobre el asesinato del adolescente que junto a su padre lo había visitado varias veces durante su prisión en Yare. Sus antiguos camaradas dejaron de contestar sus llamadas telefónicas.

Víctor, al igual que otros familiares de víctimas, se enfrentaba solo al laberinto de la impunidad. “Dinamita Martínez” era reconocido como un hombre honesto. Durante sus años de diputado también encabezó la Comisión Legislativa que promovió la ley para proteger el Ágave y sus productos derivados, lo que abrió las puertas para la despenalización de la producción artesanal de Cocuy, un licor destilado popular en los estados Lara y Falcón. Por estas y otras acciones era apreciado por la gente, lo que le permitió tejer su propia red de contactos para asumir personalmente la investigación sobre los autores materiales del asesinato. Y fue gracias a la “inteligencia social”, como él la llamaba, y a su propia osadía que señaló el paradero de dos de los sicarios a la policía regional durante los días de Henry Falcón, un gobernador que también se había alejado del chavismo.

Hay quien piensa que el dolor por el asesinato de Mijaíl fue lo que generó las condiciones para la aparición del cáncer en su padre. Y a diferencia de Hugo Chávez, que pudo escoger el país y los médicos para tratarse, Víctor comenzó la penitencia de todos los pacientes oncológicos venezolanos por el sistema sanitario público, en hospitales sin medicinas ni insumos, donde buena parte de sus médicos especializados de han ido del país como migrantes forzados. Dejó de ser el corpulento que era y, como muchos de sus paisanos, el físico de Víctor había disminuido, pero su espíritu continuaba intacto: Era parte de los animadores de la Red de Derechos Humanos del estado Lara, protagonizando protestas de pacientes oncológicos por su derecho a la salud.

La muerte de Víctor recuerda dolorosamente, a todos a quienes lo conocimos, aquella frase de Albert Camus: “A decir verdad, todavía no hemos salido de la humillación. Pero el mundo gira, la historia cambia y un tiempo se acerca, de ello estoy seguro, en que ya no estaremos solos”. Por ahora nos acompaña el recuerdo de la vitalidad de una persona que, a pesar de todos los desencantos, nunca dejó que le arrebataran la alegría de estar junto con otros para hacer más grande la esperanza por un mejor mañana. Un sentimiento que, somos testigos, a pesar de todo albergan hoy muchos venezolanos. Que la tierra te sea leve guaro pelao.

Nodos & redes: Una parábola llamada Víctor Martínez

victorfamiliaRafael Uzcátegui

Si usted lo hubiera visto llorar como yo, también se le hubiera enfriado el guarapo. Aquel fortachón de casi dos metros de altura, calvo y de bigotes, que ha sido luchador social de toda la vida y diputado durante un ratico, que ha conocido prisión y se ha enfundado un revolver para caminar por la calle, por si las dudas. Que no le ha temblado el pulso para denunciar, con nombre y apellido, a los policías y militares corruptos. Ese Víctor Martínez lloró desencajado un 26 de noviembre, y a la distancia yo lloré con él. Ese día, por las cámaras de televisión del parte noticioso, Víctor confirmaba la tragedia: “La revolución que ayudé a llegar al poder fue la que me mató a mi hijo”. La síntesis de la frase, que parece haberse creado para difundir por twitter, resume como pocas la metáfora de vida de un hombre que, a su vez, resume la historia de un pueblo que apostó por un proyecto político llamado “proceso bolivariano”.

Recuento del luchador popular

Víctor Martínez nació en Guanarito, estado Portuguesa, en el seno de una familia tan pobre que cuando se mudaron a Barquisimeto invadieron un terreno baldío al oeste de la ciudad para construir su casa, y que a falta de todo lo internaron en un albergue para menores. De ese sitio Víctor se escapó, varias veces, caminando durante horas hasta su casa, lo que algunos piensan fue el inicio de una rebeldía sorda que comenzó a crecerle detrás de las costillas. Su propia carestía lo llevó a solidarizarse con los excluidos, iniciando su camino dentro de las luchas sociales de la mano de la Juventud Obrera Católica y la Teología de la Liberación, así como diferentes organizaciones de izquierda. A comienzos de los 90´s Víctor entró en contacto con el movimiento sedicioso que se gestaba dentro de los cuarteles. En 1992 empeñó su propia casa para financiar el levantamiento de noviembre. Tras el 27N fue detenido por su participación. Tras ser liberado, Víctor participa en el movimiento popular que pedía la liberación de los presos políticos, los militares golpistas, además de participar en diferentes luchas de las zonas populares de Barquisimeto. Es acá que como candidato, Hugo Chávez duerme varias veces en su casa, a pocos metros de donde años después caería mortalmente herido Mijaíl.

En 1998 con el cambio de gobierno, Víctor es uno de los coordinadores del naciente Movimiento V República en el estado Lara, siendo electo como diputado por la asamblea legislativa. Víctor creía en los postulados redentores de la revolución bolivariana, y desde su puesto de poder continuó haciendo lo único que sabía: ponerse de lado de los desfavorecidos, señalando con nombre y apellidos a los funcionarios policiales abusadores. Estas denuncias se amplifican en programas de televisión y radio regionales de su propia factura, lo cual aumentaba su reconocimiento como luchador popular. Poco a poco comenzó a percatarse que sus compañeros de partido se convertían en cómplices de las situaciones que, hasta ayer, denunciaban. Víctor comenzó a denunciar estas situaciones e, inclusive, realizó varios informes sobre las diferentes corrupciones de funcionarios civiles y militares para el propio presidente Chávez. Sus denuncias no se investigaron y, paradójicamente, desembocaron en su expulsión del MVR y su inhabilitación política.

El ostracismo político no lo amilanó y desde los medios de comunicación continuó denunciando delitos y violaciones de derechos humanos, señalando a sus excompañeros de partido. Es en su programa de televisión donde familiares de abuso policial acordaron crear un Comité de Víctimas, al cual se incorpora el hijo de Víctor, Mijail Martínez, quien comienza a realizar un documental de la lucha de los sectores populares contra la impunidad. Mijaíl es asesinado por tres sicarios un 26 de noviembre de 2009. En un sentido y concurrido entierro el comentario recurrente era “el asesinato era un mensaje para su padre”. Mijaíl Martínez, junto a su padre había visitado a Hugo Chávez en la cárcel de Yare. Dos días después del crimen, la cadena presidencial realizada desde el propio estado Lara omite su nombre. Víctor, un fortachón de dos metros de altura, descompuesto declara a los medios de comunicación: “Chávez, te hago corresponsable de la muerte de mi hijo”. De las pocas llamadas de condolencia que recibió de las esferas de poder recuerda la de Iris Varela: “Víctor, ¡te echaron una vaina!”.

Cruzada contra la impunidad

Ante la inacción de las autoridades, Víctor comienza a investigar por su propia cuenta a los autores materiales del crimen. A su teléfono comienzan a llegar llamadas de personas con datos con el que comienza a armar aquel rompecabezas. En una mezcla de audacia y vocación suicida Víctor desarrolla su propia “inteligencia social”, haciendo cosas que sí las relatamos acá pondrían, aún más, en peligro su integridad. De esta manera ubica a los tres autores materiales, comenzando en solitario una operación para que sean detenidos, juzgados por el crimen y sean confirmados los nombres de las personas que pagaron por el asesinato. Es así como logra dibujar el mapa de la corrupción e impunidad en la región.

