Venezuela: Un país en una vida

Rafael Uzcátegui
Especial La Silla Vacía

Pocas personas sintetizan en su propia vida la historia del país que los vio nacer. Víctor Martínez, quien acaba de perder su duelo con el cáncer en la ciudad de Barquisimeto, resumió en primera persona la historia contemporánea venezolana: La de un pueblo que se enamoró de la promesa bolivariana, para luego decepcionarse hasta la tragedia. Un 26 de noviembre Víctor, un fortachón de casi dos metros, diría entre lágrimas: “La revolución que ayudé a llegar al poder fue la que me mató a mi hijo”. Luego de estar hospitalizado durante 7 días, con las carencias propias de una emergencia humanitaria compleja, el “guaro pelao” alzó vuelo sin conocer la justicia en el asesinato, de cuya autoría intelectual siempre señaló a sus antiguos compañeros de partido.

A diferencia de Colombia, la violencia en Venezuela no es política sino social. El sicariato por diferencias ideológicas es rarísimo, pero paradójicamente las cifras de homicidios por otras razones, según el Observatorio Venezolano de Violencia, sumaron 16.506 los muertos ocurridos en el país en 2019. Por eso cuando recibimos la llamada, a finales de noviembre del año 2009, para informarnos que un defensor de derechos humanos había sido asesinado por encargo, todas las alarmas se encendieron. Se trataba de Mijaíl Martínez, un joven documentalista de 24 años vinculado al Comité de Víctimas Contra la Impunidad del estado Lara (Covicil), un nucleamiento de familiares de abuso policial que venían señalando la responsabilidad de las máximas autoridades regionales en lo que se había convertido en una banda de uniformados que, con la tolerancia del poder, secuestraban, extorsionaban y asesinaban. La sensibilidad de Mijaíl venía de familia, pues era hijo de Víctor Martínez, un carismático luchador social de la entidad, fundador de decenas de organizaciones populares, en cuya lista se encuentra también el propio chavismo, hombre de medios y antiguo diputado a la Asamblea Legislativa del estado Lara. El secreto a voces, en una región caracterizada por su musicalidad oral, era que al hijo lo habían matado para callar al padre, cuyo verbo encendido le había granjeado el apodo de “Dinamita Martínez”. Por eso interesarse en el caso de Mijaíl era, necesariamente, conocer las luchas en las que estaba involucrado Víctor.

En una metáfora del acelerado paso de la Venezuela rural a la urbana, de la haciendo de café al campo petrolero, Víctor Martínez había nacido en una familia humilde de Guanarito, estado Portuguesa, a quien el deseo de probar algo de modernidad los conminó a desplazarse hasta Barquisimeto, donde como muchos otros, ocuparon un terreno baldío para plantar sus láminas de zinc en el suelo para esperar que los frutos fueran tejas rojas y ladrillos. Aquella vivencia de escasez estimuló en Víctor la solidaridad hacia los vulnerables, en una búsqueda personal que lo cruzó con todas las iniciativas redentoras que encontró en sus primeros pasos, desde la Juventud Obrera Católica, pasando por el Partido de la Revolución Venezolana (PRV) de Douglas Bravo y, finalmente, en el chavismo. Cuando nadie apostaba un bolívar partido por la mitad por alguien llamado Hugo Chávez, Víctor Martínez empeñó su propia casa para financiar la insurrección cívico-militar que lo sacaría de la cárcel, a finales de 1992, navidades que pasaría Víctor en prisión. En esa misma vivienda Hugo Chávez, durante las austeras giras de fundación del Movimiento V República, dormiría en 7 oportunidades. Y al frente de esa casa asesinarían a Mijaíl Martínez.

Cuando Hugo Chávez gana las elecciones presidenciales a finales de 1998, Víctor confiaba que todo por lo que habían luchado se transformaría en realidad, ese paraíso en la tierra donde las personas tendrían la misma oportunidad para ser iguales. Primero por el MVR y luego por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) fue electo diputado a la Asamblea Legislativa del estado Lara, entre los años 2000 a 2008. Pero para quien era un hombre de una sola palabra, la distancia entre el discurso y los hechos rápidamente comenzó a pesarle. Víctor comenzó a descubrir que sus camaradas del partido estaban usando el poder para enriquecerse, desviaciones que pensaba podían corregirse desde dentro. Por eso formó parte de varias Comisiones de Investigación dentro del Consejo Legislativo del estado Lara (CLEL) para documentar y denunciar la corrupción. Los informes hablaban de desviaciones de los alimentos a precios controlados que se ofrecían en la red Mercal de la ciudad, pero también de la creación de organismos de seguridad paralelos y privados dentro de la propia gobernación. Las evidencias no lograban consecuencias en la entidad. Víctor pensó, como lo hacía casi todo el mundo, que Hugo Chávez no lo sabía. Y después que le informó, personalmente, los nombres y apellidos de los involucrados logró una reacción: Que lo inhabilitaran políticamente, para no permitirle que ejerciera otros cargos de elección popular, y lo expulsaran del partido. Víctor pasó a acompañar a las víctimas de los abusos de los grupos de “policía privada” amparados por la gobernación. En uno de sus programas en la televisión regional Víctor los entrevista y, al aire, les recomienda que se organicen como un “Comité de Víctimas”. Así nació el Covicil. Víctor, una suerte de “padrino” de las víctimas de abuso de poder, paradójicamente pronto se convertiría en una.

Con el guayabo de los desenamorados, Víctor denunciaba con pelos y señales la responsabilidad del gobernador del estado Lara y el Comandante de la Policía en los desmanes que ocurrían en la capital crepuscular. El 26 de noviembre de 2009 tres personas asesinaron a Mijaíl, sin robarle nada y dejando intacta la camioneta que, frente a su residencia, tenía las llaves dentro del encendedor. El Chávez locuaz que todos recordamos, no dijo nada sobre el asesinato del adolescente que junto a su padre lo había visitado varias veces durante su prisión en Yare. Sus antiguos camaradas dejaron de contestar sus llamadas telefónicas.

