Una historia que merece ser contada

Por Rafael Uzcátegui

Víctor Martínez es un luchador popular de Barquisimeto cuya vida en los últimos 20 años es una metáfora de la Venezuela contemporánea. Este “guaro pelao”, como le conoce la gente humilde de la capital musical, sintetiza el drama de un pueblo que apostó, hasta la tragedia, por el proyecto redentor de la revolución bolivariana, cosechando decepciones y traiciones en el camino.

Nadie, con un mínimo de honestidad en el cuerpo, podría calificar a Martínez de “escuálido” o “contrarrevolucionario”. Oriundo de una familia humilde de Guanarito, sus primeras rebeldías fueron las fugas del albergue de menores al que sus padres lo confinaron para despistar la pobreza.

La influencia de la Juventud Obrera Católica lo encaminó a la lucha social, sendero que en 1992 lo lleva a apoyar la insurrección de los militares, y empeñar su propia casa para financiar el levantamiento de noviembre. Tras ser puesto en libertad, Víctor acompaña a Hugo Chávez en todo el trayecto que lo lleva de Yare hasta Miraflores.

Como diputado (MVR) a la Asamblea Legislativapor Lara, pensó que era hora de que el discurso se transformara en realidad. La denuncia de los delitos cometidos por funcionarios contra los sectores humildes lo obligó a enfrentarse con sus compañeros de partido, hasta la expulsión e inhabilitación política.

De nada valieron los diferentes informes sobre irregularidades que redactó para el propio Presidente. El guaro pelao continuó señalando policías y militares corruptos, así como a los civiles que desde ciertas alturas los protegían.

Las amenazas en su contra se hicieron realidad en noviembre del 2009, cuando tres sicarios asesinaron a su hijo Mijaíl Martínez, en la puerta de la casa donde el propio Hugo Chávez durmió en 7 oportunidades. Con lágrimas en los ojos aquel fortachón de casi dos metros afirmó “la revolución que ayudé a crear fue la que me mató a mi hijo”.

La inacción del Ministerio Público y la omisión dela Defensoría del Pueblo motivaron que Víctor asumiera en primera persona la investigación sobre los autores materiales e intelectuales del crimen. Gente del pueblo llano, incluyendo chavistas descontentos, comienzan a suministrarle piezas del rompecabezas, lo cual permitió que los funcionarios policiales arrestaran a dos de los sicarios reales.

Víctor ha hecho del combate al retardo procesal en su caso una cruzada personal, desafiando a todos los mecanismos de impunidad en el país. Sin embargo, no descansará hasta que a quienes señala como los cerebros del homicidio se encuentren tras las rejas.

Entre ellos señala al ex gobernador Luis Reyes Reyes, un nombre que es invocado por los diferentes comités de víctimas de la región. La historia de Víctor Martínez es una historia que merece ser contada. Este testimonio irrebatible continúa buscando un editor interesado. (Tal Cual, 19.03.12)

Leo y difundo: Caso Mijail Martínez: Denuncian desaparición de Jairo Solones y su madre

El hombre que confesó ser sicario y haber asesinado a Mijail Martínez esta desparecido desde el 2009

A diez meses de la muerte de Mijail Martínez, que se cumplieron precisamente el domingo 26 cuando se efectuaron las elecciones parlamentarias, no hay ningún detenido material e intelectual, lo cual contrasta con las actuaciones realizadas por las autoridades policiales que en cuestión de horas lograron la detención de los autores del asesinato del ex diputado Virgilio Hernández.

Martínez ha lanzado una campaña para dar con el paradero de Jairo José Solones y la madre de éste, Rosa Susana Ollarve Vargas, ya que ambos se encuentran desaparecidos desde noviembre del año pasado, luego que el primero de los mencionados se presentara a un medio de comunicación y pidiera ser protegido por las autoridades por temer por su vida, confesando haber dado muerte a Mijail Martínez, hecho que el ex diputado del Consejo Legislativo considera, desde ese momento, como una mentira.

Desconocido

Jairo Solones Ollarve era, para el 28 de noviembre del 2009, un individuo totalmente anónimo, a quien nadie buscaba.

Sorprendió a todos cuando apareció en un medio impreso afirmando que era el autor material de la muerte del joven Mijail Martínez.