La última vez que Víctor conversó con Iris Varela ella le pidió que no fuera más a los medios de comunicación con la denuncia del asesinato. “Vamos a formar una comisión en la Asamblea Nacional para investigar tu caso”. Víctor nunca recibió el supuesto informe parlamentario y continuó llamando a las cosas por su nombre. Varela ya no le responde las llamadas.

Hoy, ante la inminencia de otros 26 de noviembre Víctor Martínez sigue en su cruzada personal contra la impunidad. Afirma que los verdaderos asesinos de su hijo están libres, y que la mano que movió los hilos, el autor intelectual, sigue gozando de los privilegios del poder.

Caso Mijaíl en el Comité contra la Tortura

Mijail MartínezColumna de Provea en Correo del Caroní, redactada por Rafael Uzcátegui

Como se recordará, recientemente después de una mora de más de 10 años Venezuela compareció ante el Comité contra la Tortura de Naciones Unidas en audiencia realizada en Ginebra. El Comité, informado sobre la situación de los últimos años en el país, realizó una serie de preguntas muy específicas ante los representantes del Estado, entre los que se encontraban José Vicente Rangel Avalos y Luis Damiani, que fueron insuficientemente respondidas sugiriendo la falta de voluntad política del Ejecutivo para erradicar este delito.

En su lista de preguntas, en el informe previó que el Comité entregó al Estado venezolano para que fueran respondidas en dicha audiencia, los comisionados entre otros asuntos solicitaron información sobre las investigaciones por la muerte del defensor de derechos humanos Mijaíl Martínez. Citamos literalmente la interrogante: “Sírvanse –los representantes del Estado venezolano- proporcionar información sobre: (…) La muerte del defensor Mijaíl Martínez, el 26 de noviembre de 2009 en Barquisimeto, Estado de Lara, y las agresiones y amenazas recibidas por su padre, Víctor Martínez, en junio de 2010 y en enero de 2012, presuntamente por distribuir panfletos acerca de su muerte”. Ni en los documentos proporcionados previamente por el gobierno venezolano, ni en las respuestas de sus representantes hubo una respuesta a esta interrogante. Cuando se recordará otro año de impunidad en este caso, es importante mantener viva la memoria de los hechos.

Como relató Cofavic al propio Comité contra la Tortura “el 26 de noviembre de 2009 fue asesinado, presuntamente por sicarios en el estacionamiento de su residencia  en la ciudad de Barquisimeto en el estado Lara, el joven defensor de derechos humanos Mijaíl Martínez,   quien trabajaba con el Comité de Víctimas Contra la Impunidad. Antes de su asesinato estaba  realizando un importante documental sobre los casos de ejecuciones extrajudiciales en el estado Lara, denunciados por el Comité de Víctimas Contra la Impunidad, organización a la que apoyó como defensor de derechos humanos desde su fundación.

Por su parte, el Sr. Víctor Martínez, padre de Mijaíl, es un reconocido luchador social del estado Lara, desde muy joven fue miembro de la Juventud Obrera Cristiana (JOC), destacándose como activista social y del Movimiento Obrero de Base en el Estado Lara. Luego fue electo diputado del Consejo Legislativo del estado Lara instancia desde donde inició una campaña de alta visibilidad en la opinión pública regional sobre varios casos de ejecuciones extrajudiciales ocurridas en el estado Lara y la impunidad con la que actuaban los grupos narcotraficantes en la zona”.

El caso de Mijaíl Martínez alcanzó repercusión mediática debido a su condición de activista de derechos humanos, pero ejemplifica la impunidad que rodea a decenas de casos similares en toda la geografía venezolana. Además de las irregularidades en la investigación –que han motivado a que la familia tenga que realizar pesquisas por su cuenta-, la omisión de la Defensoría del Pueblo, la dilación de los juicios y retardo procesal a los presuntos responsables, el caso alcanza otra connotación debido a la hipótesis de crimen por motivaciones políticas, como ha venido denunciando insistentemente los Martínez. La triste paradoja que es Víctor, quien estimuló y acompañó la conformación de comités de víctimas de abuso policial e impunidad en la región, luego se convertiría el mismo en un afectado por la violencia.  Uno de los señalados como autor intelectual del hecho por los allegados de Mijaíl ha sido el ex gobernador del estado Lara Luis Reyes Reyes, un señalamiento grave que debería ser investigado y aclarado por las autoridades.

En una trayectoria que han realizado otras personas en su misma situación, Víctor Martínez se ha sobrepuesto a su dolor para insistir en la lucha contra la impunidad. Recientemente ha creado la Fundación Mijaíl Martínez para mantener viva la memoria de su hijo, y entre las primeras actividades se encuentra la realización de un festival de poesía, actividad cultivada por el adolescente. Además, alimentan una bitácora digital en http://justiciaparamijailmartinez.blogspot.com/, con el que utilizan las redes sociales como herramienta de lucha por los derechos humanos.

Esta iniciativa se enmarca en el contexto de tradición asociativa que existe en el estado Lara, que ha generado respuestas grupales de diferente tipo, como grupos cooperativos y diferentes emprendimientos de economía social, culturales y de políticas de base. Quien visite la ciudad y transite por la zona oeste de la urbe, podrá contemplar los diferentes murales sobre reivindicaciones populares, varios de ellos sobre el caso Mijaíl Martínez.

En opinión de Provea la impunidad, junto con la situación de pobreza que afecta a sectores importantes de la población, son las situaciones más graves en materia de derechos humanos. Las irregularidades presentes en el sistema de administración de justicia –que incluye la dantesca situación de los recintos penitenciarios- afectan, particularmente, a los grupos más vulnerables. Y los problemas, como se demostró en la audiencia del Comité contra la Tortura, empiezan a ser conocidos por la audiencia internacional.

Mijaíl Martínez: 4 años de impunidad

Mijail Martínez

Rafael Uzcátegui

Este martes 26 de noviembre de 2013 se cumplirán cuatro años de impunidad en el asesinato del joven larense defensor de derechos humanos Mijaíl Martínez, hecho ocurrido en la ciudad de Barquisimeto en el año 2009. Como se denunció, ese día tres sicarios se acercaron a su hogar a tempranas horas de la mañana y le realizaron varios disparos en el pecho. El joven era colaborador del Comité de Víctimas contra la Impunidad del estado Lara (Covicil) y, en el momento de su homicidio, realizaba un documental sobre la lucha de las personas de bajos recursos en la ciudad contra los delitos cometidos por funcionarios policiales. Mijaíl continuaba la senda de lucha de su padre, Víctor Martínez, fundador del Movimiento V República en la entidad y quien acompañó a Hugo Chávez desde el presidio hasta la presidencia, con la esperanza de la posibilidad de un cambio en las injusticias del país. La historia trágica de la familia Martínez es la de un pueblo que creyó en un proyecto político y encontró sinsabores y derrotas cuando este alcanza el poder. Víctor fue elegido diputado por la Asamblea Legislativa y desde allí continuó denunciando los excesos policiales contra las familias de escasos recursos. Sus informes revelaron que las nuevas autoridades, sus propios camaradas, amparaban las irregularidades. Incluso, que las promovían. Con el tiempo Víctor fue expulsado del partido oficial e inhabilitado administrativamente. Sus señalamientos eran políticamente incorrectos y apuntaban a altos funcionarios del gobierno regional. Hay quien asegura que el asesinato de Mijaíl tenía como objetivo silenciar tanto las denuncias del padre como neutralizar a las diferentes organizaciones comunitarias empeñadas en denunciar los excesos.
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¿Impunidad como política de Estado?