Víctor, al igual que otros familiares de víctimas, se enfrentaba solo al laberinto de la impunidad. “Dinamita Martínez” era reconocido como un hombre honesto. Durante sus años de diputado también encabezó la Comisión Legislativa que promovió la ley para proteger el Ágave y sus productos derivados, lo que abrió las puertas para la despenalización de la producción artesanal de Cocuy, un licor destilado popular en los estados Lara y Falcón. Por estas y otras acciones era apreciado por la gente, lo que le permitió tejer su propia red de contactos para asumir personalmente la investigación sobre los autores materiales del asesinato. Y fue gracias a la “inteligencia social”, como él la llamaba, y a su propia osadía que señaló el paradero de dos de los sicarios a la policía regional durante los días de Henry Falcón, un gobernador que también se había alejado del chavismo.

Hay quien piensa que el dolor por el asesinato de Mijaíl fue lo que generó las condiciones para la aparición del cáncer en su padre. Y a diferencia de Hugo Chávez, que pudo escoger el país y los médicos para tratarse, Víctor comenzó la penitencia de todos los pacientes oncológicos venezolanos por el sistema sanitario público, en hospitales sin medicinas ni insumos, donde buena parte de sus médicos especializados de han ido del país como migrantes forzados. Dejó de ser el corpulento que era y, como muchos de sus paisanos, el físico de Víctor había disminuido, pero su espíritu continuaba intacto: Era parte de los animadores de la Red de Derechos Humanos del estado Lara, protagonizando protestas de pacientes oncológicos por su derecho a la salud.

La muerte de Víctor recuerda dolorosamente, a todos a quienes lo conocimos, aquella frase de Albert Camus: “A decir verdad, todavía no hemos salido de la humillación. Pero el mundo gira, la historia cambia y un tiempo se acerca, de ello estoy seguro, en que ya no estaremos solos”. Por ahora nos acompaña el recuerdo de la vitalidad de una persona que, a pesar de todos los desencantos, nunca dejó que le arrebataran la alegría de estar junto con otros para hacer más grande la esperanza por un mejor mañana. Un sentimiento que, somos testigos, a pesar de todo albergan hoy muchos venezolanos. Que la tierra te sea leve guaro pelao.

Nodos & redes: Una parábola llamada Víctor Martínez

victorfamiliaRafael Uzcátegui

Si usted lo hubiera visto llorar como yo, también se le hubiera enfriado el guarapo. Aquel fortachón de casi dos metros de altura, calvo y de bigotes, que ha sido luchador social de toda la vida y diputado durante un ratico, que ha conocido prisión y se ha enfundado un revolver para caminar por la calle, por si las dudas. Que no le ha temblado el pulso para denunciar, con nombre y apellido, a los policías y militares corruptos. Ese Víctor Martínez lloró desencajado un 26 de noviembre, y a la distancia yo lloré con él. Ese día, por las cámaras de televisión del parte noticioso, Víctor confirmaba la tragedia: “La revolución que ayudé a llegar al poder fue la que me mató a mi hijo”. La síntesis de la frase, que parece haberse creado para difundir por twitter, resume como pocas la metáfora de vida de un hombre que, a su vez, resume la historia de un pueblo que apostó por un proyecto político llamado “proceso bolivariano”.

Recuento del luchador popular

Víctor Martínez nació en Guanarito, estado Portuguesa, en el seno de una familia tan pobre que cuando se mudaron a Barquisimeto invadieron un terreno baldío al oeste de la ciudad para construir su casa, y que a falta de todo lo internaron en un albergue para menores. De ese sitio Víctor se escapó, varias veces, caminando durante horas hasta su casa, lo que algunos piensan fue el inicio de una rebeldía sorda que comenzó a crecerle detrás de las costillas. Su propia carestía lo llevó a solidarizarse con los excluidos, iniciando su camino dentro de las luchas sociales de la mano de la Juventud Obrera Católica y la Teología de la Liberación, así como diferentes organizaciones de izquierda. A comienzos de los 90´s Víctor entró en contacto con el movimiento sedicioso que se gestaba dentro de los cuarteles. En 1992 empeñó su propia casa para financiar el levantamiento de noviembre. Tras el 27N fue detenido por su participación. Tras ser liberado, Víctor participa en el movimiento popular que pedía la liberación de los presos políticos, los militares golpistas, además de participar en diferentes luchas de las zonas populares de Barquisimeto. Es acá que como candidato, Hugo Chávez duerme varias veces en su casa, a pocos metros de donde años después caería mortalmente herido Mijaíl.

En 1998 con el cambio de gobierno, Víctor es uno de los coordinadores del naciente Movimiento V República en el estado Lara, siendo electo como diputado por la asamblea legislativa. Víctor creía en los postulados redentores de la revolución bolivariana, y desde su puesto de poder continuó haciendo lo único que sabía: ponerse de lado de los desfavorecidos, señalando con nombre y apellidos a los funcionarios policiales abusadores. Estas denuncias se amplifican en programas de televisión y radio regionales de su propia factura, lo cual aumentaba su reconocimiento como luchador popular. Poco a poco comenzó a percatarse que sus compañeros de partido se convertían en cómplices de las situaciones que, hasta ayer, denunciaban. Víctor comenzó a denunciar estas situaciones e, inclusive, realizó varios informes sobre las diferentes corrupciones de funcionarios civiles y militares para el propio presidente Chávez. Sus denuncias no se investigaron y, paradójicamente, desembocaron en su expulsión del MVR y su inhabilitación política.