“Confesó al periodista que mató a mi hijo luego de establecer una contratación, que le hicieron vía telefónica, por un valor de 3 mil bolívares”, refirió el ex diputado Víctor Martínez.

“En el complot homicida estaban involucrados otros dos sujetos. Como sus socios se habían llevado el dinero y no le entregaron nada, él decidió revelar el crimen, delatarlos y entregarse a la justicia, debido al temor de que sus compinches lo mataran o lo hiciera la policía”.

Por ello, declaró, había acudido al medio para resguardar su existencia y solicitar los servicios de un abogado que le asistiera, según la versión periodística, comentó Martínez.

Llama la atención al ex diputado, que Salones decía temer por su vida, situación contradictoria, ya que se confesó sicario profesional al punto de revelar que había matado hasta una familia en San Cristóbal.

“En la información se decía que Salones se mostraba nervioso, pero nunca se dio a conocer que presuntamente estaba bajo los efectos de un alucinógeno como sospechó el juez que lo sometió a interrogatorios, después de haber sido detenido por funcionarios del Cicpc, quienes al requisarlo le encontraron una porción de supuesta droga en uno de los bolsillos de su pantalón”.

Martínez considera muy curioso este detalle y pregunta: “¿Cómo una persona dispuesta a entregarse a la justicia porta en su ropa una droga que comprometería mucho más su situación?

¿Componenda?

Todo ese disparate, observa, ocurre el 28 de noviembre y el primero de diciembre lo presenta el Cicpc ante la Fiscalía 11, a cargo de la fiscal auxiliar Maryeling Montesinos, quien lo pasó al tribunal de control Nro. 5, cuya titular era Leyda Ly de Jesús Figarelli”.

“Pero, no lo hacen por ningún homicidio, sino por la posesión de drogas y tiene como abogado a Omar Flores, el mismo que asistió a los estudiantes del Politécnico detenidos en el oriente del país después de haber abandonado un autobús, propiedad del mencionado instituto de educación superior, en cuyo piso encontraron un gran cargamento de drogas”.

“Se dice que Yanina Karabín, la juez superior, se había comunicado con Leyda Ly de Jesús Figarelli y Amelia Jiménez, para impedir que Salones fuera dejado en libertad”.

Otro hecho curioso, prosiguió, es que la fiscal segunda, Cristina Coronado, designada para investigar la muerte de Mijail Martínez, en ningún momento se entrevistó con quien decía que había matado a mi hijo.

Sostiene que la libertad de Solones fue una componenda.

¿Cómo lo liberan si el sujeto había pedido protección para su vida al entregarse? ¿Le dan libertad para que lo maten? Y al parecer así sucedió. El Tribunal quinto le decretó una medida cautelar de presentación cada quince días pero nunca se presentó.

También, denunció, se desconoce el paradero de su madre, Rosa Susana Ollarve Vargas, quien había ido a los medios para decir que su hijo no era drogadicto, malandro, ni tiene antecedentes, ni pagó el servicio militar en San Cristóbal, sino en el O´Leary, de Caracas.

Las palabras de la señora las puedo comprobar: Solones trabajaba como ayudante de albañilería en el centro comercial Río Lama y su vecino, quien viajaba con él todas las mañanas y junto retornaban a Los Pocitos, donde vivía, nunca se separaron la semana antes de que el mencionado individuo fuera al medio de comunicación.

Acusaciones

El ex parlamentario acusa al comisario Carlos Rodríguez y a José Núñez, del Cicpc, de presuntamente crear una matriz de opinión a objeto de favorecer el móvil de la resistencia al robo en la muerte de Mijail.

“Desde el primer momento lo denuncié. Lo que hubo fue el asesinato de Mijail, en presencia de mi esposa. Mi hijo no pensaba que lo iban a matar, sino a robarle la camioneta y esa es la razón por la cual la dejó prendida y con la puerta abierta”.

“Había dos individuos. Uno estaba detrás de mi hijo, cerca de la camioneta, apuntándolo con un arma de fuego y el otro, sin mediar ningún tipo de palabra, le hizo tres disparos”.

Explica que ambos asesinos corrieron una distancia de 45 metros, donde los esperaba un carro encendido.

Al cruzar, en la calle 61 con la carrera 9, en el barrio Ezequiel Zamora, eran las 7 y 20 de la mañana de un jueves.