Sabino RomeroColumna de Provea en Correo del Caroní redactada por Rafael Uzcátegui

Recientemente Luisa Pernalete, educadora popular y miembro de la Asamblea de Provea, afirmó que la impunidad era una de las causas de la violencia en nuestro país, contabilizando en 91% los homicidios que en Venezuela quedaban sin castigo.

Que de cada 100 asesinatos la cifra de 91 queden sin resolverse es reflejo de las irregularidades que orbitan alrededor del sistema de administración de justicia. La impunidad se ha convertido así, después de la pobreza, en una de las principales violaciones a la dignidad humana. Esta situación se ha hecho extensiva a los asesinatos de defensores y defensoras de derechos humanos ocurridos en el país.

Este 03 de julio se cumplirán 04 meses del asesinato del Cacique Yukpa Sabino Romero, defensor de los derechos de los pueblos indígenas, crimen cometido por sicarios en la Sierra del Perijá con la presunta complicidad de funcionarios de la Fuerza Armada, como denunciaron integrantes de la comunidad Shaktapa de donde era oriundo quien se había convertido en un símbolo de la resistencia indígena.

Las consecuencias de la acción criminal no se detuvieron allí. Una situación de alto riesgo corren en este momento los propios hijos del Cacique. Ellos son Isidro Romero y Sabino (“Sabinito”) Romero a quienes, según denuncias realizadas por personas vinculadas a la lucha Yukpa, el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas pretende incriminar en hechos delictivos como parte de un plan que justificaría después su asesinato en un “enfrentamiento”.

Es importante recordar que Sabinito es testigo clave para investigar el asesinato de su padre.

El Estado venezolano tiene la obligación de proteger la vida de los hijos del Cacique Sabino Romero y de Lusbi Portillo, como ha sido solicitado formalmente desde diferentes iniciativas populares.

Recordemos que el pasado mes de marzo Sabinito e Isidro fueron torturados por el ejército.

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Sabino Romero: Reto a la impunidad

Sabino RomeroColumna de Provea en Correo del Caroní redactada por Rafael Uzcátegui

El 27 de noviembre de 2008, en horas de la noche, un sicario asesinó a tres combativos dirigentes obreros del estado Aragua: Richard Gallardo, presidente de la UNETE-Aragua; Luís Hernández, dirigente sindical de Pepsi Cola y Carlos Requena, delegado de prevención de Produvisa. Los tres sindicalistas se encontraban en Cagua, luego de apoyar la huelga en la empresa Alpina, la cual había sido reprimida por Poliaragua. El triple asesinato causó indignación entre organizaciones sindicales del país, mientras que iniciativas gremiales de otros países exigían una investigación expedita y transparente de los hecho, lo que motivó que el propio presidente Chávez declarara, 01 de diciembre 2008, que una “transnacional era sospechosa de los hechos”. El 16 de enero de 2009, el Ministerio Público acusó a Julio César Arguinzonez, trabajador de la empresa Pepsi Cola, como el presunto autor material del asesinato. Familiares de las víctimas y dirigentes de la UNETE-Aragua rechazaron la versión que presentaba el asesinato como un “ajuste de cuentas”. Incluso, trabajadores de la Pepsi Cola testimoniaron que Arguinzonez se encontraba trabajando al momento del asesinato. A pesar que es el único responsabilizado, hasta el día de hoy el juicio se mantiene paralizado.

Gallardo, Hernández y Requena no serían los únicos luchadores por los derechos laborales asesinados por sicariato. El 25 de abril de 2010, también en Aragua, dos sicarios asesinaron al dirigente sindical de la empresa Manpa Jerry Díaz. UNETE Aragua sumaba otros sindicalistas muertos con Luis Delgado, Edraás Vásquez, y Ramiro Ponce, mientras que en el 2007 cayó Carlos Méndez, dirigente sindical merideño, el único homicidio que ha logrado una sentencia condenatoria contra sus responsables.
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Mijaíl Martínez: 3 años de impunidad

Mijail MartínezRafael Uzcátegui

El 26 de noviembre de 2012 se cumplen tres años de impunidad en el asesinato del joven defensor de derechos humanos Mijaíl Martínez, hecho ocurrido en la ciudad de Barquisimeto en el año 2009. Como se recordará, ese día tres sicarios se acercaron a su hogar a tempranas horas de la mañana y le realizaron varios disparos en el pecho, los cuales le quitaron la vida. El joven era colaborador del Comité de Víctimas contra la Impunidad del estado Lara (Covicil) y, en el momento de su homicidio, realizaba un documental sobre la lucha de las personas de bajos recursos en la ciudad contra los delitos cometidos por funcionarios policiales. Diferentes organizaciones populares de la región, incluyendo al propio Covicil, han denunciado la existencia en la ciudad de escuadrones parapoliciales que actuaron bajo el presunto amparo de altos ex funcionarios en la región. Mijaíl era hijo un ex diputado de la asamblea legislativa del estado Lara, quien fiel a su activismo por las causas populares continuó, bajo su rol parlamentario y dentro del MVR, la denuncia de las irregularidades cometidas por los funcionarios policiales contra los sectores humildes. Ese año, precisamente, el diagnóstico de Provea ubicaba a PoliLara como la principal institución policial regional de mayores violaciones al derecho a la vida. Hay quien asegura, como lo hizo Heinz Dieterich en un artículo sobre el caso, que “el mensaje era para su padre, el revolucionario Víctor Martínez”.

Las distorsiones del sistema de administración de justicia en el centro occidente del país se confirmaban cuando, días después del asesinato, un muchacho de nombre Jairo Salones se presentó ante un medio impreso para declarar que era el autor de los disparos contra Mijaíl. Un día después voceros del CICPC confirmaban la participación de Salones en el hecho pero, increíblemente, es liberado tras ser sentenciado a régimen de presentación en tribunales por posesión de estupefacientes. Desde el día de su liberación él y su familia se encuentran desaparecidos. Sin embargo, ante la omisión de los cuerpos de investigación y la propia Defensoría del Pueblo en el caso, las investigaciones adelantadas por la familia Martínez descartan la participación de Salones en el crimen, a quien consideran una “cortina de humo” para desviar la atención de los verdaderos responsables. En estos dos años, a pesar de estar apresados dos de los presuntos autores materiales del homicidio, por otras causas, no ha sido posible una sentencia en el caso. El 15.03.11 fue detenido en un operativo policial Carlos Alberto Zavarce Carucí, por tener presunta responsabilidad en el asesinato. Zavarce, luego de una audiencia de presentación en la Fiscalía Segunda del Ministerio Público, fue recluido en el recinto penitenciario de Uribana, mientras se realizan las investigaciones correspondientes. Posteriormente, el 09.06.11, se detuvo a Jean Carlos Pérez, presunto autor material señalado en una prueba anticipada; fue detenido por orden de aprehensión del Juez de Control Nº 3, cuando estaba siendo atendido en el hospital Pastor Oropeza de Barquisimeto, y se ordenó su trasladado a la penitenciaría de Uribana, donde hasta la fecha se encuentra detenido.