El ostracismo político no lo amilanó y desde los medios de comunicación continuó denunciando delitos y violaciones de derechos humanos, señalando a sus excompañeros de partido. Es en su programa de televisión donde familiares de abuso policial acordaron crear un Comité de Víctimas, al cual se incorpora el hijo de Víctor, Mijail Martínez, quien comienza a realizar un documental de la lucha de los sectores populares contra la impunidad. Mijaíl es asesinado por tres sicarios un 26 de noviembre de 2009. En un sentido y concurrido entierro el comentario recurrente era “el asesinato era un mensaje para su padre”. Mijaíl Martínez, junto a su padre había visitado a Hugo Chávez en la cárcel de Yare. Dos días después del crimen, la cadena presidencial realizada desde el propio estado Lara omite su nombre. Víctor, un fortachón de dos metros de altura, descompuesto declara a los medios de comunicación: “Chávez, te hago corresponsable de la muerte de mi hijo”. De las pocas llamadas de condolencia que recibió de las esferas de poder recuerda la de Iris Varela: “Víctor, ¡te echaron una vaina!”.

Cruzada contra la impunidad

Ante la inacción de las autoridades, Víctor comienza a investigar por su propia cuenta a los autores materiales del crimen. A su teléfono comienzan a llegar llamadas de personas con datos con el que comienza a armar aquel rompecabezas. En una mezcla de audacia y vocación suicida Víctor desarrolla su propia “inteligencia social”, haciendo cosas que sí las relatamos acá pondrían, aún más, en peligro su integridad. De esta manera ubica a los tres autores materiales, comenzando en solitario una operación para que sean detenidos, juzgados por el crimen y sean confirmados los nombres de las personas que pagaron por el asesinato. Es así como logra dibujar el mapa de la corrupción e impunidad en la región.

La última vez que Víctor conversó con Iris Varela ella le pidió que no fuera más a los medios de comunicación con la denuncia del asesinato. “Vamos a formar una comisión en la Asamblea Nacional para investigar tu caso”. Víctor nunca recibió el supuesto informe parlamentario y continuó llamando a las cosas por su nombre. Varela ya no le responde las llamadas.

Hoy, ante la inminencia de otros 26 de noviembre Víctor Martínez sigue en su cruzada personal contra la impunidad. Afirma que los verdaderos asesinos de su hijo están libres, y que la mano que movió los hilos, el autor intelectual, sigue gozando de los privilegios del poder.

Una historia que merece ser contada

Por Rafael Uzcátegui

Víctor Martínez es un luchador popular de Barquisimeto cuya vida en los últimos 20 años es una metáfora de la Venezuela contemporánea. Este “guaro pelao”, como le conoce la gente humilde de la capital musical, sintetiza el drama de un pueblo que apostó, hasta la tragedia, por el proyecto redentor de la revolución bolivariana, cosechando decepciones y traiciones en el camino.

Nadie, con un mínimo de honestidad en el cuerpo, podría calificar a Martínez de “escuálido” o “contrarrevolucionario”. Oriundo de una familia humilde de Guanarito, sus primeras rebeldías fueron las fugas del albergue de menores al que sus padres lo confinaron para despistar la pobreza.

La influencia de la Juventud Obrera Católica lo encaminó a la lucha social, sendero que en 1992 lo lleva a apoyar la insurrección de los militares, y empeñar su propia casa para financiar el levantamiento de noviembre. Tras ser puesto en libertad, Víctor acompaña a Hugo Chávez en todo el trayecto que lo lleva de Yare hasta Miraflores.

Como diputado (MVR) a la Asamblea Legislativapor Lara, pensó que era hora de que el discurso se transformara en realidad. La denuncia de los delitos cometidos por funcionarios contra los sectores humildes lo obligó a enfrentarse con sus compañeros de partido, hasta la expulsión e inhabilitación política.

De nada valieron los diferentes informes sobre irregularidades que redactó para el propio Presidente. El guaro pelao continuó señalando policías y militares corruptos, así como a los civiles que desde ciertas alturas los protegían.

Las amenazas en su contra se hicieron realidad en noviembre del 2009, cuando tres sicarios asesinaron a su hijo Mijaíl Martínez, en la puerta de la casa donde el propio Hugo Chávez durmió en 7 oportunidades. Con lágrimas en los ojos aquel fortachón de casi dos metros afirmó “la revolución que ayudé a crear fue la que me mató a mi hijo”.

La inacción del Ministerio Público y la omisión dela Defensoría del Pueblo motivaron que Víctor asumiera en primera persona la investigación sobre los autores materiales e intelectuales del crimen. Gente del pueblo llano, incluyendo chavistas descontentos, comienzan a suministrarle piezas del rompecabezas, lo cual permitió que los funcionarios policiales arrestaran a dos de los sicarios reales.

Víctor ha hecho del combate al retardo procesal en su caso una cruzada personal, desafiando a todos los mecanismos de impunidad en el país. Sin embargo, no descansará hasta que a quienes señala como los cerebros del homicidio se encuentren tras las rejas.

Entre ellos señala al ex gobernador Luis Reyes Reyes, un nombre que es invocado por los diferentes comités de víctimas de la región. La historia de Víctor Martínez es una historia que merece ser contada. Este testimonio irrebatible continúa buscando un editor interesado. (Tal Cual, 19.03.12)

Programa especial Grado 33 caso Mijaíl Martínez

Hace dos años acompañé a Víctor -padre de Mijaíl- al programa “En la mañana” de William Echeverría, pues como periodista siempre nos había brindado su apoyo en la denuncia de casos de violación a los derechos humanos. Era la primera vez que llevábamos el caso a Globovisión, una televisora que debido a su sesgo usamos sólo en caso de necesidad, para no “politizar” innecesariamente las denuncias. William nos trató, como siempre, muy bien, y el programa, dado el duro y dolido testimonio del padre, fue particularmente tenso y emotivo. Al mediodía Víctor asistió a la Asamblea Nacional, instancia a la que había acudido en reiteradas ocasiones a intentar que lo escucharan, sin suerte. Sin embargo, ese día las puertas estuvieron abiertas. Algunos de sus ex compañero/as de partido (PSUV), ahora le prometían que tomarían cartas en el asunto, y entre otras promesas, le afirmaron que una Comisión redactaría un informe sobre el caso. Sólo le pidieron una cosa aquella vez: “No vuelvas a Globovisión”.