“¿Cómo es que una persona que va a robar, no lleva gorra, ni capucha, no es del barrio donde nos conocemos todos, llega con tanta seguridad de lo que iba a hacer? No era para robar, sino para matar”.

Lo matan, sostiene Víctor Martínez, por mis denuncias contra los escuadrones de la muerte que bajo el mandato de Luis Reyes Reyes y el comando de Jesús Armando Rodríguez Figuera, ocasionaron más de 280 muertes, además de dar protección al narcotráfico.

Por toda una serie de denuncias consignadas en el Consejo Legislativo, Rodríguez Figuera, en ese momento comandante de la Policía, fue sancionado políticamente y Reyes Reyes lo saca del cargo; pero luego lo condecora y termina en la sala situacional de Miraflores, donde se encuentra ahora rindiéndole servicio al presidente de la República, Hugo Chávez.

Los he responsabilizado de la muerte de mi hijo junto a los comisarios Carlos Rodríguez y José Núñez y la Brigada de Homicidios, manifiesta Martínez. Y he consignado esa denuncia en los tribunales y en la Fiscalía 2 que lleva la causa.

De esa denuncia tiene conocimiento la fiscal Cristina Anzola porque Cristina Coronado, quien estaba en ese cargo, fue removida y premiada por sus actuaciones, tras ser corresponsable junto con la jueza Amelia Jiménez de la libertad de Salones. Y también he acusado a los abogados Flores y Leonardo Mendoza.

Martínez finalizó señalando que los autores intelectuales y materiales no tuvieron el valor de atentar contra mí, pero lo hicieron contra mi hijo. Si es mentira lo que estoy diciendo que me acusen. (Pacífico Sánchez, El Impulso, 05.10.10)

Mijail Martínez: Cuando lo extraordinario se vuelve cotidiano

Mijail Martínez

A pocos días de iniciar los eventos en conmemoración de su quinto aniversario, el Comité de Víctimas Contra la Impunidad del estado Lara recibió un derechazo en el alma: el asesinato de uno de sus integrantes. El 26 de noviembre pasado, dos personas desconocidas abordaron, en horas de la mañana, a Mijail Martínez en las puertas de su domicilio, y tras llamarlo por su nombre le realizaron varios disparos mortales en el pecho. Este joven de 24 años se había relacionado con el Comité de Víctimas casi desde su fundación, registrando en video muchas de sus actuaciones para un documental sobre la respuesta popular a la impunidad que, desde hace cinco años, se despliega en la región larense.

Mijail es hijo de Víctor Martínez, un luchador social que acompañó al futuro presidente venezolano desde su encierro en la Cárcel de Yare hasta la formación del Movimiento V República, por el cual salió electo como concejal, y posteriormente diputado, a la Asamblea Legislativa del estado Lara. Sin embargo, la degradación de los cuerpos policiales, y la implicación de altos funcionarios gubernamentales en hechos irregulares, fueron progresivamente alejándolo del proyecto bolivariano. A través de los micrófonos de la radio y la televisión regional, sin embargo, y con el apodo mediante el cual era conocido popularmente, “guaro pelao”, denunciaba con nombres y apellidos los nombres de los incursos en hechos de corrupción, la mayoría antiguos compañeros de tolda. Y en esta labor de acompañamiento de las comunidades, Mijail era su compañero, asistente y camarógrafo. Con lágrimas en los ojos y los puños crispados, Víctor no dudó en denunciar el hecho como un sicariato que pretendía callar sus señalamientos a, quienes como alguna vez dijo el Ché, llevaban la revolución en la boca para vivir de ella. Esta afirmación reviste de una particular gravedad, pues estaríamos ante un crimen de naturaleza política contra la disidencia, el cual recuerda muchas situaciones que creíamos superadas en el continente.