La familia Martínez acusa al ex gobernador Luis Reyes Reyes y al antiguo jefe policial Comandante Luis Rodríguez Figueras, quien después de un quinquenio al frente de los uniformados larenses dejó una estela de violaciones a los derechos humanos que solicitan ser investigados por diferentes organizaciones populares del estado. Corresponde a los organismos competentes, luego de una investigación imparcial, expedita y transparente, corroborar si estos señalamientos tienen asidero. Como una cruel metáfora se encuentra la actual postulación de Reyes Reyes para un nuevo período como gobernador del estado Lara en las próximas elecciones del 16 de diciembre. Sobre la región se encuentra la sombra de duda si el designado por el presidente Chávez es favorecido por el voto popular, vuelvan los días sangrientos de las masacres en zonas populares.

En el libro “Impunidad y Poder” del Comité de Víctimas de Lara todo un capítulo es dedicado al asesinato del joven defensor de derechos humanos: “No sabemos cuántos capítulos faltan para conocer el desenlace de esta historia, en la que el balance final dependerá de la condena a los verdaderos criminales: quienes ordenaron y planificaron el sicariato contra Mijaíl Martínez, sólo después de que sean juzgados y condenados podrá decirse ¡se hizo justicia!, aunque justicia es hacerla pronto y sin retardo, hacerla esperar en injusticia”.  En el caso de Mijaíl, se cumplen tres años de injusticia

Una historia que merece ser contada

Por Rafael Uzcátegui

Víctor Martínez es un luchador popular de Barquisimeto cuya vida en los últimos 20 años es una metáfora de la Venezuela contemporánea. Este “guaro pelao”, como le conoce la gente humilde de la capital musical, sintetiza el drama de un pueblo que apostó, hasta la tragedia, por el proyecto redentor de la revolución bolivariana, cosechando decepciones y traiciones en el camino.

Nadie, con un mínimo de honestidad en el cuerpo, podría calificar a Martínez de “escuálido” o “contrarrevolucionario”. Oriundo de una familia humilde de Guanarito, sus primeras rebeldías fueron las fugas del albergue de menores al que sus padres lo confinaron para despistar la pobreza.

La influencia de la Juventud Obrera Católica lo encaminó a la lucha social, sendero que en 1992 lo lleva a apoyar la insurrección de los militares, y empeñar su propia casa para financiar el levantamiento de noviembre. Tras ser puesto en libertad, Víctor acompaña a Hugo Chávez en todo el trayecto que lo lleva de Yare hasta Miraflores.

Como diputado (MVR) a la Asamblea Legislativapor Lara, pensó que era hora de que el discurso se transformara en realidad. La denuncia de los delitos cometidos por funcionarios contra los sectores humildes lo obligó a enfrentarse con sus compañeros de partido, hasta la expulsión e inhabilitación política.

De nada valieron los diferentes informes sobre irregularidades que redactó para el propio Presidente. El guaro pelao continuó señalando policías y militares corruptos, así como a los civiles que desde ciertas alturas los protegían.

Las amenazas en su contra se hicieron realidad en noviembre del 2009, cuando tres sicarios asesinaron a su hijo Mijaíl Martínez, en la puerta de la casa donde el propio Hugo Chávez durmió en 7 oportunidades. Con lágrimas en los ojos aquel fortachón de casi dos metros afirmó “la revolución que ayudé a crear fue la que me mató a mi hijo”.

La inacción del Ministerio Público y la omisión dela Defensoría del Pueblo motivaron que Víctor asumiera en primera persona la investigación sobre los autores materiales e intelectuales del crimen. Gente del pueblo llano, incluyendo chavistas descontentos, comienzan a suministrarle piezas del rompecabezas, lo cual permitió que los funcionarios policiales arrestaran a dos de los sicarios reales.

Víctor ha hecho del combate al retardo procesal en su caso una cruzada personal, desafiando a todos los mecanismos de impunidad en el país. Sin embargo, no descansará hasta que a quienes señala como los cerebros del homicidio se encuentren tras las rejas.

Entre ellos señala al ex gobernador Luis Reyes Reyes, un nombre que es invocado por los diferentes comités de víctimas de la región. La historia de Víctor Martínez es una historia que merece ser contada. Este testimonio irrebatible continúa buscando un editor interesado. (Tal Cual, 19.03.12)

Mijaíl Martínez: 2 años de impunidad

Mijail Martínez

Rafael Uzcátegui (*)

El pasado 26 de noviembre se cumplieron dos años de impunidad en el asesinato del joven defensor de derechos humanos Mijaíl Martínez, hecho ocurrido en la ciudad de Barquisimeto en el año 2009. Como se recordará, ese día tres sicarios se acercaron a su hogar a tempranas horas de la mañana y le realizaron varios disparos en el pecho, los cuales le quitaron la vida. El joven era colaborador del Comité de Víctimas contra la Impunidad del estado Lara (Covicil) y, en el momento de su homicidio, realizaba un documental sobre la lucha de las personas de bajos recursos en la ciudad contra los delitos cometidos por funcionarios policiales. Diferentes organizaciones populares de la región, incluyendo al propio Covicil, han denunciado la existencia en la ciudad de escuadrones parapoliciales que actuaron bajo el presunto amparo de altos ex funcionarios en la región. Mijaíl era hijo un ex diputado de la asamblea legislativa del estado Lara, quien fiel a su activismo por las causas populares continuó, bajo su rol parlamentario y dentro del MVR, la denuncia de las irregularidades cometidas por los funcionarios policiales contra los sectores humildes. Ese año, precisamente, el diagnóstico de Provea ubicaba a PoliLara como la principal institución policial regional de mayores violaciones al derecho a la vida. Hay quien asegura, como lo hizo Heinz Dieterich en un artículo sobre el caso, que “el mensaje era para su padre, el revolucionario Víctor Martínez”.

Las distorsiones del sistema de administración de justicia en el centro occidente del país se confirmaban cuando, días después del asesinato, un muchacho de nombre Jairo Salones se presentó ante un medio impreso para declarar que era el autor de los disparos contra Mijaíl. Un día después voceros del CICPC confirmaban la participación de Salones en el hecho pero, increíblemente, es liberado tras ser sentenciado a régimen de presentación en tribunales por posesión de estupefacientes. Desde el día de su liberación él y su familia se encuentran desaparecidos. Sin embargo, ante la omisión de los cuerpos de investigación y la propia Defensoría del Pueblo en el caso, las investigaciones adelantadas por la familia Martínez descartan la participación de Salones en el crimen, a quien consideran una “cortina de humo” para desviar la atención de los verdaderos responsables. En estos dos años, a pesar de estar apresados dos de los presuntos autores materiales del homicidio, por otras causas, no ha sido posible una sentencia en el caso. El 15.03.11 fue detenido en un operativo policial Carlos Alberto
Zavarce Carucí, por tener presunta responsabilidad en el asesinato. Zavarce, luego de una audiencia de presentación en la Fiscalía Segunda del Ministerio Público, fue recluido en el recinto penitenciario de Uribana, mientras se realizan las investigaciones correspondientes. Posteriormente, el 09.06.11, se detuvo a Jean Carlos Pérez, presunto autor material señalado en una prueba anticipada; fue detenido por orden de aprehensión del Juez de Control Nº 3, cuando estaba siendo atendido en el hospital Pastor Oropeza de Barquisimeto, y se ordenó su trasladado a la penitenciaría de Uribana, donde hasta la fecha se encuentra detenido.