Víctor y su familia esperaron las gestiones, y después de 6 meses de nuevo silencio, comienza a peregrinar por todos los programas de Globovisión. Grado 33 quizás sea uno de los pocos que faltan. La dureza de sus palabras no puede desvincularse del hecho que muchos de los que hoy miran a otro lado, fueron sus amigos y camaradas, en los momentos en que no estaban en el poder. Por cierto, la familia Martínez sigue esperando invitaciones y respuestas de los canales estatales y “alternativos” para hacer lo mismo que ha hecho con Globovisión.

Comparto el programa integro con Víctor en Grado 33


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Leo y difundo: Hecho en socialismo – como vaya viniendo vamos viendo

Por Javier Gárate

Las opiniones siempre están polarizadas cuando se trata de Venezuela. El establishment occidental argumenta que existe una dictadura socialista mientras que muchos en la izquierda afirman que una verdadera revolución está teniendo lugar en el país caribeño. Las denuncias de Chávez frente a las intervenciones militares del norte, su oposición retórica a la globalización capitalista y el hecho que haya sobrevivido una intentona golpista, hace que la mayoría de los movimientos contra la guerra en el mundo simpaticen con sus ideas. Pero también existe bastante preocupación, frente al culto a la personalidad, al propio autoritarismo de Chávez y su afinidad con otros líderes autoritarios, a una política económica que en realidad está basada en cooperación con empresas transnacionales de petróleo, y sobre todo para nosotros — en la IRG — el mismísimo militarismo que Chávez representa: creación de una milicia uniformada, presencia de oficiales militares como jefes de organizaciones “civiles”, la continua inculcación de una mentalidad de guerra, etc. Por medio de la invitación de PROVEA (organización de Derechos Humanos reconocida internacionalmente) y el colectivo anarquista Periódico El Libertario, en mayo (2011) una delegación de tres personas de la IRG visitó Caracas y también el estado de Lara.

Hecho en socialismo

Al llegar al aeropuerto en Venezuela de inmediato algo se siente diferente, en vez de un cartel de Coca-Cola hay grandes anuncios cayendo del cielo diciendo “Hecho en Socialismo“, presentando todos los logros del actual gobierno venezolano… millones de esto, menos de lo otro, más de esto… algo que es repetido en avisos y afiches por toda la ciudad, de vez en cuando incluyendo una imagen de Chávez tomando en brazos a un bebe o alguna otra escena dirigida a tocar la emociones. Desde el momento de poner pie en el país la palabra socialismo te empieza a ser bombardeada. De alguna forma da gusto el no tener el típico cartel de Coca-Cola, pero al mismo tiempo y mientras más vez estos anuncios, no puedes evitar pensar que en realidad están haciendo lo mismo que Coca-Cola — vendiendo un producto.
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La alegría de estar juntos y juntas


Esta es la foto de la familia larense Martínez quienes, el pasado 27 de noviembre, se reunieron para denunciar el año de impunidad en el asesinato de uno de sus miembros, Mijaíl Martínez, de quien hemos hablado en este blog. Sobreponiéndose a la sinrazón de la muerte y apostando por la vida, la familia no deja que los buitres le roben la alegría de estar juntos y juntas. Son las enseñanzas de la gente, que no se aprenden en ninguna universidad.

Mijail Martínez: 365 días de impunidad

Hoy, 26 de noviembre, se cumple un año del asesinato de Mijail Martínez, por parte de fuerzas oscuras. Su caso, la lucha de su padre y de todos y todas en el Comité de Víctimas contra la Impunidad, es un ejemplo a seguir en estos días de larga noche

Hoy Escribo..

I
Hoy escribo para entonar
alguna idea,
del pagano tiempo
que siempre oye los
ruidos de un corazón
alegre como es el mío.
en las cimas de árboles
que están cerca de mí,
siempre consigo transparencia
de aquella pirámide donde
su composición consta de
algarabías vivas,
se aleja de las tinieblas
en tiempo ya ordinario.

II
Qué significará un maldecir
dentro de cánticos
al señor que me permite
desahogarme bajo la lluvia
y sonreír al lado
de la luna,
qué es si no lo
que me dice que la
noche y mi vida aún
no acaban.

(Mijaíl Martínez. Del poemario “EN ILUSIONES DE AVENTURAS”)

Leo y difundo: Caso Mijail Martínez: Denuncian desaparición de Jairo Solones y su madre

El hombre que confesó ser sicario y haber asesinado a Mijail Martínez esta desparecido desde el 2009

A diez meses de la muerte de Mijail Martínez, que se cumplieron precisamente el domingo 26 cuando se efectuaron las elecciones parlamentarias, no hay ningún detenido material e intelectual, lo cual contrasta con las actuaciones realizadas por las autoridades policiales que en cuestión de horas lograron la detención de los autores del asesinato del ex diputado Virgilio Hernández.

Martínez ha lanzado una campaña para dar con el paradero de Jairo José Solones y la madre de éste, Rosa Susana Ollarve Vargas, ya que ambos se encuentran desaparecidos desde noviembre del año pasado, luego que el primero de los mencionados se presentara a un medio de comunicación y pidiera ser protegido por las autoridades por temer por su vida, confesando haber dado muerte a Mijail Martínez, hecho que el ex diputado del Consejo Legislativo considera, desde ese momento, como una mentira.

Desconocido

Jairo Solones Ollarve era, para el 28 de noviembre del 2009, un individuo totalmente anónimo, a quien nadie buscaba.

Sorprendió a todos cuando apareció en un medio impreso afirmando que era el autor material de la muerte del joven Mijail Martínez.