Según el monitoreo realizado por Provea la policía de Lara se encuentra en el primer lugar de los cuerpos policiales regionales involucrados tanto en violaciones al derecho a la vida como en otros hechos delictivos. El propio Comité de Víctimas contra la Impunidad ha realizado un registro pormenorizado de las prácticas irregulares más frecuentes en la ciudad crepuscular. Una de ellas es la que han denominado “cajeros automáticos humanos”, en donde los funcionarios policiales cuentan con una lista de personas a las cuales, periódicamente, extorsionan. Muchos de estos ciudadanos, humildes trabajadores de la economía informal, han sido objeto de una “siembra” de drogas en operativos, y bajo la amenaza de la apertura de un expediente, el cual los conduciría a la peligrosa cárcel de Uribana, mensualmente deben cancelar sumas que no bajan de mil bolívares. Una segunda práctica es la intervención activa de funcionarios en “secuestros express” y en robo de vehículos. Cuando los familiares de los afectados asisten al sitio convenido a pagar la tarifa acordada, se percatan que la operación está siendo convenientemente protegida por automóviles oficiales de la policía regional. Si repitiéramos los testimonios acerca de la existencia grupos de exterminio y comandos parapoliciales, esta columna se convertiría en un sórdido relato de horror e indefensión.

Este réquiem compuesto en la propia ciudad musical del país ha sido, inconvenientemente, contextualizado por el Comité de Víctimas. El organigrama que han dibujado acerca de los mecanismos de impunidad en la región ha sido encabezado por comandantes y gobernadores, como fue el caso del general (GN) Jesús Armando Rodríguez Figuera y el Teniente Coronel de la Aviación Luis Reyes Reyes. Con testimonios, evidencias y conexiones, este grupo regional de defensa de los derechos humanos logro demostrar como el incremento de la inseguridad y la delincuencia iba a la par de la expansión de una mafia policial amparada por la propia casa de gobierno regional. Ni la Fiscalía General de la República ni la Defensoría del Pueblo investigaron estas graves acusaciones y, paradójicamente, el antiguo gobernador fue promovido al cargo de Ministro de la Secretaría de la Presidencia, un cargo de confianza en el entorno del Primer Mandatario.

 

Esta es la situación a la cual han dado respuesta desde la comunidad una constelación diversa de organizaciones populares en la región centrooccidental. El trabajo del Comité de Víctimas contra la Impunidad es fortalecido por otros colectivos como el Frente Clasista Argimiro Gabaldón, la asociación de comerciantes de Quíbor, la Cátedra Libre de Derechos Humanos de la UCLA o el Observatorio de Derechos de las Mujeres capítulo Lara, quienes, algunos más que otros, han logrado conservar su autonomía y su capacidad de autoconvocatoria pese a las diatribas de la polarización que ha signado el panorama político del país. Y si uno se reconcilia con el género humano al conocer que estas experiencias se desarrollan contra viento y marea, queda en el aire la pregunta de por qué no hay mas reacciones de este tipo en el resto del territorio, siendo la seguridad ciudadana, consensuadamente, el principal problema sentido por venezolanos y venezolanas.

Pese al silencio de algunos y algunos, las evidencias señalan que en el país se ha comenzado a asesinar por pensar diferente, y como efectivamente afirma la propaganda gubernamental, lo extraordinario se está volviendo cotidiano. Reciban los familiares, amigos y amigas de Mijail Martínez nuestras palabras de afecto en esta hora menguada. (Rafael Uzcátegui. Correo del Caroní, 01.12.09)

Observatorio venezolano de los ddhh de las Mujeres, nucleo Lara: Para Rosa… hoy todas somos Rosa

Mijail Martínez

“Ellas las Asesinadas, son una hilera de enlutadas sombras, siempre vivas
siempre muertas Mariposas de invierno en alfileres.
Alondras tristes para siempre mudas.
Selláronles sus bocas con pétalos de sangre.
Esculpieron sus risas sobre mármoles fríos.
Dejaron a sus hijos a solas en el aire,
y ya sus ojos ciegos ruedan por los abismos.
Son mujeres sin nombre, sin edades,
que levantan sus voces en la ausencia
esperando una luz que las redima
del terror, de la injuria, de la fuerza.
No piden ni la paz ni la palabra:
quieren ser los escudos de la herida,
la memoria tenaz, la dolorida sinrazón
de una muerte anunciada. Denunciada.
Ellas, las siempre muertas y las siempre vivas”

Este poema de Luzmaría Jiménez, fue leído por una Madre del Comité de Víctimas Contra la Impunidad en Lara en su 4to aniversario el año pasado…y hoy 26 de Noviembre, un año después, estas palabras retumban de nuevo en los corazones de las Mujeres y Hombres del Estado Lara que vivimos con estupor como otra Madre más se suma a la hilera de enlutadas sombras…junto a tantas Madres, hijas, hermanas, amigas, Mujeres todas que viven en Duelo permanente por la pérdida violenta de sus seres queridos, que son asesinados todos los días…