La familia Martínez acusa al ex gobernador Luis Reyes Reyes y al antiguo jefe policial Comandante Luis Rodríguez Figueras, quien después de un quinquenio al frente de los uniformados larenses dejó una estela de violaciones a los derechos humanos que solicitan ser investigados por diferentes organizaciones populares del estado. Corresponde a los organismos competentes, luego de una investigación imparcial, expedita y transparente, corroborar si estos señalamientos tienen asidero.

La indefensión de las personas que realizan actividades de promoción y defensa de los derechos humanos no es exclusiva de los activistas radicados en el estado Lara. Según datos recopilados por la investigadora Mariengracia Chirinos, en el último año se registraron al menos 20 casos de ataques a defensores, arrojando un total de 31 violaciones de DDHH. Las violaciones más frecuentes fueron por campañas de desprestigio, amenazas de muerte, detenciones arbitrarias e inicio de acción judicial. Hay que recordar que el Estado venezolano no aceptó las diferentes recomendaciones que solicitaban tomar medidas para proteger a los activistas. Una de las recomendaciones rechazadas fue la de Eslovaquia, que pedía “Asegurar que los defensores de derechos humanos y representantes de la sociedad civil sean protegidos efectivamente contra cualquier forma de intimidación y acoso, y articularse constructivamente con ellos en la identificación de soluciones a los desafíos de los derechos humanos en Venezuela”.

Tras el asesinato de Mijaíl Martínez sentimos una “sensación” muy parecida a la tristeza.

II

Qué significará un maldecir
dentro de cánticos
al señor que me permite
desahogarme bajo la lluvia
y sonreír al lado
de la luna,
qué es si no lo
que me dice que la
noche y mi vida aún
no acaban.

Mijaíl Martínez. Del poemario “En ilusiones de aventuras”

Programa especial Grado 33 caso Mijaíl Martínez

Hace dos años acompañé a Víctor -padre de Mijaíl- al programa “En la mañana” de William Echeverría, pues como periodista siempre nos había brindado su apoyo en la denuncia de casos de violación a los derechos humanos. Era la primera vez que llevábamos el caso a Globovisión, una televisora que debido a su sesgo usamos sólo en caso de necesidad, para no “politizar” innecesariamente las denuncias. William nos trató, como siempre, muy bien, y el programa, dado el duro y dolido testimonio del padre, fue particularmente tenso y emotivo. Al mediodía Víctor asistió a la Asamblea Nacional, instancia a la que había acudido en reiteradas ocasiones a intentar que lo escucharan, sin suerte. Sin embargo, ese día las puertas estuvieron abiertas. Algunos de sus ex compañero/as de partido (PSUV), ahora le prometían que tomarían cartas en el asunto, y entre otras promesas, le afirmaron que una Comisión redactaría un informe sobre el caso. Sólo le pidieron una cosa aquella vez: “No vuelvas a Globovisión”.

Víctor y su familia esperaron las gestiones, y después de 6 meses de nuevo silencio, comienza a peregrinar por todos los programas de Globovisión. Grado 33 quizás sea uno de los pocos que faltan. La dureza de sus palabras no puede desvincularse del hecho que muchos de los que hoy miran a otro lado, fueron sus amigos y camaradas, en los momentos en que no estaban en el poder. Por cierto, la familia Martínez sigue esperando invitaciones y respuestas de los canales estatales y “alternativos” para hacer lo mismo que ha hecho con Globovisión.

Comparto el programa integro con Víctor en Grado 33


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Leo y difundo: Hecho en socialismo – como vaya viniendo vamos viendo

Por Javier Gárate

Las opiniones siempre están polarizadas cuando se trata de Venezuela. El establishment occidental argumenta que existe una dictadura socialista mientras que muchos en la izquierda afirman que una verdadera revolución está teniendo lugar en el país caribeño. Las denuncias de Chávez frente a las intervenciones militares del norte, su oposición retórica a la globalización capitalista y el hecho que haya sobrevivido una intentona golpista, hace que la mayoría de los movimientos contra la guerra en el mundo simpaticen con sus ideas. Pero también existe bastante preocupación, frente al culto a la personalidad, al propio autoritarismo de Chávez y su afinidad con otros líderes autoritarios, a una política económica que en realidad está basada en cooperación con empresas transnacionales de petróleo, y sobre todo para nosotros — en la IRG — el mismísimo militarismo que Chávez representa: creación de una milicia uniformada, presencia de oficiales militares como jefes de organizaciones “civiles”, la continua inculcación de una mentalidad de guerra, etc. Por medio de la invitación de PROVEA (organización de Derechos Humanos reconocida internacionalmente) y el colectivo anarquista Periódico El Libertario, en mayo (2011) una delegación de tres personas de la IRG visitó Caracas y también el estado de Lara.

Hecho en socialismo

Al llegar al aeropuerto en Venezuela de inmediato algo se siente diferente, en vez de un cartel de Coca-Cola hay grandes anuncios cayendo del cielo diciendo “Hecho en Socialismo“, presentando todos los logros del actual gobierno venezolano… millones de esto, menos de lo otro, más de esto… algo que es repetido en avisos y afiches por toda la ciudad, de vez en cuando incluyendo una imagen de Chávez tomando en brazos a un bebe o alguna otra escena dirigida a tocar la emociones. Desde el momento de poner pie en el país la palabra socialismo te empieza a ser bombardeada. De alguna forma da gusto el no tener el típico cartel de Coca-Cola, pero al mismo tiempo y mientras más vez estos anuncios, no puedes evitar pensar que en realidad están haciendo lo mismo que Coca-Cola — vendiendo un producto.
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Criminalización y judicialización contra defensores y defensoras de derechos humanos en Venezuela

Posteo mi contribución al informe 2010 de Espacio Público sobre el Derecho a la Libertad de Expresión e Información en Venezuela, acerca de las amenazas del último año contra quienes trabajamos en defensa de los derechos humanos en el país. Si desea descargar el informe completo, visitar ACA

Criminalización y judicialización contra defensores y defensoras de derechos humanos en Venezuela

Rafael Uzcátegui

Para los defensores y defensoras de derechos humanos en Venezuela el año 2010 comenzaba con tormenta. Había pasado poco más de un mes que el asesinato de un joven activista, en la ciudad de Barquisimeto, había encendido todas las alarmas. El 26 de noviembre del 2009, a las 7 y 15 de la mañana, Mijail Martínez, videoactivista y miembro del Comité de Víctimas contra la Impunidad del estado Lara (Covicil), recibió tres disparos en el pecho por parte de dos desconocidos. Martínez no ofreció resistencia a los asaltantes. La camioneta Terio de su madre, quien presenció el asesinato, se mantuvo encendida durante el ataque. Las llaves colgaron, en aquellos segundos eternos, impotentes a un costado del volante. En apenas un mes se produjeron una serie de incidentes oscuros por parte de los cuerpos responsables de las investigaciones, los cuales escandalizarían a un estudiante del primer año de derecho.
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La alegría de estar juntos y juntas


Esta es la foto de la familia larense Martínez quienes, el pasado 27 de noviembre, se reunieron para denunciar el año de impunidad en el asesinato de uno de sus miembros, Mijaíl Martínez, de quien hemos hablado en este blog. Sobreponiéndose a la sinrazón de la muerte y apostando por la vida, la familia no deja que los buitres le roben la alegría de estar juntos y juntas. Son las enseñanzas de la gente, que no se aprenden en ninguna universidad.