“Confesó al periodista que mató a mi hijo luego de establecer una contratación, que le hicieron vía telefónica, por un valor de 3 mil bolívares”, refirió el ex diputado Víctor Martínez.

“En el complot homicida estaban involucrados otros dos sujetos. Como sus socios se habían llevado el dinero y no le entregaron nada, él decidió revelar el crimen, delatarlos y entregarse a la justicia, debido al temor de que sus compinches lo mataran o lo hiciera la policía”.

Por ello, declaró, había acudido al medio para resguardar su existencia y solicitar los servicios de un abogado que le asistiera, según la versión periodística, comentó Martínez.

Llama la atención al ex diputado, que Salones decía temer por su vida, situación contradictoria, ya que se confesó sicario profesional al punto de revelar que había matado hasta una familia en San Cristóbal.

“En la información se decía que Salones se mostraba nervioso, pero nunca se dio a conocer que presuntamente estaba bajo los efectos de un alucinógeno como sospechó el juez que lo sometió a interrogatorios, después de haber sido detenido por funcionarios del Cicpc, quienes al requisarlo le encontraron una porción de supuesta droga en uno de los bolsillos de su pantalón”.

Martínez considera muy curioso este detalle y pregunta: “¿Cómo una persona dispuesta a entregarse a la justicia porta en su ropa una droga que comprometería mucho más su situación?

¿Componenda?

Todo ese disparate, observa, ocurre el 28 de noviembre y el primero de diciembre lo presenta el Cicpc ante la Fiscalía 11, a cargo de la fiscal auxiliar Maryeling Montesinos, quien lo pasó al tribunal de control Nro. 5, cuya titular era Leyda Ly de Jesús Figarelli”.

“Pero, no lo hacen por ningún homicidio, sino por la posesión de drogas y tiene como abogado a Omar Flores, el mismo que asistió a los estudiantes del Politécnico detenidos en el oriente del país después de haber abandonado un autobús, propiedad del mencionado instituto de educación superior, en cuyo piso encontraron un gran cargamento de drogas”.

“Se dice que Yanina Karabín, la juez superior, se había comunicado con Leyda Ly de Jesús Figarelli y Amelia Jiménez, para impedir que Salones fuera dejado en libertad”.

Otro hecho curioso, prosiguió, es que la fiscal segunda, Cristina Coronado, designada para investigar la muerte de Mijail Martínez, en ningún momento se entrevistó con quien decía que había matado a mi hijo.

Sostiene que la libertad de Solones fue una componenda.

¿Cómo lo liberan si el sujeto había pedido protección para su vida al entregarse? ¿Le dan libertad para que lo maten? Y al parecer así sucedió. El Tribunal quinto le decretó una medida cautelar de presentación cada quince días pero nunca se presentó.

También, denunció, se desconoce el paradero de su madre, Rosa Susana Ollarve Vargas, quien había ido a los medios para decir que su hijo no era drogadicto, malandro, ni tiene antecedentes, ni pagó el servicio militar en San Cristóbal, sino en el O´Leary, de Caracas.

Las palabras de la señora las puedo comprobar: Solones trabajaba como ayudante de albañilería en el centro comercial Río Lama y su vecino, quien viajaba con él todas las mañanas y junto retornaban a Los Pocitos, donde vivía, nunca se separaron la semana antes de que el mencionado individuo fuera al medio de comunicación.

Acusaciones

El ex parlamentario acusa al comisario Carlos Rodríguez y a José Núñez, del Cicpc, de presuntamente crear una matriz de opinión a objeto de favorecer el móvil de la resistencia al robo en la muerte de Mijail.

“Desde el primer momento lo denuncié. Lo que hubo fue el asesinato de Mijail, en presencia de mi esposa. Mi hijo no pensaba que lo iban a matar, sino a robarle la camioneta y esa es la razón por la cual la dejó prendida y con la puerta abierta”.

“Había dos individuos. Uno estaba detrás de mi hijo, cerca de la camioneta, apuntándolo con un arma de fuego y el otro, sin mediar ningún tipo de palabra, le hizo tres disparos”.

Explica que ambos asesinos corrieron una distancia de 45 metros, donde los esperaba un carro encendido.

Al cruzar, en la calle 61 con la carrera 9, en el barrio Ezequiel Zamora, eran las 7 y 20 de la mañana de un jueves.

“¿Cómo es que una persona que va a robar, no lleva gorra, ni capucha, no es del barrio donde nos conocemos todos, llega con tanta seguridad de lo que iba a hacer? No era para robar, sino para matar”.

Lo matan, sostiene Víctor Martínez, por mis denuncias contra los escuadrones de la muerte que bajo el mandato de Luis Reyes Reyes y el comando de Jesús Armando Rodríguez Figuera, ocasionaron más de 280 muertes, además de dar protección al narcotráfico.

Por toda una serie de denuncias consignadas en el Consejo Legislativo, Rodríguez Figuera, en ese momento comandante de la Policía, fue sancionado políticamente y Reyes Reyes lo saca del cargo; pero luego lo condecora y termina en la sala situacional de Miraflores, donde se encuentra ahora rindiéndole servicio al presidente de la República, Hugo Chávez.

Los he responsabilizado de la muerte de mi hijo junto a los comisarios Carlos Rodríguez y José Núñez y la Brigada de Homicidios, manifiesta Martínez. Y he consignado esa denuncia en los tribunales y en la Fiscalía 2 que lleva la causa.

De esa denuncia tiene conocimiento la fiscal Cristina Anzola porque Cristina Coronado, quien estaba en ese cargo, fue removida y premiada por sus actuaciones, tras ser corresponsable junto con la jueza Amelia Jiménez de la libertad de Salones. Y también he acusado a los abogados Flores y Leonardo Mendoza.