Hoy le tocó a Rosa que le arrebataran a su Mijael, Cuántas Rosas más tendrán que vivir esta pesadilla? Cuantos Mijael tendrán que morir? Cuántos Victor vivirán esta terrible impotencia? Cuanto duelo más se necesita para que nos levantemos como una sola MADRE y un solo PADRE y en una sola voz digamos !Basta ya de IMPUNIDAD y de INJUSTICIA! El Estado es el garante de todos los Derechos Humanos y debe rendir cuentas ante este nuevo asesinato que enluta al pueblo larense y menoscaba el Derecho de las Mujeres a Vivir una Vida Libre de Violencia, justamente en el mes de la No Violencia.

¡QUE ESTE CASO NO SE SUME A LOS MILES QUE HOY PERMANECEN EN IMPUNIDAD, ANTE LA MIRADA COMPLICE DE LA INDOLENCIA!
¡MIJAEL SIMPRE ESTARAS EN LA MEMORIA DE NUESTRAS LUCHAS!

Barquisimeto 26 de Noviembre del año 2009

Foro por la Vida condena el asesinato de defensor de Derechos Humanos en el estado Lara

Mijail Martínez

(Caracas, 26 de noviembre de 2009).- El Foro por la Vida, coalición de organizaciones de derechos humanos de Venezuela, condena el asesinato del Mijail Martínez, colaborador del Comité de Víctimas contra la Impunidad (CVCI), organización ciudadana que trabaja en defensa de los derechos humanos en el estado Lara.

Mijail Martínez, perdió la vida, la mañana de este jueves 26.11.09, cuando presuntamente dos sujetos le dispararon sin mediar palabras mientras se encontraba en el estacionamiento de su residencia ubicada al oeste de Barquisimeto, capital del estado Lara . El joven de 24 años, se desempeñaba como productor audiovisual, registrando la lucha y el dolor de las víctimas y familiares de la lucha contra la impunidad en la región centro-occidental. Además, era hijo de Víctor Martínez, exdiputado del Consejo Legislativo del estado Lara, luchador social y también colaborador del Comité de Víctimas contra la Impunidad, quien a través de programas de radio y televisión ha denunciado, en reiteradas oportunidades, casos de irregularidades en los cuerpos de seguridad de la región. Por esta razón, el exdiputado considera que la muerte de su hijo responde a un hecho de sicariato.

Este suceso se enmarca en un panorama de criminalización de la labor del Comité de Víctimas Contra la Impunidad, según han denunciado los voceros de esta organización en reiteradas oportunidades, por las investigaciones y denuncias que han realizado ante las violaciones de derechos humanos que se cometen en el estado Lara y las irregularidades en las que están inmersos los cuerpos de seguridad y los organismos de justicia de la región. Asimismo, en un proceso creciente de prácticas ilegales por parte de funcionarios de la Policía de Lara, quienes por la cantidad de denuncias se ubican como el segundo cuerpo policial regional del país involucrado en violaciones a los derechos humanos.

El Foro por la Vida ha manifestado en diversas oportunidades su preocupación ante la criminalización del trabajo de los defensores de derechos humanos en Venezuela, por lo que ante este hecho de violencia, , realizamos las siguientes consideraciones:

– Exigimos a los organismos de justicia realizar una investigación exhaustiva sobre el caso del asesinato del defensor de derechos humanos, Majail Martínez y sancionar a los responsables de este lamentable suceso, según lo establece la legislación venezolana.

– Solicitamos al Estado venezolano tomar las medidas pertinentes para garantizar las condiciones necesarias para que los defensores/as de derechos humanos puedan cumplir con su labor como contralores sociales y además se les garantice el derecho a la vida y a la integridad personal al igual que lo merecen todos y todas las venezolanas.

– Demandamos detener la campaña de criminalización de la que ha sido objeto el Comité de Víctimas contra la Impunidad del Estado Lara.

– Hacemos un llamado a la colectividad en general a unirse a la lucha y asumir un compromiso ciudadano contra estas violaciones de derechos humanos.

Desde el Foro por la Vida, nos solidarizamos ante esta situación que afecta a los defensores de derechos humanos del Comité de Víctimas Contra la Impunidad, y compartimos el dolor y la tristeza de la Familia Martínez a quienes nos unimos por la búsqueda de la Justicia.