Mijail Martínez: 365 días de impunidad

Hoy, 26 de noviembre, se cumple un año del asesinato de Mijail Martínez, por parte de fuerzas oscuras. Su caso, la lucha de su padre y de todos y todas en el Comité de Víctimas contra la Impunidad, es un ejemplo a seguir en estos días de larga noche

Hoy Escribo..

I
Hoy escribo para entonar
alguna idea,
del pagano tiempo
que siempre oye los
ruidos de un corazón
alegre como es el mío.
en las cimas de árboles
que están cerca de mí,
siempre consigo transparencia
de aquella pirámide donde
su composición consta de
algarabías vivas,
se aleja de las tinieblas
en tiempo ya ordinario.

II
Qué significará un maldecir
dentro de cánticos
al señor que me permite
desahogarme bajo la lluvia
y sonreír al lado
de la luna,
qué es si no lo
que me dice que la
noche y mi vida aún
no acaban.

(Mijaíl Martínez. Del poemario “EN ILUSIONES DE AVENTURAS”)

Leo y difundo: Caso Mijail Martínez: Denuncian desaparición de Jairo Solones y su madre

El hombre que confesó ser sicario y haber asesinado a Mijail Martínez esta desparecido desde el 2009

A diez meses de la muerte de Mijail Martínez, que se cumplieron precisamente el domingo 26 cuando se efectuaron las elecciones parlamentarias, no hay ningún detenido material e intelectual, lo cual contrasta con las actuaciones realizadas por las autoridades policiales que en cuestión de horas lograron la detención de los autores del asesinato del ex diputado Virgilio Hernández.

Martínez ha lanzado una campaña para dar con el paradero de Jairo José Solones y la madre de éste, Rosa Susana Ollarve Vargas, ya que ambos se encuentran desaparecidos desde noviembre del año pasado, luego que el primero de los mencionados se presentara a un medio de comunicación y pidiera ser protegido por las autoridades por temer por su vida, confesando haber dado muerte a Mijail Martínez, hecho que el ex diputado del Consejo Legislativo considera, desde ese momento, como una mentira.

Desconocido

Jairo Solones Ollarve era, para el 28 de noviembre del 2009, un individuo totalmente anónimo, a quien nadie buscaba.

Sorprendió a todos cuando apareció en un medio impreso afirmando que era el autor material de la muerte del joven Mijail Martínez.

“Confesó al periodista que mató a mi hijo luego de establecer una contratación, que le hicieron vía telefónica, por un valor de 3 mil bolívares”, refirió el ex diputado Víctor Martínez.

“En el complot homicida estaban involucrados otros dos sujetos. Como sus socios se habían llevado el dinero y no le entregaron nada, él decidió revelar el crimen, delatarlos y entregarse a la justicia, debido al temor de que sus compinches lo mataran o lo hiciera la policía”.

Por ello, declaró, había acudido al medio para resguardar su existencia y solicitar los servicios de un abogado que le asistiera, según la versión periodística, comentó Martínez.

Llama la atención al ex diputado, que Salones decía temer por su vida, situación contradictoria, ya que se confesó sicario profesional al punto de revelar que había matado hasta una familia en San Cristóbal.

“En la información se decía que Salones se mostraba nervioso, pero nunca se dio a conocer que presuntamente estaba bajo los efectos de un alucinógeno como sospechó el juez que lo sometió a interrogatorios, después de haber sido detenido por funcionarios del Cicpc, quienes al requisarlo le encontraron una porción de supuesta droga en uno de los bolsillos de su pantalón”.

Martínez considera muy curioso este detalle y pregunta: “¿Cómo una persona dispuesta a entregarse a la justicia porta en su ropa una droga que comprometería mucho más su situación?

¿Componenda?

Todo ese disparate, observa, ocurre el 28 de noviembre y el primero de diciembre lo presenta el Cicpc ante la Fiscalía 11, a cargo de la fiscal auxiliar Maryeling Montesinos, quien lo pasó al tribunal de control Nro. 5, cuya titular era Leyda Ly de Jesús Figarelli”.

“Pero, no lo hacen por ningún homicidio, sino por la posesión de drogas y tiene como abogado a Omar Flores, el mismo que asistió a los estudiantes del Politécnico detenidos en el oriente del país después de haber abandonado un autobús, propiedad del mencionado instituto de educación superior, en cuyo piso encontraron un gran cargamento de drogas”.

“Se dice que Yanina Karabín, la juez superior, se había comunicado con Leyda Ly de Jesús Figarelli y Amelia Jiménez, para impedir que Salones fuera dejado en libertad”.

Otro hecho curioso, prosiguió, es que la fiscal segunda, Cristina Coronado, designada para investigar la muerte de Mijail Martínez, en ningún momento se entrevistó con quien decía que había matado a mi hijo.

Sostiene que la libertad de Solones fue una componenda.

¿Cómo lo liberan si el sujeto había pedido protección para su vida al entregarse? ¿Le dan libertad para que lo maten? Y al parecer así sucedió. El Tribunal quinto le decretó una medida cautelar de presentación cada quince días pero nunca se presentó.

También, denunció, se desconoce el paradero de su madre, Rosa Susana Ollarve Vargas, quien había ido a los medios para decir que su hijo no era drogadicto, malandro, ni tiene antecedentes, ni pagó el servicio militar en San Cristóbal, sino en el O´Leary, de Caracas.

Las palabras de la señora las puedo comprobar: Solones trabajaba como ayudante de albañilería en el centro comercial Río Lama y su vecino, quien viajaba con él todas las mañanas y junto retornaban a Los Pocitos, donde vivía, nunca se separaron la semana antes de que el mencionado individuo fuera al medio de comunicación.

Acusaciones

El ex parlamentario acusa al comisario Carlos Rodríguez y a José Núñez, del Cicpc, de presuntamente crear una matriz de opinión a objeto de favorecer el móvil de la resistencia al robo en la muerte de Mijail.

“Desde el primer momento lo denuncié. Lo que hubo fue el asesinato de Mijail, en presencia de mi esposa. Mi hijo no pensaba que lo iban a matar, sino a robarle la camioneta y esa es la razón por la cual la dejó prendida y con la puerta abierta”.

“Había dos individuos. Uno estaba detrás de mi hijo, cerca de la camioneta, apuntándolo con un arma de fuego y el otro, sin mediar ningún tipo de palabra, le hizo tres disparos”.