Martínez finalizó señalando que los autores intelectuales y materiales no tuvieron el valor de atentar contra mí, pero lo hicieron contra mi hijo. Si es mentira lo que estoy diciendo que me acusen. (Pacífico Sánchez, El Impulso, 05.10.10)

Mijail Martínez: Cuando lo extraordinario se vuelve cotidiano

Mijail Martínez

A pocos días de iniciar los eventos en conmemoración de su quinto aniversario, el Comité de Víctimas Contra la Impunidad del estado Lara recibió un derechazo en el alma: el asesinato de uno de sus integrantes. El 26 de noviembre pasado, dos personas desconocidas abordaron, en horas de la mañana, a Mijail Martínez en las puertas de su domicilio, y tras llamarlo por su nombre le realizaron varios disparos mortales en el pecho. Este joven de 24 años se había relacionado con el Comité de Víctimas casi desde su fundación, registrando en video muchas de sus actuaciones para un documental sobre la respuesta popular a la impunidad que, desde hace cinco años, se despliega en la región larense.

Mijail es hijo de Víctor Martínez, un luchador social que acompañó al futuro presidente venezolano desde su encierro en la Cárcel de Yare hasta la formación del Movimiento V República, por el cual salió electo como concejal, y posteriormente diputado, a la Asamblea Legislativa del estado Lara. Sin embargo, la degradación de los cuerpos policiales, y la implicación de altos funcionarios gubernamentales en hechos irregulares, fueron progresivamente alejándolo del proyecto bolivariano. A través de los micrófonos de la radio y la televisión regional, sin embargo, y con el apodo mediante el cual era conocido popularmente, “guaro pelao”, denunciaba con nombres y apellidos los nombres de los incursos en hechos de corrupción, la mayoría antiguos compañeros de tolda. Y en esta labor de acompañamiento de las comunidades, Mijail era su compañero, asistente y camarógrafo. Con lágrimas en los ojos y los puños crispados, Víctor no dudó en denunciar el hecho como un sicariato que pretendía callar sus señalamientos a, quienes como alguna vez dijo el Ché, llevaban la revolución en la boca para vivir de ella. Esta afirmación reviste de una particular gravedad, pues estaríamos ante un crimen de naturaleza política contra la disidencia, el cual recuerda muchas situaciones que creíamos superadas en el continente.

Según el monitoreo realizado por Provea la policía de Lara se encuentra en el primer lugar de los cuerpos policiales regionales involucrados tanto en violaciones al derecho a la vida como en otros hechos delictivos. El propio Comité de Víctimas contra la Impunidad ha realizado un registro pormenorizado de las prácticas irregulares más frecuentes en la ciudad crepuscular. Una de ellas es la que han denominado “cajeros automáticos humanos”, en donde los funcionarios policiales cuentan con una lista de personas a las cuales, periódicamente, extorsionan. Muchos de estos ciudadanos, humildes trabajadores de la economía informal, han sido objeto de una “siembra” de drogas en operativos, y bajo la amenaza de la apertura de un expediente, el cual los conduciría a la peligrosa cárcel de Uribana, mensualmente deben cancelar sumas que no bajan de mil bolívares. Una segunda práctica es la intervención activa de funcionarios en “secuestros express” y en robo de vehículos. Cuando los familiares de los afectados asisten al sitio convenido a pagar la tarifa acordada, se percatan que la operación está siendo convenientemente protegida por automóviles oficiales de la policía regional. Si repitiéramos los testimonios acerca de la existencia grupos de exterminio y comandos parapoliciales, esta columna se convertiría en un sórdido relato de horror e indefensión.

Este réquiem compuesto en la propia ciudad musical del país ha sido, inconvenientemente, contextualizado por el Comité de Víctimas. El organigrama que han dibujado acerca de los mecanismos de impunidad en la región ha sido encabezado por comandantes y gobernadores, como fue el caso del general (GN) Jesús Armando Rodríguez Figuera y el Teniente Coronel de la Aviación Luis Reyes Reyes. Con testimonios, evidencias y conexiones, este grupo regional de defensa de los derechos humanos logro demostrar como el incremento de la inseguridad y la delincuencia iba a la par de la expansión de una mafia policial amparada por la propia casa de gobierno regional. Ni la Fiscalía General de la República ni la Defensoría del Pueblo investigaron estas graves acusaciones y, paradójicamente, el antiguo gobernador fue promovido al cargo de Ministro de la Secretaría de la Presidencia, un cargo de confianza en el entorno del Primer Mandatario.

 

Esta es la situación a la cual han dado respuesta desde la comunidad una constelación diversa de organizaciones populares en la región centrooccidental. El trabajo del Comité de Víctimas contra la Impunidad es fortalecido por otros colectivos como el Frente Clasista Argimiro Gabaldón, la asociación de comerciantes de Quíbor, la Cátedra Libre de Derechos Humanos de la UCLA o el Observatorio de Derechos de las Mujeres capítulo Lara, quienes, algunos más que otros, han logrado conservar su autonomía y su capacidad de autoconvocatoria pese a las diatribas de la polarización que ha signado el panorama político del país. Y si uno se reconcilia con el género humano al conocer que estas experiencias se desarrollan contra viento y marea, queda en el aire la pregunta de por qué no hay mas reacciones de este tipo en el resto del territorio, siendo la seguridad ciudadana, consensuadamente, el principal problema sentido por venezolanos y venezolanas.