Vocería Foro por la Vida
PROVEA- Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos
Espacio Público
Justicia y Paz Nacional

Asesinato de activista de derechos humanos en Barquisimeto revela la sistemática política de Estado contra la disidencia y las clases populares

Mijail Martínez

Durante la mañana del 26.11.09 fue asesinado en la ciudad de Barquisimeto Mijail Martínez, de 24 años de edad, videoactivista y colaborador del Comité de Víctimas contra la Impunidad del estado Lara. Según los testimonios, dos individuos desconocidos abordaron a Mijail en las afueras de su domicilio, y tras llamarlo por su nombre le realizaron varios disparos en el pecho. La víctima es productor audiovisual y trabaja en el programa de televisión de su padre Víctor Martínez, un antiguo militante bolivariano y ex diputado del Consejo Legislativo de la región, el cual debido a las múltiples contradicciones del proceso bolivariano ha venido realizando denuncias acerca de la implicación de altos funcionarios gubernamentales y policiales en hechos de corrupción y violación a los derechos humanos. En declaraciones ofrecidas a los medios, Víctor señala que el móvil del asesinato es político, y buscaba silenciar sus señalamientos: “Chávez yo te ayudé cuando estabas solo en la cárcel y nadie daba medio por ti, eres el responsable de la muerte de mi hijo y de muchos delitos que se cometen, porque en vez de ser el primer garante de la constitución eres el primer violador y debido a esto pagamos todos los venezolanos con la inseguridad que hay en el país”, afirmó.

Este crimen político se realiza en un contexto regional de profunda degradación de los diferentes niveles del poder gubernamental. Como han venido registrando organizaciones de derechos humanos como Provea, la policía del estado Lara es el segundo cuerpo policial denunciado por violaciones al derecho a la vida, acumulando durante el año 2008 el 19,43% de los casos en todo el país, para un total de 31 víctimas. Además, los policías han sido denunciados por su participación activa en extorsiones, atracos a bancos, secuestros, tráfico y siembra de drogas en la ciudad, lo cual tiene como principales víctimas a personas de bajos recursos. Esta situación ha motivado la respuesta social de diferentes organizaciones populares, como el Comité de Víctimas contra la Impunidad (CVCI), fundado en el año 2004. El CVCI ha denunciado la implicación de altos funcionarios regionales, tales como el antiguo comandante de la policía Rodríguez Figuera, en la creación de las mafias policiales, así como el encubrimiento y participación del antiguo gobernador del estado Lara Luis Reyes Reyes. En vez de realizar una investigación de las diferentes denuncias, el gobierno central premió al exgobernador con el cargo de Ministro de la Secretaría de la Presidencia.

Debido a sus denuncias y movilizaciones, los integrantes del CVCI han sido objeto de amenazas de muerte y de un proceso creciente de criminalización. Desde el momento de su fundación, Mijail Martínez había venido registrando en video el trabajo comunitario de la organización, con la intención de realizar un documental sobre esta experiencia popular. Una muestra de su trabajo puede verse en http://www.vimeo.com/5130428

Desde el periódico El Libertario denunciamos este hecho como un nuevo capítulo de la arremetida gubernamental contra las organizaciones de base, autónomas, revolucionarias y disidentes. Asimismo, enviamos todos nuestros mensajes de condolencia y afecto a los familiares y amigos de Mijail, un prometedor joven en el terreno de las luchas sociales cuyo entusiasmo y compañerismo fuimos testigos. Señalamos que este crimen es parte de la política de criminalización de la protesta popular emprendida por un gobierno servil a los intereses del capitalismo globalizado. Por último, denunciamos la complicidad del gobierno, de los medios estatales y pseudocomunitarios, de la Fiscalía General de la República, Defensoría del Pueblo y Tribunales de Justicia en cualquier hecho que ponga en peligro la vida e integridad de Víctor Martínez y su familia, los integrantes del Comité de Víctimas contra la Impunidad del Estado Lara y del resto de luchadores y luchadoras populares de la región que han venido señalando, con nombres y apellidos, la implicación de funcionarios policiales y burocráticos en hechos de corrupción, tráfico de drogas, extorsión, secuestros y asesinatos en la región centro-occidental del país.

Periódico El Libertario
Caracas, 26.11.09
http://www.nodo50.org/ellibertario