Explica que ambos asesinos corrieron una distancia de 45 metros, donde los esperaba un carro encendido.

Al cruzar, en la calle 61 con la carrera 9, en el barrio Ezequiel Zamora, eran las 7 y 20 de la mañana de un jueves.

“¿Cómo es que una persona que va a robar, no lleva gorra, ni capucha, no es del barrio donde nos conocemos todos, llega con tanta seguridad de lo que iba a hacer? No era para robar, sino para matar”.

Lo matan, sostiene Víctor Martínez, por mis denuncias contra los escuadrones de la muerte que bajo el mandato de Luis Reyes Reyes y el comando de Jesús Armando Rodríguez Figuera, ocasionaron más de 280 muertes, además de dar protección al narcotráfico.

Por toda una serie de denuncias consignadas en el Consejo Legislativo, Rodríguez Figuera, en ese momento comandante de la Policía, fue sancionado políticamente y Reyes Reyes lo saca del cargo; pero luego lo condecora y termina en la sala situacional de Miraflores, donde se encuentra ahora rindiéndole servicio al presidente de la República, Hugo Chávez.

Los he responsabilizado de la muerte de mi hijo junto a los comisarios Carlos Rodríguez y José Núñez y la Brigada de Homicidios, manifiesta Martínez. Y he consignado esa denuncia en los tribunales y en la Fiscalía 2 que lleva la causa.

De esa denuncia tiene conocimiento la fiscal Cristina Anzola porque Cristina Coronado, quien estaba en ese cargo, fue removida y premiada por sus actuaciones, tras ser corresponsable junto con la jueza Amelia Jiménez de la libertad de Salones. Y también he acusado a los abogados Flores y Leonardo Mendoza.

Martínez finalizó señalando que los autores intelectuales y materiales no tuvieron el valor de atentar contra mí, pero lo hicieron contra mi hijo. Si es mentira lo que estoy diciendo que me acusen. (Pacífico Sánchez, El Impulso, 05.10.10)

Respuesta a un cuestionario desde Brasil

– Y como esta? Como estan las cosas por ahí???
– Hola! Gracias por escribirme y muchos cariños a todos los compañeros y compañeras que conocí en Santo Andre. Por ahora estoy bien, trabajando en una organización de derechos humanos de Venezuela llamada Provea, y continuando el trabajo de difusión de las ideas anarquistas en el país.

– Vos podria hacer una pequeña presentación sobre las cosas que ustedes hacen por ahí, como por ejemplo el periódico El Libertario.
– El Libertario es el periódico realizado por un grupo de afinidad anarquista que funciona en Caracas desde el año 1995. Es una publicación bimensual, con una tirada de 2.500 ejemplares, cuya línea editorial actual es la promoción y defensa de la autonomía de los movimientos sociales en nuestro país, lo cual creemos es una condición previa necesaria para la expansión de las ideas libertarias en nuestro entorno. Además de esta labor editorial, que intentamos tenga alcance en toda América latina, como grupo de afinidad participamos en otros espacios de coordinación con otros grupos de izquierda radical y anticapitalista de Venezuela, además de apoyar diferentes conflictos sociales que existen en nuestro país, y participar en campañas, tal como contra la criminalización de la protesta, en la cual participan diferentes organizaciones. En la actualidad no tenemos un local propio, por lo que nos reunimos en un espacio alternativo e independiente de cultura llamado “Organización Nelson Garrido” (ONG), en donde hemos organizado innumerables actividades, tales como las jornadas anarcopunks, las muestras de videoactivismo o, más recientemente, la primera feria del libro anarquista del país. Como personas estamos actuando en diferentes ámbitos.

– Podria hacer un resumen de el historica do anarquismo en Venezuela.

– A diferencia del resto de los países del continente, en Venezuel ano existe una tradición anarquista. Algunas razones de esto es la naturaleza petrolera de nuestra principal actividad económica, lo cual ha hecho florecer a las izquierdas más estatistas, cuya estrategia siempre ha sido tomar el poder para controlar el dinero del petróleo y desde allí, cosa curiosa y divertida, hacer la revolución. Además, en el período de mayor inmigración obrera europea a nuestro continente, las organizaciones sindicales en Venezuela estaban prohibidas, por lo cual muchos de estos trabajadores que venían con experiencia de luchas anarquistas en otras partes terminaron por vivir en países diferentes al nuestro. A pesar de esto, es posible rastrear alguna influencia anarquista en la organización de las primeras organizaciones obreras del país. Por otra parte, algunos exiliados anarquistas de la Revolución Española vivieron en Venezuela, sin embargo siempre enfocaron sus energías en la vuelta a España, y no en la siembra del ideal libertario en esta tierra, aunque algunos intentos realizaron. A partir de la década de los 80´s germinan algunas iniciativas libertarias en las universidades y centros de estudio, además de la formación de algunas bandas musicales punks y experiencias contraculturales que reivindicaban el anarquismo. Un primer periódico El Libertario fue publicado en la década de los 80´s, con un gran énfasis anarcosindicalista. En los 90´s se intentó alguna coordinación entre los diversos grupos existentes, los cuales editaban diversas publicaciones.

– Cómo es el la movida anarquica hoy en Venezuela? Existem muchos grupos, espazios, alguna red de afinidades?
– En general son pocas las iniciativas anarquistas presentes en el país, aunque algunos compañeros y compañeras intentan expandir el ideal mediante diversas iniciativas y presencia en luchas concretas. Desde el año 1998 Venezuela ha entrado en un período de desarticulación, fragmentación y cooptación del tejido social de base, proceso del cual no ha escapado el anarquismo. Hace algunos años atrás se intentaron abrir algunos locales de inspiración libertaria en diversas ciudades del país, sin embargo, estos esfuerzos no pudieron permanecer en el tiempo. Hoy son días oscuros para el anarquismo en Venezuela, pero también para los movimientos sociales autónomos. Sin embargo, mantenemos actualmente, las iniciativas existentes, una fraternal relación.

– El anarquismo en la Venezuela es una movida que se concentra en el  medio urbano solo ou esta en otros lugares??
– En los últimos 15 años el anarquismo en venezuela se ha limitado a tener presencia en los principales centros urbanos, aunque algunos compañeros hayan intentado realizar emprendimientos en el medio rural. Esperamos que esta situación se revierta en el futuro