Pese al silencio de algunos y algunos, las evidencias señalan que en el país se ha comenzado a asesinar por pensar diferente, y como efectivamente afirma la propaganda gubernamental, lo extraordinario se está volviendo cotidiano. Reciban los familiares, amigos y amigas de Mijail Martínez nuestras palabras de afecto en esta hora menguada. (Rafael Uzcátegui. Correo del Caroní, 01.12.09)

Observatorio venezolano de los ddhh de las Mujeres, nucleo Lara: Para Rosa… hoy todas somos Rosa

Mijail Martínez

“Ellas las Asesinadas, son una hilera de enlutadas sombras, siempre vivas
siempre muertas Mariposas de invierno en alfileres.
Alondras tristes para siempre mudas.
Selláronles sus bocas con pétalos de sangre.
Esculpieron sus risas sobre mármoles fríos.
Dejaron a sus hijos a solas en el aire,
y ya sus ojos ciegos ruedan por los abismos.
Son mujeres sin nombre, sin edades,
que levantan sus voces en la ausencia
esperando una luz que las redima
del terror, de la injuria, de la fuerza.
No piden ni la paz ni la palabra:
quieren ser los escudos de la herida,
la memoria tenaz, la dolorida sinrazón
de una muerte anunciada. Denunciada.
Ellas, las siempre muertas y las siempre vivas”

Este poema de Luzmaría Jiménez, fue leído por una Madre del Comité de Víctimas Contra la Impunidad en Lara en su 4to aniversario el año pasado…y hoy 26 de Noviembre, un año después, estas palabras retumban de nuevo en los corazones de las Mujeres y Hombres del Estado Lara que vivimos con estupor como otra Madre más se suma a la hilera de enlutadas sombras…junto a tantas Madres, hijas, hermanas, amigas, Mujeres todas que viven en Duelo permanente por la pérdida violenta de sus seres queridos, que son asesinados todos los días…

Hoy le tocó a Rosa que le arrebataran a su Mijael, Cuántas Rosas más tendrán que vivir esta pesadilla? Cuantos Mijael tendrán que morir? Cuántos Victor vivirán esta terrible impotencia? Cuanto duelo más se necesita para que nos levantemos como una sola MADRE y un solo PADRE y en una sola voz digamos !Basta ya de IMPUNIDAD y de INJUSTICIA! El Estado es el garante de todos los Derechos Humanos y debe rendir cuentas ante este nuevo asesinato que enluta al pueblo larense y menoscaba el Derecho de las Mujeres a Vivir una Vida Libre de Violencia, justamente en el mes de la No Violencia.

¡QUE ESTE CASO NO SE SUME A LOS MILES QUE HOY PERMANECEN EN IMPUNIDAD, ANTE LA MIRADA COMPLICE DE LA INDOLENCIA!
¡MIJAEL SIMPRE ESTARAS EN LA MEMORIA DE NUESTRAS LUCHAS!

Barquisimeto 26 de Noviembre del año 2009

Acuerdo de duelo y solidaridad: La Cátedra Libre de Derechos Humanos de la UCLA ante el vil asesinato del joven Mijail Martínez

Mijail Martínez

El reciente asesinato del joven Mijaíl Martínez Niño constituye una dolorosa pérdida para su familia, para l@s defensor@s de los Derechos Humanos y para nuestro país. Las circunstancias en las que ocurrió este hecho, las actuaciones públicas de Mijaíl y las consecuentes y valientes denuncias de su padre –el luchador social Víctor Martínez-, ponen en evidencia la perpetración de un sicariato. Este asesinato busca amedrentar la tesonera y decidida lucha de quienes se han comprometido en la promoción y defensa de los Derechos Humanos de toda la población del estado Lara, entre quienes Mijaíl y Víctor Martínez han desempeñado un papel de primer orden durante años.

Las reiteradas y fundamentadas denuncias que sistemáticamente ha realizado Víctor Martínez en la compañía de su hijo Mijaíl, en especial sobre la severa descomposición de las Fuerzas Armadas Policiales de la entidad, de sus mandos y de su autoridad superior, puede explicar este cobarde asesinato.

Quienes integramos la Cátedra Libre de Derechos Humanos de la Universidad Centrooccidental Lisandro Alvarado, acompañam os a Víctor Martínez y a su familia en este inmenso dolor. Exigimos el total esclarecimiento de este hecho como de cientos de otros asesinatos de jóvenes humildes quienes han sido asesinados sin que se haga justicia. Todos los sectores organizados del estado Lara y de toda Venezuela deben unirse para enfrentar el flagelo de la violencia y de la impunidad.

Cada vez más aumentan en el país los riesgos y amenazas para l@s defensor@s de los Derechos Humanos. Este asesinato corrobora que tales riesgos existen y deben ser enfrentados con la organización, denuncia y movilización social de todos los sectores organizados de nuestra población.

¡EXIGIMOS JUSTICIA, QUE ESTE ASESINATO NO QUEDE IMPUNE¡
Barquisimeto, 26 de Noviembre de 2009

Foro por la Vida condena el asesinato de defensor de Derechos Humanos en el estado Lara

Mijail Martínez

(Caracas, 26 de noviembre de 2009).- El Foro por la Vida, coalición de organizaciones de derechos humanos de Venezuela, condena el asesinato del Mijail Martínez, colaborador del Comité de Víctimas contra la Impunidad (CVCI), organización ciudadana que trabaja en defensa de los derechos humanos en el estado Lara.

Mijail Martínez, perdió la vida, la mañana de este jueves 26.11.09, cuando presuntamente dos sujetos le dispararon sin mediar palabras mientras se encontraba en el estacionamiento de su residencia ubicada al oeste de Barquisimeto, capital del estado Lara . El joven de 24 años, se desempeñaba como productor audiovisual, registrando la lucha y el dolor de las víctimas y familiares de la lucha contra la impunidad en la región centro-occidental. Además, era hijo de Víctor Martínez, exdiputado del Consejo Legislativo del estado Lara, luchador social y también colaborador del Comité de Víctimas contra la Impunidad, quien a través de programas de radio y televisión ha denunciado, en reiteradas oportunidades, casos de irregularidades en los cuerpos de seguridad de la región. Por esta razón, el exdiputado considera que la muerte de su hijo responde a un hecho de sicariato.

Este suceso se enmarca en un panorama de criminalización de la labor del Comité de Víctimas Contra la Impunidad, según han denunciado los voceros de esta organización en reiteradas oportunidades, por las investigaciones y denuncias que han realizado ante las violaciones de derechos humanos que se cometen en el estado Lara y las irregularidades en las que están inmersos los cuerpos de seguridad y los organismos de justicia de la región. Asimismo, en un proceso creciente de prácticas ilegales por parte de funcionarios de la Policía de Lara, quienes por la cantidad de denuncias se ubican como el segundo cuerpo policial regional del país involucrado en violaciones a los derechos humanos.

El Foro por la Vida ha manifestado en diversas oportunidades su preocupación ante la criminalización del trabajo de los defensores de derechos humanos en Venezuela, por lo que ante este hecho de violencia, , realizamos las siguientes consideraciones:

– Exigimos a los organismos de justicia realizar una investigación exhaustiva sobre el caso del asesinato del defensor de derechos humanos, Majail Martínez y sancionar a los responsables de este lamentable suceso, según lo establece la legislación venezolana.

– Solicitamos al Estado venezolano tomar las medidas pertinentes para garantizar las condiciones necesarias para que los defensores/as de derechos humanos puedan cumplir con su labor como contralores sociales y además se les garantice el derecho a la vida y a la integridad personal al igual que lo merecen todos y todas las venezolanas.

– Demandamos detener la campaña de criminalización de la que ha sido objeto el Comité de Víctimas contra la Impunidad del Estado Lara.

– Hacemos un llamado a la colectividad en general a unirse a la lucha y asumir un compromiso ciudadano contra estas violaciones de derechos humanos.

Desde el Foro por la Vida, nos solidarizamos ante esta situación que afecta a los defensores de derechos humanos del Comité de Víctimas Contra la Impunidad, y compartimos el dolor y la tristeza de la Familia Martínez a quienes nos unimos por la búsqueda de la Justicia.

Vocería Foro por la Vida
PROVEA- Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos
Espacio Público
Justicia y Paz Nacional

Asesinato de activista de derechos humanos en Barquisimeto revela la sistemática política de Estado contra la disidencia y las clases populares

Mijail Martínez

Durante la mañana del 26.11.09 fue asesinado en la ciudad de Barquisimeto Mijail Martínez, de 24 años de edad, videoactivista y colaborador del Comité de Víctimas contra la Impunidad del estado Lara. Según los testimonios, dos individuos desconocidos abordaron a Mijail en las afueras de su domicilio, y tras llamarlo por su nombre le realizaron varios disparos en el pecho. La víctima es productor audiovisual y trabaja en el programa de televisión de su padre Víctor Martínez, un antiguo militante bolivariano y ex diputado del Consejo Legislativo de la región, el cual debido a las múltiples contradicciones del proceso bolivariano ha venido realizando denuncias acerca de la implicación de altos funcionarios gubernamentales y policiales en hechos de corrupción y violación a los derechos humanos. En declaraciones ofrecidas a los medios, Víctor señala que el móvil del asesinato es político, y buscaba silenciar sus señalamientos: “Chávez yo te ayudé cuando estabas solo en la cárcel y nadie daba medio por ti, eres el responsable de la muerte de mi hijo y de muchos delitos que se cometen, porque en vez de ser el primer garante de la constitución eres el primer violador y debido a esto pagamos todos los venezolanos con la inseguridad que hay en el país”, afirmó.

Este crimen político se realiza en un contexto regional de profunda degradación de los diferentes niveles del poder gubernamental. Como han venido registrando organizaciones de derechos humanos como Provea, la policía del estado Lara es el segundo cuerpo policial denunciado por violaciones al derecho a la vida, acumulando durante el año 2008 el 19,43% de los casos en todo el país, para un total de 31 víctimas. Además, los policías han sido denunciados por su participación activa en extorsiones, atracos a bancos, secuestros, tráfico y siembra de drogas en la ciudad, lo cual tiene como principales víctimas a personas de bajos recursos. Esta situación ha motivado la respuesta social de diferentes organizaciones populares, como el Comité de Víctimas contra la Impunidad (CVCI), fundado en el año 2004. El CVCI ha denunciado la implicación de altos funcionarios regionales, tales como el antiguo comandante de la policía Rodríguez Figuera, en la creación de las mafias policiales, así como el encubrimiento y participación del antiguo gobernador del estado Lara Luis Reyes Reyes. En vez de realizar una investigación de las diferentes denuncias, el gobierno central premió al exgobernador con el cargo de Ministro de la Secretaría de la Presidencia.

Debido a sus denuncias y movilizaciones, los integrantes del CVCI han sido objeto de amenazas de muerte y de un proceso creciente de criminalización. Desde el momento de su fundación, Mijail Martínez había venido registrando en video el trabajo comunitario de la organización, con la intención de realizar un documental sobre esta experiencia popular. Una muestra de su trabajo puede verse en http://www.vimeo.com/5130428

Desde el periódico El Libertario denunciamos este hecho como un nuevo capítulo de la arremetida gubernamental contra las organizaciones de base, autónomas, revolucionarias y disidentes. Asimismo, enviamos todos nuestros mensajes de condolencia y afecto a los familiares y amigos de Mijail, un prometedor joven en el terreno de las luchas sociales cuyo entusiasmo y compañerismo fuimos testigos. Señalamos que este crimen es parte de la política de criminalización de la protesta popular emprendida por un gobierno servil a los intereses del capitalismo globalizado. Por último, denunciamos la complicidad del gobierno, de los medios estatales y pseudocomunitarios, de la Fiscalía General de la República, Defensoría del Pueblo y Tribunales de Justicia en cualquier hecho que ponga en peligro la vida e integridad de Víctor Martínez y su familia, los integrantes del Comité de Víctimas contra la Impunidad del Estado Lara y del resto de luchadores y luchadoras populares de la región que han venido señalando, con nombres y apellidos, la implicación de funcionarios policiales y burocráticos en hechos de corrupción, tráfico de drogas, extorsión, secuestros y asesinatos en la región centro-occidental del país.

Periódico El Libertario
Caracas, 26.11.09
http://www.nodo50.org/ellibertario