– Ahora hablando un poquito de politica actual, sabemos que H. Chavez esta en el poder desde 1999 hasta hoy. En este contexto el que hay cambiado para o movimiento? Cuál fue su impacto?
– Debido a todas las expectativas que ha generado el cambio burocratico sucedido en el país en el año 1998, desde El Libertario hemos asumido su crítica no solamente desde una perspectiva ideológica, sino enfocándonos en los hechos. Es por ello que hemos desarrollado un interés por difundir cifras y datos contrastables acerca de la ausencia de mejoras reales para las grandes mayorías de nuestro país. El gobierno representado por el presidente Chávez no es una ruptura radical, como el mismo se promociona, con la cultura política presente en Venezuela en las últimas décadas, sino por el contrario es una continuidad de la crisis de gobernabilidad representada por un modelo de desarrollo, la exportación de materia prima energética al mercado mundial, que ya no puede cumplir ni siquiera sus promesas de mejorar la calidad de vida de los habitantes del país. Podíamos enumerar una serie de cifras y estadísticas para argumentar esta afirmación, sin embargo para no aburrir sólo recordaré que la violencia social en Venezuela ha continuado en aumento, y para el año 2008 se produjeron 14.600 homicidios en nuestro país. Esta violencia sinsentido es una muestra de la profundización de la crisis social y de las desigualdades presentes en Venezuela, y que ha permeado todos los sectores y ámbitos de la vida en sociedad. En el caso de las cárceles, por ejemplo, tenemos una población penitenciaria estimada en 25.000 presos y presas, la mayoría de los sectores pobres, encerrados en las cárceles venezolanas. En estas inhumanas prisiones cada año mueren más de 400 personas por enfrentamientos entre los propios presos y presas. En segundo lugar, lo cual para el análisis anticapitalista es muy importante, es que con Chávez en el poder se ha profundizado el papel asignado a Venezuela por la globalización económica, que no es otro que vender petróleo y gas al mercado mundial. A pesar de que Chavez habla de soberanía, su gobierno ha realizado negociaciones por períodos que van de 30 a 40 años con las compañías multinacionales como Chevron y Repsol para la extracción y comercialización de estos recursos. Un tercer aspecto, y ligado a lo anterior, es que esta nueva burocracia ha desarrollado diferentes maneras de cooptar e institucionalizar a muchos movimientos sociales que actuaron en nuestro país en la década de los noventas. Es decir, este tipo de contratos con compañías multinacional hubieran sido imposibles realizar en esa época, y ahora no tienen la menor resistencia. Es por eso que como anarquistas nos parece muy importante que los movimientos sociales no se vendan al Estado y mantengan su autonomía y su propia agenda de reivindicaciones. En los últimos años casi la única discusión que se ha realizado en este país es sobre si Chávez es bueno o Chávez es malo, y como cada año se hacen elecciones de alguna cosa, las organizaciones de base han electoralizado sus dinámicas de movilización, hipotecando sus propias reivindicaciones. Para nosotros y nosotras el cambio de presidente no es ninguna solución, pues hay todo un sistema y un modelo de producción que hay que transformar. Muchas redes, como la feminista o la ecologista, se encuentran estancadas o desaparecidas, pues muchos de sus integrantes hoy se han polarizado y ya no pueden desarrollar un trabajo conjunto por objetivos comunes. Por ahora dos experiencias nos parecen importantes, por el grado de autonomía y resistencia que han desarrollado, y es el caso de la lucha indígena y ecologista contra la explotación del carbón, realizada en el estado Zulia, y por otro lado la lucha contra la corrupción policial y la impunidad realizada por colectivos populares en el estado Lara, en donde destaca el Comité de Víctimas contra la Impunidad. A esta organización, la cual distribuye El Libertario y que tiene en nuestras páginas toda la difusión que necesitan, le asesinaron a uno de sus miembros el pasado 26 de noviembre debido a las denuncias que han realizado por la corrupción policial. Este es el caso de Mijail Martínez, un joven videoactivista de 24 años, asesinado de tres disparos en el pecho por un sicario, y cuyo crimen se encuentra hasta hoy envuelto en la impunidad que el denunció en vida.

Barquisimeto: Acto cultural por la vida contra la impunidad, 13 marzo

Mijail Martínez
Mijail Martínez

Fu n d a c i ó n  f o t o t e c a  d e  B a r q u i s i m e t o con el apoyo del Comité de Víctimas Contra la Impunidad, Amnistía Internacional, Cátedra de Derechos Humanos de la UCLA, Provea, Victoria Popular, Centro de Formación Ideológica y Club de Fotografía “Jacinto López “ de la Universidad Yacambú, el Colectivo de Nuevas Bandas y el Circológico Ambiental

P R E S E N T A N

T r i b u t o  a  l a  v i d a  C O N T R A L A I M P U N I D A D

Homenaje artístico, poético y musical a JACINTO ELÍAS LÓPEZ VELASCO y MIJAIL BAUDILIO MARTÍNEZ NIÑO

FLOR DE VENEZUELA

Sábado 13 de marzo de 2010

P R O G R A M A

4:00 p.m. PRESENTACIÓN A CARGO DE Carlos Eduardo López y Víctor Martínez

ESPECTÁCULO DE BREAK DANCE (por la Red de Hip-Hop)

GERMAN RAMOS Y EL CIRCOLÓGICO AMBIENTAL

Animación a cargo Francisco Urdaneta

5:00 PM R E C I T AL POÉTICO

Con la participación de

Alicia Eugenie

Laura Gracco

Carla Darma

Ramón Querales

Tito Núñez Silva

Orlando Pichardo

Héctor Francisco Carmona

Antonio Urdaneta

Jesús Enrique Barrios

Gabriel Jiménez Emán

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6:30 PM TESTIMONIOS DE LA IMPUNIDAD

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7:00 p.m. S e g u n d o F e s t i v a l De nuevas bandas EL LADO OSCURO DEL CREPÚSCULO (The dark side of the crepusculo)

Animación a cargo de Rafael Bowen

CON LA PRESENTACIÓN DE RADIO FUNK – CHILDREN´S GAME´S – KARMACOMA –

La poesía de Luisa Estella Morales

Luisa Estella Morales

En declaraciones realizadas recientemente, la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) Luisa Estella Morales Lamuño afirmó que en Venezuela no existían evidencias acerca de procedimientos realizados por los funcionarios policiales en donde repriman, atropellen, torturen y atropellen a la ciudadanía. Según la funcionaria las denuncias realizadas sobre estos temas corresponderían a casos individuales, los cuales, a su juicio, han sido convenientemente sancionados.

Estos alegatos de la máxima figura jurídica del país corresponden o al terreno de la propaganda o al de la poesía, pues no tienen ningún sustento con la realidad. El propio presidente de la República ha tenido que admitir que el abuso policial es una situación que se ha mantenido hasta nuestros días, lo cual ratificó el diagnóstico realizado por la Comisión Nacional de Reforma Policial (Conarepol), cuyos datos sistematizados reposan en un voluminoso informe que es de dominio público. En un texto anterior, asimismo, relatamos la aguda situación padecida en la región centro-occidental del país, en donde los funcionarios policiales de diferentes ramas han sido acusados, en decenas de ocasiones, de realizar prácticas ilegales, entre las cuales se encuentra la extorsión y la participación en los llamados “secuestros express”. Estas denuncias ocasionaron que un defensor de derechos humanos, Mijail Martínez, haya sido asesinado para intentar silenciar los señalamientos, convenientemente sustentados por organizaciones populares de la región como el Comité de Víctimas contra la Impunidad. Este colectivo ha mapeado el organigrama del crimen y la impunidad, colocando en el vértice del diagrama al ex comandante general de la policía, general Rodríguez Figuera, y al ex gobernador Luis Reyes Reyes. La respuesta a este trabajo de contraloría social ha sido la criminalización y el silencio. En vez de investigar las denuncias, el Ejecutivo Nacional ha premiado a estos dos funcionarios ubicándolos en altos puestos de confianza del gobierno central.

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